Las ventas de combustibles cayeron 6,4% en julio en términios interanuales y profundizaron la señal de enfriamiento de la actividad económica en todo el país que empieza a preocupar al ministro de Economía, Toto Caputo, y al presidente Javier Milei.
El consumo cayó 6,4% en julio y expone el freno de mano de la actividad. El semestre, el peor en cinco años. Neuquén, la excepción de siempre.
Las ventas de combustibles cayeron 6,4% en julio en términios interanuales y profundizaron la señal de enfriamiento de la actividad económica en todo el país que empieza a preocupar al ministro de Economía, Toto Caputo, y al presidente Javier Milei.
En el séptimo mes del año se comercializaron 1.368.722 metros cúbicos de naftas y gasoil. Con esa cifra la caída entre enero y julio es la más pronunciada en cinco años.
Un informe de Politikón Chaco da cuenta de un retroceso que alcanzó tanto a las naftas como al gasoil, dos segmentos que permiten observar distintos componentes de la movilidad y el funcionamiento productivo. Las primeras explicaron el 55% del volumen comercializado y bajaron 7,4%, mientras el segundo representó el 45% y retrocedió 5,1%.
La evolución del consumo de combustibles funciona como una señal complementaria sobre el nivel de actividad. Una menor demanda de naftas puede reflejar una reducción de desplazamientos y consumo, mientras que el comportamiento del gasoil permite observar parte del movimiento asociado al transporte y distintas actividades productivas. La foto da cuenta de las complicaciones del modelo para empujar la reactivación que se retrasa más de los esperado.
En julio, la contracción simultánea de ambos componentes mostró la debilidad. La nafta súper cayó 7,8% y la premium 6,4%, mientras que el gasoil común retrocedió 7% y el premium 1,9%.
En la comparación contra igual mes de 2025, los combustibles exhibieron un retroceso del 6,4%, siendo la sexta baja consecutiva en ese nivel comparativo y la más profunda desde noviembre de 2024. A su vez, contra el mes previo (junio 2026) las ventas tuvieron una mejora del 2,8%, aunque si se ajusta por cantidad de días del mes, el resultado se invierte a -0,5% mensual.
El deterioro tomó mayor dimensión al observar los primeros siete meses del año. En ese período se comercializaron 9,58 millones de metros cúbicos, un 2,1% menos que entre enero y julio de 2025 y el menor volumen para ese período desde 2021.
El comportamiento territorial mostró una economía con desempeños muy diferentes. En julio, apenas tres provincias registraron aumentos interanuales y ninguno superó el 1%. Casi como marca de agua del modelo libertario, los números positivos se concentraron en la Patagonia. La Pampa creció 0,7%, Neuquén 0,5% y Santiago del Estero 0,2%. Las otras 21 jurisdicciones tuvieron retrocesos.
En el extremo opuesto, Tucumán registró la caída más profunda, con 22,4%, seguida por Jujuy, con 16,4%, y Salta, con 15,9%. También se ubicaron entre los descensos más importantes Santa Cruz, con 14,5%, y Misiones, con 13,8%.
El acumulado enero-julio ofreció un panorama algo menos contractivo, aunque solo cinco provincias consiguieron terminar el período con variaciones positivas. Chaco y Santa Fe encabezaron ese grupo con 0,8%, seguidas por Neuquén, con 0,6%, La Pampa, con 0,4%, y San Juan, con 0,2%.
Como en la mayoría de los indicadores económicos nacionales, Neuquén presentó uno de los comportamientos más favorables del mapa. En julio, sus ventas de combustibles aumentaron 0,5% interanual, con una suba de 2,2% en las naftas que compensó parcialmente una baja de 1,7% en el gasoil.
La provincia también sostuvo un resultado positivo en el acumulado anual. Entre enero y julio comercializó 256.126 metros cúbicos, un 0,6% más que en igual período de 2025. Las naftas crecieron 0,8% y el gasoil tuvo una variación positiva de 0,2%.