El gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, le abrirá las puertas de la provincia al desembarco de su par bonaerense, Axel Kicillof. Juntos, fustigarán el abandono del gobierno nacional de Javier Milei y harán foco principalmente en el vaciamiento del Fondo Hídrico.
Obviamente, la cumbre también abrirá la puerta a conversaciones políticas e interpretaciones sobre la discusión 2027, pero ambos mandatorios se proponen que los cruces al Presidente se hagan en modo gestión y dejar el modo campaña para otra ocasión.
Sergio Ziliotto y Axel Kicillof, mano a mano
ZIliotto y Kicillof sostienen antiguos vínculos de gestión. Ambos van por su segundo mandato en sus provincias e intensificaron sus contactos desde que Milei asumió como presidente y los obligó a pararse en la vereda de la resistencia.
No será el primer mano a mano en La Pampa, ya que existió un encuentro de características similares en junio de 2024. Desde ese día, en que se firmaron acuerdos para políticas conjuntas, hubo constantes puentes entre ministerios de ambas provincias, además de encuentros en otras ocasiones y circunstancias y visitas cruzadas de integrantes de sus gabinetes.
El gobernador de La Pampa Sergio Ziliotto respaldó a Axel Kicillof, con quien ya ensayó varios acercamientos. FOTO: www.radiokermes.com
También participaron de la cumbre peronista en la que estuvieron además Sergio Massa, Máximo Kirchner y otros referentes centrales del espacio nacional y popular. El peronismo de La Pampa da garantías de que no avanzará en la eliminación o suspensión de las PASO y exige a los principales líderes del PJ que protejan la unidad, aún cuando haya que atravesar una interna electoral.
De La Pampa, equilibrista y del interior
Desde ya que Kicillof es esperado en la provincia por sectores locales que lo propician como presidenciable, como el partido Vanguardia y el Movimiento Derecho al Futuro. Así como ahora visita La Pampa, ya estuvo este año en Formosa, Tierra del Fuego, Córdoba, Corrientes y Chaco.
Pero en esta instancia, Ziliotto busca especialmente potenciar el costado institucional de la reunión y moderar las interpretaciones electoralistas que obviamente tendrá el encuentro. No hay dudas, eso sí, de que la foto les sirve a los dos, en el caso del gobernador pampeano también para reafirmar su liderazgo fronteras adentro, en un contexto de permanentes chisporroteos partidarios.
Como contó Letra P, Ziliotto quiere estar lejos de la trifulca política bonaerense. Prefiere en ese caso exacerbar su rol de equilibrista. Siempre tuvo buena onda con su par bonaerense, pero no quiere que lo consideren su soldado. Sigue manteniendo puentes firmes con el kirchnerismo.
En La Pampa, la vicepresidenta del PJ pampeano es la diputada María Luz Alonso, “Luchy”, jefa de La Cámpora local y mano derecha de Cristina Fernández de Kirchner durante sus años como presidenta del Senado. En el acto de este lunes estará presente el intendente de Santa Rosa, Luciano di Nápoli, que rompió con Alonso y se planta en la vereda de enfrente de Ziliotto en la interna del PJ pampeano.
El gobernador de La Pampa Sergio Ziliotto sostuvo a María Luz Alonso, jefa de La Cámpora, como su vicepresidenta en el PJ.
Tras la cumbre del peronismo en el hotel Emperador, Ziliotto deslizó que vería con buenos ojos que la postulación presidencial la encabezara una referencia del "interior". Y agregó: “el mejor activo que podría tener un presidente es haber sido gobernador. Y yo bajo un poco más la escala. Yo no lo fui, pero la primera mirada y la trinchera pura, es el intendente. La estación previa al gobernador tiene que ser la intendencia también. Y lo bueno que tiene el peronismo es que tenemos para todos los gustos”.
La Pampa y Buenos Aires contra el Súper Niño
El encuentro formal de este lunes será en el Salón de Acuerdos de la Casa de Gobierno, a las 11 de la mañana, con el objetivo principal de firmar convenios que permitan dar respuestas y prevenciones ante el fenómeno climático del Súper Niño.
Autoridades de ambas provincias ya vienen trabajando ese tema en distintos encuentros. Los pronósticos indican que habrá abundantes lluvias a fines de 2026 y principios de 2027, que pueden impactar en recursos hídricos compartidos que tienen Buenos Aires y La Pampa.
La Pampa le propuso a Buenos Aires un plan coordinado de obras hídricas en el Río V, para evitar impactos negativos de El Super Niño.
La Pampa ya intervino en decisiones del Comité Interjurisdiccional de la Región Hídrica del Noroeste de la Llanura Pampeana (CIRHNOP) para poner en funcionamiento un sistema de alertas tempranas. Esa cuenca también involucra territorios vinculados con San Luis, Córdoba y Santa Fe.
Una de las preocupaciones en el radar tiene que ver con el negocio agropecuario: estudian un modo de que los posibles excedentes hídricos dejen improductivas la menor cantidad de tiempo posible a territorios que queden anegados. Eso implicará generar alternativas de canalización.
La motosierra de Javier Milei
La Pampa potenció la problemática en su agenda, en una cumbre que Ziliotto armó con más de cincuenta intendencias. Involucró a numerosos organismos gubernamentales y no estatales también en el Programa Provincial de Prevención y Gestión Integral de Riesgos ante Eventos Hidrometeorológicos.
ZIliotto y Milei miran fijo al presidente, que saluda a Mauricio Macri, poco después de su asunción.
Las tareas incluyen limpieza de canales y desagües, el análisis de zonas de evacuación, la elaboración de mapas de vulnerabilidad, generar infraestructura y una coordinación regional entre municipios. En espejo, Kicillof armó su Plan Provincial para la Gestión Integral del Riesgo de Desastres.
Un enemigo común frente a ese accionar estatal de los gobernadores, es la omnipresente motosierra de Milei y Toto Caputo, que en este caso también genera riesgos y peligros por el modo en que se vació de recursos el Fondo Hídrico y la infraestructura que no se hizo o quedó paralizada a mitad de camino.
Ziliotto y Kicillof coinciden en sus reclamos para nutrir de recursos la prevención y las posibles acciones posteriores. El gobernador bonaerense acusó a Milei de retener $293.000 millones del Fondo Hídrico de Infraestructura, pese a que son dineros con destino específico, que deberían usarse para obras necesarias frente a contingencias como inundaciones.