De Vaca Muerta a Santa Cruz: Ali Moshiri confirma asociación con Doris Capurro, ex YPF
En medio de la crisis petrolera global, Ali Moshiri, pionero en Vaca Muerta, desembarca en Santa Cruz con un plan para reactivar áreas convencionales. Asociado con una petrolera y una ex YPF, proyecta elevar la producción hasta 50 mil barriles diarios en campos maduros, con foco en eficiencia operativa y nuevas tecnologías para recuperar rentabilidad en activos relegados.
El antiguo ceo de Chevron para América Latina, clave en la alianza inicial con la petrolera estatal durante la gestión de Miguel Galuccio, selló una alianza con Doris Capurro y la empresa Roch para adquirir áreas en la provincia patagónica.
La operación se canaliza a través del vehículo Roch Proyectos, que integra a Roch, Amos Global Energy -vinculada a Moshiri-, Luft Energía -liderada por Capurro- y el fondo estadounidense Explorador.
El consorcio comenzará con la explotación de tres bloques: Cañadón Yatel, El Guadal–Lomas del Cuy y Cerro Piedra–Cerro Guadal Norte, áreas que habían sido revertidas por YPF a la estatal provincial Fomicruz.
En conjunto, estos activos producen unos 6000 barriles diarios, con ingresos estimados en torno a u$s 220 millones anuales a precios actuales. Son campos maduros, con menor productividad y costos de extracción más altos que los de Vaca Muerta.
A contramano del foco en Vaca Muerta
Mientras la industria global concentra inversiones en el no convencional, Moshiri propone una estrategia distinta. “Vaca Muerta es una de las formaciones más importantes del mundo y todos están mirando allí”, afirmó. Sin embargo, su apuesta busca demostrar que los campos convencionales pueden recuperar rentabilidad con eficiencia operativa y nuevas tecnologías, en un contexto de suba del precio del crudo.
El desafío operativo estará en manos de Roch, con foco en la reducción de costos y la aplicación de técnicas de recuperación mejorada.
La Amarga Chica _ YPF Vaca Muerta
Vaca Muerta quiere despegarse de Venezuela, pero el nuevo escenario impacta en las petroleras.
“Estos activos dejaron de ser competitivos bajo esquemas tradicionales. El objetivo es revertir esa situación y transformarlos en operaciones rentables y escalables”, explicó Capurro.
El rol de Santa Cruz
Moshiri proyecta alcanzar una producción de 50 mil barriles diarios y consolidarse como uno de los principales jugadores independientes del segmento convencional en Argentina. Para eso, considera clave el acompañamiento de Santa Cruz en materia de regalías e incentivos.
En paralelo, el empresario también impulsa inversiones en Venezuela. Tras adquirir activos a la china Sinopec, planea desembolsar unos u$s 2000 millones para alcanzar una producción de 200 mil barriles diarios.