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El flamante presidente de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia anticipa a Letra P su plan de gestión. “No me voy a quedar esperando que me den más presupuesto”, dice.
Por 20/03/2017 12:36 PM

Pablo Romanazzi transita sus primeros días como nuevo titular de la Comisión de Investigaciones Científicas, un ámbito que depende del ministerio de Ciencia y Tecnología de la Provincia de Buenos Aires.

BIO. Es ingeniero hidráulico y civil, y un estudioso de la situación hídrica en el territorio bonaerense. Sus trabajos aplicados al caso de la ciudad capital, donde se recomendaban tareas de prevención, adecuacion y monitoreo, tomaron notoriedad tras la trágica inundación del 2 de abril, en La Plata. Romanazzi fue una de las voces críticas que denunció la falta de previsión por parte de las autoridades locales.

Ahora, llega a su nuevo rol con la idea de sacar a los científicos a la calle, y activar una gestión que “le sirva a la Provincia”. A diferencia de su antecesor, Armando De Giusti, quien dejó el cargo desconforme con el Presupuesto asignado a la Comisión, Romanazzi planea gestionar fondos en ámbitos internacionales.

El flamante presidente de la CIC, recibe a Letra P, en sus oficinas del edificio que la Comisión ocupa en las afueras de la ciudad de La Plata.

Se lo nota entusiasmado con la nueva tarea. “Tenemos un gran proyecto que ha pasado todos los filtros, y está clasificado dentro del equipo de planificación de gobierno como un proyecto A+ es decir prioritario” cuenta el funcionario y detalla, “es una red de monitoreo para toda la Provincia, donde en principio vamos a medir las precipitaciones y luego se va a extender a otras variables ambientales”.

“Va a ser una fuente de información relevante para la toma de decisiones futuras” remarca.

 

 

-En los últimos años, y desde las universidades, se han planteado estos estudios.

-Sí, la CIC tiene convenios permanentes con 23 universidades. Pero terminan resultando impulsos individuales, donde no hay posibilidad de que eso progrese, que alguien lo coordine y lo siga. En cambio, si lo hacemos desde el propio gobierno, desde la Comisión, se puede estructurar y dar continuidad. Y quiero que seamos nosotros los que llevemos adelante todo esto.

-El monitoreo no le va a dar buenas noticias al gobierno.

-Yo creo que en definitiva lo que nos hace falta es una mejor información, en temas ambientales no hay un trabajo completo. Hay muchas instituciones estudiando el tema pero no hay un diagnostico acabado y firmado por alguien.

-Pero son temas de fuerte discusión de intereses

-Creo que hay que ponerse los pantalones largos y meterse en estos temas. Y hay voluntad de hacerlo. Por ejemplo, las inundaciones de la cuenca del Areco, de Luján, son inundaciones previsibles, que se pueden anticipar.

-¿Como las que sucedieron a comienzos de año en Pergamino, en San Nicolás, o el caso de La Emilia?

- La Emilia es un bajo natural, eso tiene sus consecuencias, por eso nuestra tarea debe ser marcar en un mapa de riesgo cuales son las zonas más vulnerables. Si cruzas vulnerabilidad con eventos extremos ahí tenes la posibilidad de anticiparte. Porque estas cuencas en general para que se inunden no lo explicas con una sola tormenta, por más que lluevan 300 o 400 milímetros en un día, como sucedió en La Plata (en 2013), si te caen arriba de una ciudad te hacen un desastre pero si caen en el medio del campo donde hace mucho que no llueve no pasa nada.

Todas las ciudades tienen zonas más vulnerables que otras. Por eso salimos nosotros en el 2013 a advertir que lo de La Plata no era un problema de que había llovido mucho solamente, sino iba a quedar como que era una catástrofe y que nos teníamos que resignar y la verdad que no es así. Una catástrofe no solo se arma con una amenaza de lluvia potente, se arma también con una zona que esta expuesta a eso.

-¿Y el plan de obras hídricas para la ciudad capital?

-No van a evitar las inundaciones pero si van a reducir los tiempos de permanencia de las aguas. Si se repitiera la lluvia de 2013, se reduciría el proceso a la mitad. Lo cual es un alivio desde el punto de vista de aquel que está muy  jugado, en una zona muy crítica le reduce el tiempo de exposición a ese peligro. Pero eso no significa que no deba buscar refugio y ser asistido.

"El presupuesto este año creció 24 por ciento respecto a 2016"

-Su antecesor, De Giusti no estuvo de acuerdo con el presupuesto asignado a la CIC, y de hecho, prefirió dar un paso al costado.

-Bueno, el presupuesto este año creció 24 por ciento respecto a 2016. Y se utiliza para las becas, personal, bienes de consumo edificio y demás. Claro que si lo medís respecto al presupuesto provincial sigue siendo la misma proporción.

-¿De cuánto es el monto?

-Estábamos en 220 millones y ahora estamos en casi cien millones de pesos más. Por supuesto hubo inflación y sabemos cómo está la economía del país, tampoco es para tirar manteca al techo pero esos fondos están asegurados y según lo que me dice el Ministro (Jorge Elustondo de Ciencia y Tecnología), ya se habló con Economía para que atiendan cualquier readecuación inflacionario en el marco de las paritarias. Pero también nosotros como política queremos llevar adelante proyectos especiales. 

-¿Buscar otro tipo de financiamiento?

-Claro. Yo no me puedo quedar sentado esperando que me den más presupuesto, tengo tres años vista para poder hacer gestión. Por eso tenemos que salir a la cancha y mostrar lo que podemos hacer y eso es la mejor forma de acercarnos a las tomas de decisión y que crean en lo que hace la institución y que vean esto como una inversión.

- ¿Gestionarían créditos internacionales con bancas como el BID o el Banco Mundial?

-Hay muchas agencias internacionales, no solo bancos, en programas de las Naciones Unidas, o la Organización de los Estados Americanos (OEA) que no estamos aprovechando, no nos estamos presentando a las convocatorias. También a través de cancillería, o directamente de país a país.

-¿Serían como préstamos?

-A veces son programas internacionales donde te podes sumar. Es un tren que está pasando y al que no nos estamos subiendo.

-En el Conicet hubo recorte de becas y una fuerte reducción que genero protestas de los científicos y la adhesión de la sociedad. ¿Cómo observó esa situación, y que repercusión tiene en la estructura de la CIC?

- Yo escuché las explicaciones que dio el ministro (Lino) Barañao, (Ciencia y Técnología de la Nación). Él indicó que no fue una reducción sino que el proceso de ingresos llego a una meseta, y que resulta imposible sostener ese aumento. En  los 90 no hubo movimiento, y muchas carreras estaban cerradas. Fue mi caso, hice cuatro años becario de la CIC de iniciación y perfeccionamiento, volví del exterior con un posgrado y cuando quise entrar a la carrera no pude. Y me tuve que dedicar a otra cosa. En contraposición, en la última década hubo un fuerte crecimiento, pero que ahora resulta difícil de sostener. Llega un momento que se saturan la cantidad de temas y recursos. Por eso no podemos hablar de reducción sino de un cambio en la pendiente de crecimiento. Eso no quita que el reclamo que es irrenunciable lo sigamos haciendo independientemente de eso. De todas maneras, acá en la CIC no hay un plan de reducción de nada, seguimos tal como estamos.

 

“Vamos a salir a la cancha a mostrar lo que podemos hacer"

El flamante presidente de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia anticipa a Letra P su plan de gestión. “No me voy a quedar esperando que me den más presupuesto”, dice.

Pablo Romanazzi transita sus primeros días como nuevo titular de la Comisión de Investigaciones Científicas, un ámbito que depende del ministerio de Ciencia y Tecnología de la Provincia de Buenos Aires.

BIO. Es ingeniero hidráulico y civil, y un estudioso de la situación hídrica en el territorio bonaerense. Sus trabajos aplicados al caso de la ciudad capital, donde se recomendaban tareas de prevención, adecuacion y monitoreo, tomaron notoriedad tras la trágica inundación del 2 de abril, en La Plata. Romanazzi fue una de las voces críticas que denunció la falta de previsión por parte de las autoridades locales.

Ahora, llega a su nuevo rol con la idea de sacar a los científicos a la calle, y activar una gestión que “le sirva a la Provincia”. A diferencia de su antecesor, Armando De Giusti, quien dejó el cargo desconforme con el Presupuesto asignado a la Comisión, Romanazzi planea gestionar fondos en ámbitos internacionales.

El flamante presidente de la CIC, recibe a Letra P, en sus oficinas del edificio que la Comisión ocupa en las afueras de la ciudad de La Plata.

Se lo nota entusiasmado con la nueva tarea. “Tenemos un gran proyecto que ha pasado todos los filtros, y está clasificado dentro del equipo de planificación de gobierno como un proyecto A+ es decir prioritario” cuenta el funcionario y detalla, “es una red de monitoreo para toda la Provincia, donde en principio vamos a medir las precipitaciones y luego se va a extender a otras variables ambientales”.

“Va a ser una fuente de información relevante para la toma de decisiones futuras” remarca.

 

 

-En los últimos años, y desde las universidades, se han planteado estos estudios.

-Sí, la CIC tiene convenios permanentes con 23 universidades. Pero terminan resultando impulsos individuales, donde no hay posibilidad de que eso progrese, que alguien lo coordine y lo siga. En cambio, si lo hacemos desde el propio gobierno, desde la Comisión, se puede estructurar y dar continuidad. Y quiero que seamos nosotros los que llevemos adelante todo esto.

-El monitoreo no le va a dar buenas noticias al gobierno.

-Yo creo que en definitiva lo que nos hace falta es una mejor información, en temas ambientales no hay un trabajo completo. Hay muchas instituciones estudiando el tema pero no hay un diagnostico acabado y firmado por alguien.

-Pero son temas de fuerte discusión de intereses

-Creo que hay que ponerse los pantalones largos y meterse en estos temas. Y hay voluntad de hacerlo. Por ejemplo, las inundaciones de la cuenca del Areco, de Luján, son inundaciones previsibles, que se pueden anticipar.

-¿Como las que sucedieron a comienzos de año en Pergamino, en San Nicolás, o el caso de La Emilia?

- La Emilia es un bajo natural, eso tiene sus consecuencias, por eso nuestra tarea debe ser marcar en un mapa de riesgo cuales son las zonas más vulnerables. Si cruzas vulnerabilidad con eventos extremos ahí tenes la posibilidad de anticiparte. Porque estas cuencas en general para que se inunden no lo explicas con una sola tormenta, por más que lluevan 300 o 400 milímetros en un día, como sucedió en La Plata (en 2013), si te caen arriba de una ciudad te hacen un desastre pero si caen en el medio del campo donde hace mucho que no llueve no pasa nada.

Todas las ciudades tienen zonas más vulnerables que otras. Por eso salimos nosotros en el 2013 a advertir que lo de La Plata no era un problema de que había llovido mucho solamente, sino iba a quedar como que era una catástrofe y que nos teníamos que resignar y la verdad que no es así. Una catástrofe no solo se arma con una amenaza de lluvia potente, se arma también con una zona que esta expuesta a eso.

-¿Y el plan de obras hídricas para la ciudad capital?

-No van a evitar las inundaciones pero si van a reducir los tiempos de permanencia de las aguas. Si se repitiera la lluvia de 2013, se reduciría el proceso a la mitad. Lo cual es un alivio desde el punto de vista de aquel que está muy  jugado, en una zona muy crítica le reduce el tiempo de exposición a ese peligro. Pero eso no significa que no deba buscar refugio y ser asistido.

"El presupuesto este año creció 24 por ciento respecto a 2016"

-Su antecesor, De Giusti no estuvo de acuerdo con el presupuesto asignado a la CIC, y de hecho, prefirió dar un paso al costado.

-Bueno, el presupuesto este año creció 24 por ciento respecto a 2016. Y se utiliza para las becas, personal, bienes de consumo edificio y demás. Claro que si lo medís respecto al presupuesto provincial sigue siendo la misma proporción.

-¿De cuánto es el monto?

-Estábamos en 220 millones y ahora estamos en casi cien millones de pesos más. Por supuesto hubo inflación y sabemos cómo está la economía del país, tampoco es para tirar manteca al techo pero esos fondos están asegurados y según lo que me dice el Ministro (Jorge Elustondo de Ciencia y Tecnología), ya se habló con Economía para que atiendan cualquier readecuación inflacionario en el marco de las paritarias. Pero también nosotros como política queremos llevar adelante proyectos especiales. 

-¿Buscar otro tipo de financiamiento?

-Claro. Yo no me puedo quedar sentado esperando que me den más presupuesto, tengo tres años vista para poder hacer gestión. Por eso tenemos que salir a la cancha y mostrar lo que podemos hacer y eso es la mejor forma de acercarnos a las tomas de decisión y que crean en lo que hace la institución y que vean esto como una inversión.

- ¿Gestionarían créditos internacionales con bancas como el BID o el Banco Mundial?

-Hay muchas agencias internacionales, no solo bancos, en programas de las Naciones Unidas, o la Organización de los Estados Americanos (OEA) que no estamos aprovechando, no nos estamos presentando a las convocatorias. También a través de cancillería, o directamente de país a país.

-¿Serían como préstamos?

-A veces son programas internacionales donde te podes sumar. Es un tren que está pasando y al que no nos estamos subiendo.

-En el Conicet hubo recorte de becas y una fuerte reducción que genero protestas de los científicos y la adhesión de la sociedad. ¿Cómo observó esa situación, y que repercusión tiene en la estructura de la CIC?

- Yo escuché las explicaciones que dio el ministro (Lino) Barañao, (Ciencia y Técnología de la Nación). Él indicó que no fue una reducción sino que el proceso de ingresos llego a una meseta, y que resulta imposible sostener ese aumento. En  los 90 no hubo movimiento, y muchas carreras estaban cerradas. Fue mi caso, hice cuatro años becario de la CIC de iniciación y perfeccionamiento, volví del exterior con un posgrado y cuando quise entrar a la carrera no pude. Y me tuve que dedicar a otra cosa. En contraposición, en la última década hubo un fuerte crecimiento, pero que ahora resulta difícil de sostener. Llega un momento que se saturan la cantidad de temas y recursos. Por eso no podemos hablar de reducción sino de un cambio en la pendiente de crecimiento. Eso no quita que el reclamo que es irrenunciable lo sigamos haciendo independientemente de eso. De todas maneras, acá en la CIC no hay un plan de reducción de nada, seguimos tal como estamos.