Por ahora, el guion se escribe en potencial. Javier Milei, que supo describir al papa Francisco como “representante del maligno”, busca ahora reconciliarse con la Iglesia. El Presidente activó la maquinaria diplomática para tentar al papa León XIV con una visita al país. A cargo del operativo está el canciller Gerardo Werthein, primer emisario con acceso directo al flamante pontífice.
Nada en una visita papal queda librado al azar. El protocolo exige un proceso minucioso: invitación oficial tanto del Gobierno como de la Conferencia Episcopal Argentina, chequeo del contexto político, garantías logísticas y el visto bueno del secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin.
En esta oportunidad, el libertario expuso su primer borrador de la novela en Roma: Werthein y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, participaron de la misa inaugural del nuevo papado.
León xiv werthein pettovello.jpg
León XIV, Gerardo Werthein y Sandra Pettovello
Vatican Media
El canciller le entregó una edición del Martín Fierro a León XIV y, de paso, formalizó la invitación de Milei. “Lo invitamos a la Argentina y tiene deseos de venir”, dijo el ministro.
La temporada de Jorge Bergoglio
El intento recuerda inevitablemente a la novela inconclusa de Francisco. Primer argentino en llegar al trono de Pedro, Jorge Bergoglio acumuló 47 viajes internacionales —varios a países vecinos—, pero nunca regresó a su tierra natal.
El trasfondo político de la grieta local convirtió esta ausencia en una decisión tan simbólica como política. La posibilidad de su visita mutó en saga con versiones cruzadas, operativos de seducción, reproches públicos y gestos envenenados.
papa-mate.jpg
Jorge Bergoglio, papa Francisco
Vatican Media
Con Robert Prevost en el Vaticano, la estrategia apunta a evitar esta trampa. Pero en Roma, ajenos a las intrigas argentinas, no apuran los tiempos.
La diplomacia vaticana tiene su propio reloj: cada visita puede tardar más de un año en concretarse. No hay margen para las urgencias electorales ni las necesidades de imagen.
Javier Milei, en modo desagravio
Tras su asunción, Milei intentó borrar los agravios del pasado. Viajó al Vaticano, fue recibido en privado por Francisco y desde entonces mantuvo una postura de respeto hacia la Santa Sede.
“Hablamos de trabajar en profundizar la relación bilateral entre Argentina y el Vaticano. Hablamos de todos los programas sociales que están llevando adelante en Argentina”, le dijo el canciller al periodista Eduardo Feinmann. “Creo que emprendemos un camino interesante en el vínculo entre Argentina y el Vaticano”, profundizó.
Milei en el funeral del papa.jpg
Con el nuevo papa, la apuesta es construir desde cero. León XIV no tiene cuentas pendientes con el país, lo cual, en términos políticos, es una ventaja.
Córdoba, Roma y el relato oficial
Todavía sin fecha confirmada, una audiencia privada entre Milei y León XIV podría concretarse durante los primeros días de junio en el marco de la gira presidencial por Israel y Europa.
En paralelo, el cardenal Ángel Rossi reveló que en dos oportunidades habló con el pontífice estadounidense-peruano sobre la posibilidad de visitar Córdoba. La respuesta fue amable, aunque sin compromisos.
Según el arzobispo cordobés, el papa le respondió con una frase diplomática, pero abierta: “Con gusto lo tendré en cuenta”.
El dato no es menor. A diferencia de los jefes de Estado, los cardenales locales pueden ser clave en la arquitectura pastoral de una visita.
Rossi, jesuita como Bergoglio y ahora con llegada a Prevost, se perfila como una pieza central en el posible armado.
Otro cardenal que puede ser clave es el uruguayo Daniel Sturla, quien estimó recientemente que el primer viaje de León XIV a América Latina contempla la visita a Perú, país del que adoptó la nacionalidad, así como a Argentina y Uruguay, naciones que no figuraron en el itinerario de su antecesor.
“Él lo tiene muy claro. (Ambos países) faltaron en la agenda de Francisco, no en el deseo de Francisco. Creo que la primera visita a Latinoamérica, me parece -no soy el que le lleva la agenda-, va a tener Argentina, Uruguay y posiblemente Perú en su itinerario”, dijo en una entrevista con la Radio Carve de Montevideo.
Un gesto, muchas lecturas
Que León XIV haya recibido a Werthein en el primer día de su pontificado fue leído en Roma como una señal. No sólo por el lugar simbólico que ocupa la Argentina en la historia reciente del Vaticano, sino por la necesidad de abrir una etapa distinta.
Si finalmente el papa pisa suelo argentino, el Gobierno podrá celebrar una victoria diplomática, la Iglesia local tendrá su anhelado gesto de reparación y Milei sumará un logro con proyección internacional.
Por ahora, el trámite sigue en el Vaticano.