La tesis del jefe de Estado, como siempre, es cuántica. Sostiene que, si sólo el 15% de los argentinos tienen deudas, el 85% restante no debe ser castigado con mayor carga tributaria. “No se trata de una población totalmente vulnerable”, aseguran fuentes oficiales.
No todos los actores libertarios coinciden con esa hipótesis. Hubo diputados que se contactaron con los bancos antes de ir a la Casa Rosada a escuchar al mandatario y recriminaron a los gerentes haber otorgado créditos a tasas altas, a la espera de un rescate oficial en la previa de las elecciones. Confían en que, si abandonan esa práctica, las moras caerán.
En la reunión con Milei, Bullrich también se diferenció de su propio gobierno y sostuvo que el endeudamiento es un problema a atender. “Si permitimos que el sector financiero hipoteque a las familias, vamos a perder capacidad de consumo, que es lo que falta”, advirtió la senadora.
El líder libertario respondió con su libreto. "¡No es así, Patricia! Están creciendo 13 de los 14 sectores de la economía!”, se exaltó. Ese es el problema del Presidente: lee la realidad con los grandes números y se le escapan los detalles, que suelen ser el germen de los problemas.
Lo extraño es que, en la acción, autoriza tomar medidas que confirman que sus análisis de fondo están a mitad de camino. Por caso, si el salario alcanza, como repite, no se entiende cómo permite una suba abrupta del salario mínimo. Y si la economía crece sin sobresaltos, como asegura, tampoco debería hacer falta un plan de crédito hipotecario con dinero de la ANSES.
Los juegos del Congreso
El recinto de Diputados, como suele ocurrir, se convirtió en el escenario perfecto para visualizar el escenario político de estos días. El peronismo, con sus jefes legislativos como actores más dinámicos, empezó a tender puentes con otros sectores de la oposición, con la expectativa de complicar las sesiones y buscar acuerdos electorales.
La Libertad Avanza trata de retener sus acuerdos y su mayor problema son los gobernadores que apoyaron con sus votos en los últimos años. En la previa de la contienda electoral, este lote de mandatarios decidió jugar a dos puntas. La lista la integran Hugo Passalaqcua (Misiones), Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Carlos Sadir (Jujuy), Ignacio Torres (Chubut) y Rolando Figueroa (Neuquén).
El miércoles, este grupo aportó votos para aprobar los proyectos del Gobierno, pero también avaló el pedido del resto de la oposición para avanzar con la discusión sobre endeudamiento familiar y prórroga de emergencia en Discapacidad.
El gobernador Martín Llaryora (Córdoba) se anota en esta nómina de aliados light, aunque no controla a todos sus diputados, porque Juan Schiaretti maneja un grupo díscolo. Además, LLA quiere competirle, porque los números de Milei en la provincia son buenos.
La situación se repite en muchos distritos alejados del conurbano, la zona más crítica con la gestión libertaria. "Hay dos países. En casi todas las provincias nos va bien", repiten en el Gobierno. La baja de la inflación y el crecimiento de sectores como agro y minería se sienten en en las encuestas. El santacruceño Claudio Vidal se muestra más colaborativo con la Casa Rosada.
Estos jefes provinciales definirán el destino de cada sesión de Diputados que se convoque. La próxima fue pedida por la oposición para el 9 de septiembre, justamente, para debatir sobre endeudamiento y discapacidad.
La respuesta oficial
El Gobierno contraatacó en Diputados con una reunión de la comisión de Finanzas para el próximo miércoles, con el objetivo de habilitar el debate por las deudas familiares y embarrar la cancha. Busca que los gobernadores aliados definan rápido de qué lado piensan estar. Serán claves los testimonios de expertos y damnificados.
Los líderes de la oposición mantienen su hoja de ruta. En la sesión del 9S pretenden citar a comisiones con fecha para dictaminar. Endeudamiento podría ser despachado luego de dos encuentros y la prórroga de Discapacidad, en uno solo.
La alianza opositora es incipiente y caótica, como mostró la foto de la conferencia en el salón de los Pasos Perdidos, en la que los bloques que juegan a dos puntas no quisieron participar. De todos modos, ya hay actores a cargo de los acuerdos y el pasado martes tuvieron su primera reunión.
Conferencia de la oposición en Pasos Perdidos.
Fue en la oficina del peronismo en Diputados y participaron Cecilia Moreau, Paula Penacca (Unión por la Patria) y el radical Pablo Juliano, de Provincias Unidas, el más activo en la búsqueda de puntos en común. Impuso un principio de acuerdo: tratar los proyectos de endeudamiento que no implican costo fiscal, por lo que quedarán afuera los que propongan condonación de deudas. El objetivo principal será impedir la usura, que tiene como actores a los Bancos y a las billeteras virtuales, sin ningún tipo de control.
La rebelde del Senado
Bullrich sigue haciendo su juego y nadie en el Gobierno tiene los atributos para manejarla. No se puede. Karina la excluyó de las negociaciones y se involucra igual. Eso pasó el último lunes, cuando se coló en un Zoom del ministro de Salud, Mario Lugones, con sus colegas provinciales. La conversación tenía como objetivo avanzar en la reforma de la ley de salud mental, cajoneada en el Senado. Puertas adentro del Congreso, a la jefa del bloque libertario nadie le marca sus pasos.
La traumática votación de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada dejó un encono de Bullrich con el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. La senadora mantiene escondida la ley Hojarasca, dictaminada y archivada.
Y lo peor para El Coloso: la senadora negoció con los gobernadores radicales cambios al súper-RIGI, que golpean en el corazón del programa, porque limitarían el desembarco de los data center para Inteligencia Artificial, como el que programa Peter Thiel.
En el dictamen que Bullrich quiere presentar el miércoles, estos emprendimientos deberán generar su propia red eléctrica. Enterado, Sturzenegger pidió convencer a los senadores de hacer esa corrección en la reglamentación. Otro cambio es para garantizar que se cumpla el cupo de proveedores locales que se incorporó en Diputados.
El oro de Caputo
Con esas modificaciones, Bullrich quiere avanzar en el súper-RIGI y llevarlo al recinto el 10 de septiembre, o una semana después. Se aprobaría junto a la reforma de la carta orgánica del Banco Central, que tuvo un amplio consenso, pero sumó un problema inesperado en el recinto: el peronismo descubrió un artículo que habilita al organismo a prestar sus reservas como garantía en el exterior de endeudamiento.
Incluyen el oro, que, cuando expuso en Diputados, el presidente del BCRA, Santiago Bausili, no pudo explicar si esos activos están en el país. Martín Menem y Bullrich comparten una preocupación: el ministro de Economía, Toto Caputo, esconde trampas en los proyectos que la oposición, tarde o temprano, las descubre. Ambos prefieren que salga a explicarlas ni bien las escribe. El riojano logró que el artículo no se trate en particular. No está claro si en el Senado eso será posible.
Una próxima sesión en la cámara alta tendrá los pliegos judiciales que la exministra de Seguridad congeló en abril y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, logró oficializar esta semana. Fue clave el rol de Nadia Márquez, la senadora que habla a diario con Karina Milei. Uno de los expedientes, el de Juan Manuel Mejuto, no tenía una sola firma hasta una semana antes. Logró las nueve rúbricas necesarias. Ni una más.