Juan Manuel Olmos, Daniel Angelici, Víctor Santa María, Mariano Recalde y Pilar Ramírez coincidieron este lunes en la Legislatura porteña durante la audiencia por la Defensoría del Pueblo. Lo que debía ser una instancia administrativa terminó ofreciendo una de las fotos políticas más llamativas del año.
En efecto, lo que debía ser una audiencia pública para que los candidatos a conducir la Defensoría del Pueblo expusieran sus propuestas ante la Legislatura terminó convirtiéndose en un cónclave de buena parte de la conducción política porteña.
Oficialismo y oposición coincidieron este lunes en Perú 160 en una postal poco habitual para un trámite institucional: peronistas, radicales amarillos, dirigentes del PRO y de La Libertad Avanza compartieron el mismo recinto, en una escena que tuvo como única ausencia de peso al jefe de Gobierno, Jorge Macri.
La convocatoria formaba parte del procedimiento previo a la designación de las nuevas autoridades de la Defensoría. Como anticipó en este portal, María Rosa Muiños llega a esta instancia con amplias chances de renovar su mandato al frente del organismo gracias al acuerdo alcanzado por el peronismo y a una negociación que también contempla el reparto de las cuatro defensorías adjuntas entre las principales fuerzas con representación legislativa.
La foto del poder
Sin embargo, la atención terminó desplazándose rápidamente de las exposiciones hacia las tribunas. El dirigente peronista Olmos siguió de cerca la presentación de Muiños, referente del Espacio de Participación, el sector político que conduce y desde donde se impulsó su continuidad. También estuvieron presentes el senador nacional y presidente del PJ Metropolitano, Recalde, y el titular del SUTERH, Santa María, completando una foto que reunió a las tres principales terminales del peronismo porteño.
La otra imagen de la jornada la protagonizó Angelici. El histórico operador radical llegó temprano a la Legislatura y se instaló en el despacho del secretario administrativo de la casa, Cristian Gribaudo. Primero desde allí y después de la reunión, acompañó en todo momento a Carlos Palmiotti, uno de los dirigentes impulsados por la UCR para ocupar una de las defensorías adjuntas.
La escena fue gráfica. Ambos ingresaron juntos al recinto, se ubicaron uno al lado del otro en la primera fila del corredor central y también abandonaron el edificio en simultáneo una vez terminadas las exposiciones. Frente a ellos se sentó Muiños.
La disposición de los dirigentes ofreció una representación explícita del mapa de poder de la Legislatura y de la política porteña.
Reuniones reservadas
Antes de que comenzara la audiencia, la rosca había arrancado algunos metros más allá. Angelici encabezó una reunión en el despacho de Gribaudo, uno de sus principales hombres de confianza, de la que participaron el presidente de la Junta de Ética, Acuerdos y Organismos de Control, Matías Lammens, y la legisladora del PRO Gimena Villafruela, alineada políticamente con Francisco Quintana.
La presencia de la karinista Ramírez, jefa del bloque de La Libertad Avanza; de referentes del PRO, del radicalismo y del peronismo terminó de completar una escena llamativa, en semanas en las que se espera que empiece a ponerse en marcha la discusión sobre el cronograma electoral local.
Durante algunas horas, la Legislatura concentró en pocos metros a buena parte de la tropa dirigencial que deberá negociar los organismos de control, el calendario electoral y, más temprano que tarde, las alianzas para la elección porteña de 2027.