La rebelión de los aliados: Javier Milei perdió el control parlamentario
La caída en las encuestas complicó la búsqueda de acuerdos. Gobernadores arman nuevos bloques y piden corregir los temarios. Presupuesto 2027, misión imposible.
Javier Milei, con los gobernadores Raúl Jalil, Osvaldo Jaldo, Gustavo Sáenz y Hugo Passalacqua.
Javier Milei tiene motivos para estar nervioso. Una baja pronunciada en las encuestas, que ya ninguna figura del Gobierno desmiente, provocó un repliegue de los aliados en el Congreso, donde sus referentes deben ceder mucho más que hace tres meses para tener una ley.
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La rutina de Martín Menem y Patricia Bullrich cambió. El presidente de la Cámara de Diputados y la jefa de La Libertad Avanza en el Senado ya no pueden programar sesiones semanales: se dedican a corregir textos y evaluar proyectos de los bloques dialoguistas para tratar de abrir los recintos.
El riojano convocó a una sesión para el miércoles, con un temario curado en detalle por los aliados. La exministra lo intentará para el jueves, pero no es fácil: por ahora, la senadora sólo puede asegurar la aprobación de los pliegos judiciales. En este clima, nadie imagina un final feliz en el debate del Presupuesto 2027.
Martín Menem con Patricia Bullrich y la diputada Verónica Razzini.
El problema para activar el Congreso ya no son las causas contra el exjefe de Gabinete Manuel Adorni, como ocurría durante el Mundial de Fútbol, sino un clima preelectoral que se anticipó, con gobernadores y dirigentes de peso haciendo cuentas.
Para la dirigencia tradicional, Milei sigue siendo un outsider al que sólo sirve acompañar si es el dirigente más popular del país. La primera búsqueda de un acuerdo opositor podría llegar el miércoles, con un emplazamiento para tratar en comisiones la prórroga de la emergencia en discapacidad. El proyecto tiene la firmas suficientes para prosperar.
Los dilemas de Javier Milei
Quienes visitan a diario a la Casa Rosada no ocultan su preocupación: aceptan que hay una porción del electorado que permitió los triunfos libertarios y se refugió, a la espera de mejoras económicas que impacten en su vida cotidiana. Y que es por eso que el plan económico, que el Presidente recita en foros como si fuera una biblia, está en permanente revisión.
Nadie discute los objetivos de déficit cero y acumulación de reservas, que permitieron una estabilidad macroeconómica valorada por la ciudadanía, pero la ausencia de políticas para activar el consumo y mejorar los ingresos empieza a pasar factura en los sondeos de opinión. Las medidas para habilitar el crédito en dólares o declarar impuestos con menos riesgos, como ocurre con Inocencia Fiscal II, apuntan a mejorar esa situación. Podría haber más.
La semana que pasó dejó claro que para Milei no será fácil tener una ley en la última parte de su mandato. Mientras el PRO y la UCR postergan la definición de una eventual alianza con La Libertad Avanza, los gobernadores de los partidos provinciales renunciaron a su condición de aliados permanentes en el Congreso.
Es curioso lo que pasa en los años previos a las elecciones presidenciales. Dirigentes que parecían cómodos como oficialistas blue descubren que tenían diferencias con la Casa Rosada y buscan micrófonos para expresarlas.
El gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, se anotó en esa lista. Primero rompió con su jefe político,Carlos Rovira, y después reconfiguró los bloques del Congreso. La tropa de su provincia seguirá en sociedad con la de su colega salteño, Gustavo Sáenz, con la expectativa de sumar como aliados a los representantes de Tucumán y Catamarca.
San Martín nos dejó una enseñanza que sigue tan vigente como entonces, hay que romper las cadenas del absolutismo y no permitir que nadie se crea dueño de todo. La libertad que defendió fue una libertad para todos, y ese legado tenemos que cuidarlo cada día. pic.twitter.com/mlMKODeZp3
Los gobernadores de estas provincias, Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil, ayudaron a La Libertad Avanza en el parlamento y también empezaron a hacer cuentas. De mínima, estos cuatro mandatarios van a empezar a pedir medidas explícitas antes de aportar sus futuros votos. Ya no escuchan promesas.
El temario de Menem para abrir Diputados el miércoles tiene concesiones pedidas por los gobernadores norteños. Sólo así podrá aprobar la reforma del Banco Central, Inocencia Fiscal II y el Tratado de Patentes, reclamado por Estados Unidos. Ningún aliado rechaza estos proyectos, pero el cambio de época hizo que exigieran que se abriera la agenda para asegurar el cuórum.
El Senado, más difícil
Bullrich sufre más que Menem este cambio de época, porque su escaso diálogo con la Casa Rosada la hace pagar más costos por las leyes que no llegan. Su manía de negociar cambios en los proyectos sin pedir permiso desconcierta a Karina Milei. La secretaria general ya tiene un chiste cada vez que habla de la senadora: dice que si la exministra jugara al vóley intentaría sacar, correría a buscar el remate y, si la defensa rival respondiera, trataría de saltar al bloqueo, sin importar la rotación de su equipo.
Usa esa metáfora para explicar que, tarde o temprano, Bullrich se abruma de responsabilidades y colapsa, como ocurrió con el debate por la ley de inviolabilidad de la propiedad privada. En esos casos, la orden de la Casa Rosada es abandonar a la senadora a su suerte.
Lejos de amilanarse, la jefa del bloque libertario sigue su marcha con dos objetivos: mostrar actividad en el Senado y marcar diferencias con el Gobierno, algunas no tan sutiles. Coincide con muchos de sus dirigidos en que Milei debe entender que la gestión es atender algo más que los grandes números. Y lo dice.
Cansada de las evasivas de sus aliados, Bullrich forzó una reunión de autoridades de bancadas el miércoles para citar una sesión, si es posible, para el día siguiente. La senadora intentará aprobar los pliegos judiciales pendientes, entre ellos los integrantes de la Cámara que atiende casos de corrupción.
Por ahora, LLA no tiene los votos para sancionar los proyectos de Milei, como son la ley Hojarasca, ya dictaminada; y el súper-RIGI, que podría tener modificaciones y volver a Diputados
Karina vs. Bullrich
En la mesa política, las dilaciones del Senado comenzaron a resultar un motivo de fastidio. A Karina le gustaría que se votaran todos los proyectos y castigar a los gobernadores que se atrevan a cruzar de vereda con candidatos libertarios en sus distritos. En muchos casos, esa decisión pondría en riesgo la reelección de los mandatarios.
La hermana del Presidente no quiere perder más tiempo. La desorienta que Bullrich cambie proyectos sin avisar, como hizo con el de sociedades comerciales, en el que aceptó impedir que la inteligencia artificial pueda crear figuras jurídicas.
No le importó que Milei hubiera defendido este artículo, incluso ante figuras de renombre, como el escritor israelí Yuval Harari. La senadora se molestó con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, porque negoció destrabar la derogación del régimen de zonas frías con los gobernadores del norte. Le aclaró que, si no ablanda al mendocino Alfredo Cornejo, no habrá ley.
Los pliegos judiciales son tal vez el único momento de consenso entre el Gobierno y aliados en la cámara alta, porque el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, se encargó de llamar a gobernadores para poner los nombres que pedían. La mayoría quedó conforme y responde con sus firmas.
El problema del ministro es Bullrich, que tiene su propia agenda. La jefa de bloque congeló tres pliegos que se niega a firmar y podría actuar igual si algún jurista no la convence. No siente que deba pedir explicaciones y en Justicia creen que tiene otras terminales. Todavía le recriminan haber apurado el dictamen de la platense María Verónica Michelli, cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, cuando la orden era congelar el pliego en la comisión. Finalmente, fue nombrada jueza, a pesar de Milei.
Los dialoguistas al ataque
La rebelión de los aliados cambió la dinámica en ambas cámaras y convirtió en un auténtico caos las reuniones de comisión. Ocurre que los dialoguistas exigen proyectos, se tratan y nadie sigue el conteo de firmas.
El caso más peculiar fue el del diputado José Garrido, de Santa Cruz, cuando vio que el kirchnerismo frustró su intento de eliminar la última Cámara de Apelaciones creada en su provincia por Cristina Fernández de Kirchner.
El próximo martes, el PRO intentará avanzar con su proyecto para aumentar penas por delitos en zonas rurales. En el Senado, el mismo día, por pedido de la salteña Flavia Royón, avanza el marco regulatorio del mercado voluntario de carbono.
Bullrich y Menem no pueden decir que no. En tal caso, Milei deberá vetar lo que no le guste. En Diputados, el oficialismo tiene número para sostener esa decisión.
El otro capítulo es que el peronismo está más activo. Tal es así, que el bloque libertario de la cámara baja decidió no participar más de las comisiones informativas. Hace dos meses, Silvana Giudici había insistido para participar de todas. Menem consideró que la actuación del coro de niños en la comisión de Cultura, hace diez días, fue una trampa para generar videos virales.
"Yo los voté y me arrepiento"
Un padre de un niño que integra el Coro Nacional de Niños criticó a legisladores de La Libertad Avanza por hablar en la Comisión de Cultura mientras cantaban: "Mi hijo se merece por lo menos el respeto de que lo escuchen". pic.twitter.com/JDMNn6Sprh
Fue por eso que LLA no estuvo en la comisión de Obras públicas que debatió un planteo al Gobierno para reactivar las construcción y reparación de la red vial.
La pelea por el Presupuesto
El gran desafío de Milei en el Congreso será el Presupuesto 2027, que enviará el 15 de septiembre, esta vez sin hacer una presentación en el recinto de Diputados, como el año pasado y tal como se especuló hasta hace diez días atrás.
En el Gobierno siguen decididos a desafiar a los gobernadores con un tema clave, reclamado durante el debate de los dos últimos presupuestos : el desvío al Tesoro de la recaudación del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL), que tiene fines específicos, como financiar rutas, obras hídricas o viviendas.
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, a través de su ministro Gabriel Katopodis, se puso al frente de la tarea de reflotar el proyecto de ley aprobado hace un año en el Senado, que propone enviar parte de ese dinero a las provincias. Espera que sus colegas lo sigan. Cerca del precandidato presidencial buscan información para comprobar una posible anomalía que podría investigarse en Tribunales: sospechan que Milei usó dólares de créditos asignados para obras públicas para pagar deuda.
Milei no se rinde
En el oficialismo se preparan para resistir, con un largo listado de proyectos de infraestructura difícil de justificar. Hay en la nómina ampliaciones de aeropuertos que reciben un vuelo diario o rutas interiores de escaso kilometraje, en algunos casos para comunicar estancias de las aristocracias locales.
Milei está decidido a resistir. No puede perder el uso discrecional de la recaudación del ICL si quiere sostener las cuentas en línea. Si se empecina en no negociar, el destino del debate será la prórroga del Presupuesto actual, lo que sería un mal mensaje a los mercados.
Si eso ocurre, Toto Caputo debería olvidarse de bajar el riesgo país y salir al mercado a buscar dólares. Es por eso que la semana pasada pidió a gritos acelerar los acuerdos políticos con las provincias para 2027. Usó los contactos en los medios de su sobrino, Santiago Caputo. Karina tuvo que usar su flamante equipo de comunicación para explicar que el primer acuerdo con las provincias es borrar las PASO del calendario y está verde.
La negociación por el Presupuesto será más difícil porque, esta vez, los aliados no permitirán a Milei incluir el aporte a la Ciudad de Buenos Aires por la coparticipación adeudada, que suma $300 mil millones y es decisivo para el voto del PRO, y en el mismo texto negar obras pedidas por provincias chicas, con montos mucho menores. Si hay plata para uno, deberá haberla para todos.