Ahora, además del armador, Alfredo Olmedo es el presidente de La Libertad Avanza en Salta. Lo confirmó una resolución judicial que ubicó a María Emilia Orozco como presidenta del Congreso provincial. Así, la lapicera quedó del lado de los que no quieren un acuerdo con Gustavo Sáenz, desolocados tras el mimo viral de Sandra Pettovello al gobernador.
La confirmación termina de blanquear una estructura que ya funcionaba con Olmedo como principal arquitecto político. Alejado de las cámaras, el empresario se concentró en construir una maquinaria con la mira puesta en 2027. Orozco, por su parte, quedó como la cara visible. El armado replica así el reparto de poder donde él ordena la estructura; ella conserva la centralidad en las urnas.
El endurecimiento de los libertarios provinciales con Sáenz jaquea la posibilidad de un acuerdo que si bien nunca se define siempre está sobre la mesa estratégica de la conducción nacional de La Libertad Avanza, que encabeza Karina Milei. Redoblando esfuerzos para hacer avanzar los proyectos violetas en el Congreso, la secretaria general de la Presidencia sabe que el gobernador de Salta es más un aliado que un simple dialoguista y no quiere arriesgar esa relación en medio de una reconfiguración general de las tropas del norte en la Cámara de Diputados.
La lapicera de Alfredo Olmedo y el juego de las dos listas
El mapa libertario salteño tiene una complejidad propia. Hay dos partidos políticos que integran el mismo acuerdo. Salta Somos Todos, una de las estructuras electorales que había construido Olmedo, pasó a convertirse en La Libertad Avanza. La otra es Ahora Patria, que tiene como presidente al diputado libertario Carlos Zapata.
Entre ambos sellos se distribuyen las principales figuras del espacio. Orozco preside el Congreso Provincial libertario; el senador provincial Roque Cornejo es apoderado de Ahora Patria y el diputado Julio Moreno integra su conducción.
Roque Cornejo, senador departamental de La Libertad Avanza en Salta.
Cornejo explicó a Letra P que ambos partidos quieren mantener la alianza para las elecciones. “Seguimos trabajando dentro de lo que es el acuerdo político”, sostuvo. El senador destacó que cuentan con más de 30 concejales en la provincia y adelantó que trabajan en una propuesta para llegar al poder. “Estamos trabajando en un programa de gobierno para a partir del 10 de diciembre del 2027”, dijo.
Ahí aparece otro dato de la rosca porque Olmedo no sólo está ordenando un partido, sino una sucesión de candidaturas posibles. En el universo libertario nadie termina de confirmar quién será la carta para la gobernación, aunque Orozco es la figura con mejor rendimiento electoral y Olmedo mantiene su propia incógnita. Quedarse con la estructura permite administrar esa discusión desde una posición de poder.
El mimo de Sandra Pettovello
Esa tensión entre acuerdistas y no acuerdistas salió a flote este lunes en Campo Quijano, en virtud de la visita de Pettovello. Sáenz aprovechó un supuesto desaire de Cornejo para confrontar con los libertarios locales. “Maleducados” y “guarangos”, lanzó mientras se alejaba al considerar que el senador provincial no lo quiso saludar.
La ministra de Capital Humano terminó interviniendo: “Si maltratan al gobernador, se la van a tener que ver conmigo”. Así, Sáenz consiguió un respaldo público y personal de una de las figuras de Milei. Cornejo rechazó haberlo ofendido, pero aprovechó la polémica para ratificar el lugar que, cree, La Libertad Avanza debe ocupar: “Somos opositores y no hay una oposición liviana, es una oposición crítica”.
El senador fue tajante frente al supuesto entendimiento electoral entre la Casa Rosada y Sáenz: “No hay margen". Orozco subió el tono en sus redes sociales y acusó al gobernador de “mendigar apoyo a los funcionarios nacionales”. Sin embargo, los acuerdistas como Quinteros leyeron lo contrario, ya que consideraron que el episodio dejó al descubierto el lugar que Sáenz ocupa en la estrategia nacional.
El libertario que cuestiona a los libertarios
El concejal Rodrigo Quinteros, convertido en una de las voces más críticas de la conducción libertaria y cada vez más identificado con una estrategia de acercamiento a Sáenz, explicó que el partido había puesto en marcha una convocatoria a elecciones para fines de septiembre. El inicio de la campaña estaba previsto para el 1° de ese mes, aunque con una sola lista.
Gustavo Sáenz junto a Karina Milei y Martín Menem
Para Quinteros, el proceso tuvo por objetivo dejar el partido en manos de Olmedo y Orozco, alejados de un acuerdo con Sáenz. El edil se diferencia porque cree que el gobernador es un aliado necesario y una pelea local sin matices puede terminar complicando la agenda legislativa de Javier Milei. “Hay sectores que tienen una ambición personal o una división electoral que va por encima de un proyecto nacional”, advirtió.
El planteo lo deja en una posición incómoda dentro de un espacio que, en esa provincia del Norte Grande, construyó buena parte de su identidad en oposición al saencismo. Por eso, el reordenamiento de Olmedo también puede leerse como un intento de disciplinar la tropa y dejar claro dónde está la conducción política cuando empiezan a aparecer voces disonantes.