Diego Santilli no tiene quién lo ayude. El jefe de Gabinete trabaja en soledad para juntar los votos en el Congreso que le permitan suspender las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Por distintas razones, Patricia Bullrich y Martín Menem no buscan aliados para garantizar una mayoría en ambas cámaras, misión que por ahora parece imposible.
Una alternativa que cobra fuerza en el Gobierno es aceptar las primarias no obligatorias, como propuso la UCR, pero no hay negociaciones en marcha. "Es un tema del 'Colo'", repite la jefa del bloque de La Libertad Avanza (LLA) en el Senado, quien en las últimas semanas dio señalas de autonomía. Por el contenido de sus posteos, la exministra dejó abierta la posibilidad de posicionarse como candidata presidencial. Con la vigencia de las primarias, puede mantener su amenaza latente, porque está afiliada al partido de Gobierno y nadie le puede impedir presentarse.
Menem tiene otras motivaciones. Junto a Karina Milei, no considera un buen negocio resignar con tanta antelación las candidaturas locales de LLA, una exigencia de los gobernadores para ayudar en el Congreso. "No podemos anticipar un acuerdo con un mandatario que luego suba impuestos o haga un plan platita. No nos sirve", repiten en el entorno del riojano.
El juego de Patricia Bullrich
En el menemismo tampoco saben cómo resolver la conformación de listas legislativas sin PASO. En 2025, exigieron a los gobernadores aliados ubicar a dos libertarios en la nómina para el Senado. Únicamente Leandro Zdero (Chaco) logró tener un lugar en la nómina violeta, que fue para su entonces vicegobernadora, quien luego se integró al bloque UCR.
Karina no está interesada en que esas situaciones se repitan y quiere candidatos puros, sobre todo para la cámara alta, donde se renuevan 24 bancas. LLA pone en juego sólo dos de sus 21, que son las de Córdoba (Luis Juez y Carmen Álvarez Rivero). Si, como en 2025, el oficialismo gana 14 escaños en la cámara alta, quedaría a muy pocos votos de los 37 que son necesarios para el cuórum.
En la mesa política ya hay nombres posibles para el recinto más pequeño del parlamento. Los diputados César Treffinger y Lisandro Almirón podrían mudarse de recinto. Por Córdoba, en el Gobierno evalúan que aterrice el exdiputado radical Rodrigo De Loredo. "Tal vez lo infiltremos en el bloque UCR para que nos trabaje la mayoría", especulan.
En Diputados, LLA tiene esperanzas de alcanzar la mayoría propia. En 2025 ganó 64 bancas. Si, con Javier Milei en la boleta, el año que viene obtiene una más, alcanzará justo los 129 necesarios para abrir el recinto.
El futuro de las PASO
La secretaria general no permitirá que la urgencia por suspender las primarias dinamite la posibilidad de garantizar mayorías legislativas en un eventual segundo mandato presidencial. "La apatía política es grande. Si hay primaria la participación puede ser de menos del 50%. Si consolidamos el voto duro propio podemos hacer una buena elección", especulan.
Santilli negocia en soledad en el Senado y si bien asegura que no está lejos, no hay agenda para agilizar el debate en la cámara alta. La Comisión de Asuntos Constitucionales se reúne esta semana con otros temas. La llave de la votación está en los diez radicales, pero sus gobernadores juegan a las escondidas.
Como explicó Letra P, la mayoría de los gobernadores radicales hizo alguna declaración a favor de la suspensión, pero ninguno envió a sus senadores a presionar por un dictamen. Y en el mejor de los casos, los mandatarios del partido centenario pueden asegurar la mitad de sus bancas.
"Los votos están y sólo hay que acelerar los acuerdos. La idea es que salga en ordinarias", aseguraron a este medio fuentes cercanas al jefe de Gabinete. El otro obstáculo es el PRO. Tiene tres escaños en la cámara alta y el jefe de esa bancada, Martín Goerling Lara, anunció que sostendrán las PASO.
El resto de los partidos provinciales contempla la posibilidad de acortar el calendario de votación nacional, pero con algunas condiciones, como la de no incorporar el sufragio a lista completa, como propone la reforma electoral cajoneada en la cámara alta. Nadie los llamará si la UCR y el PRO se abroquelan en el rechazo.
En Diputados, los referentes de LLA sospechan que muchos gobernadores no podrán controlar a sus aliados para suspender las internas abiertas. "Hay legisladores que quieren mantener su banca y necesitan las primarias", explican.
La demora del Gobierno en convencer a sus aliados les dio tiempo a los jefes del peronismo para reunir a sus tribus a favor de sostener las primarias. Fue tema central de la última cumbre.
Calendario apretado
Los tiempos urgen, porque la Cámara Nacional Electoral emitió una acordada para exigir que el calendario electoral se defina este año y Bullrich la respaldó en el último plenario de comisiones. Sin embargo, en la Casa Rosada no descartan desafiar esa decisión y votar la suspensión en febrero, como ocurrió el año pasado.
Para esa fecha podría negociarse una primaria no obligatoria, aunque el formato no será fácil de acordar. El bloque del Senado de la UCR presentó un proyecto que propone una votación por inscripción, financiada por el Gobierno nacional. En la Casa Rosada no convenció y quedó cajoneado. Tal vez puedan restablecerlo.