La vocería de Adrián Ravier, made in Caputo: sobriedad y chicanas cero, en contraste con el karinista Adorni
Su debut será esta semana y marcará un cambio de estilo respecto de su antecesor con un perfil más institucional. Las restricciones a la prensa en la Casa Rosada.
La vocería de Adrián Ravier: impronta sobria y sin chicanas, en contraste con Manuel Adorni
Tras una reunión con Manuel Adorni y un tour por la Casa Rosada junto a Santiago Caputo, el flamante vocero presidencial, Adrián Ravier, entró en funciones este lunes. Con posible debut esta semana en la sala de conferencias, buscará imprimir un perfil serio e institucional, alejado de las confrontaciones y chicanas que caracterizaron a su antecesor.
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Con la salida de Adorni de la comunicación oficial también dejó su cargo el secretario de Comunicación y Prensa, Javier Lanari. Con bajo perfil, el periodista se movía dentro de Balcarce 50 como la mano derecha del jefe de Gabinete y como el principal nexo del Gobierno con los periodistas acreditados.
El ingreso de Ravier al Poder Ejecutivo y la salida de Lanari responden a los objetivos de la cúpula presidencial de darle una "nueva impronta" a la narrativa oficialista. Según pudo saber Letra P, el ahora exsecretario se fue en "buenos términos" con el Presidente y el resto del Gabinete, de ahí el agradecimiento de Adorni en las redes sociales. "Se tenía que ir, sino iba a seguir Adorni en la comunicación pero con nuevo vocero", comentó una fuente al tanto del nuevo organigrama.
Con estos movimientos, la cúpula libertaria quiere retomar su narrativa perdida y para ello recurrirá al perfil más informativo, institucional y directo de Ravier. Si bien el vocero mantendrá contactos con todas las carteras como lo hacía Adorni, se espera que tenga un diálogo más directo con el presidente Javier Milei. También, por su cercanía personal y política, el vocero tendrá contacto diario con Caputo.
En los pasillos de Balcarce 50, tanto el sector alineado con Karina Milei como el de Santiago Caputo le auguran a Ravier un papel "muy destacado" en la nueva etapa de la comunicación oficial, aunque todavía no están completamente definidos los ejes ni las funciones específicas que tendrá.
De todos modos, hay consenso sobre que su perfil dialoguista -distinto al chicanero o confrontativo que supo tener Adorni- y sus conocimientos académicos serán necesarios para mostrar los nuevos ejes de gestión del Presidente. “Tiene el tono y las formas justas que requiere este momento”, comentó un funcionario con despacho en la Casa Rosada.
Economista de profesión, y prácticamente desconocido en el sistema político, más allá que desde el 2025 ocupa una banca en la Cámara de Diputados, la cúpula libertaria espera que Ravier se consolide como un vocero de perfil estrictamente informativo.
La idea del oficialismo es que la centralidad esté puesta en Milei y sus políticas y no en quién las comunica, ni cómo lo hace. La idea es que Ravier mantenga un vínculo "amable y amigable" con los acreditados en la sede administrativa nacional.
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Santiago Caputo.
Los desafíos del nuevo vocero presidencial
Más allá de los desafíos propios de su cargo, el nuevo responsable de la comunicación oficial deberá resolver o, al menos, fijar una posición sobre las numerosas restricciones que enfrentan los periodistas acreditados para trabajar dentro de la Casa Rosada. Aunque la Justicia desestimó la denuncia de Casa Militar por presunto espionaje -que derivó en el cierre de la Sala de Periodistas por primera vez en su historia-, el protocolo cuestionado por los cronistas continúa vigente.
Como contó este medio, en la Casa Rosada continúan las restricciones para informar: los efectivos de seguridad revisan, registran y vigilan a los periodistas por una cuestión de seguridad nacional y los vidrios internos de lugares comunes dentro de la Casa Rosada siguen esmerilados. Tampoco se puede circular por pasillos, patios y sectores comunes como se hacía desde 1983. Sobre estos puntos todavía no hay definiciones, como así tampoco sobre la letra chica del organigrama del nuevo vocero.