En la CGT no ven clima para convocar por ahora un quinto paro contra Javier Milei. La sensación quedó flotando el martes a la tarde, en la sede de UOCRA, donde la mesa chica de la central se reunió para decidir los pasos a seguir y de la que salió una convocatoria a otra movilización por la industria.
La apuesta de la central es que la llegada del Papa León XIV y su mensaje de "justicia social" pueda ayudar a cambiar el clima. Mientras tanto, las voces que reclamaban una respuesta más contundente perdieron la pulseada: la conducción optó por sostener el plan escalonado de movilizaciones y dejar el paro para más adelante. Por ahora, en Azopardo las voces que empujan a otro paro general contra el gobierno libertario, como el que acaban de lanzar las dos CTA, son marginales y minoritarias.
Primero la calle
Ayer, los secretarios generales de la central buscaron sin embargo dejar abierta esa posibilidad para antes de fin de año. "Es una medida que no se descarta", dijo Cristian Jerónimo y dió una pista imprecisa de cuándo se hará: "Cuando realmente entendamos que es el momento". Por ahora, sostuvo, "haciendo un paro, perjudicamos a los que representamos", porque implica hacerles perder un día de trabajo en medio de una situación salarial "difícil para todos". El último había sido el 19 de febrero, contra la reforma laboral, el cuarto desde que Milei llegó al poder.
El diagnóstico de la CGT sobre la coyuntura y el impacto social, sin embargo, es duro. Jerónimo describió un escenario angustiante, con pérdida de empleo y "el costo de vida más alto", y Sola enumeró a la salida de la reunión crecimiento del desempleo y de la pobreza y baja del poder adquisitivo. De ese cuadro, la central no concluye que sea la hora del paro, sino que hay que sostener el plan de acción hasta una marcha federal.
La interna
La propuesta de movilizar fue de Jorge Sola y la respaldaron de inmediato Jerónimo y Octavio Argüello, los otros dos integrantes del triunvirato. Gerardo Martínez, de UOCRA, fue el anfitrión y abrió el debate en una mesa chica ampliada a la que fue una treintena de dirigentes, entre ellos Héctor Daer, Andrés Rodríguez y José Luis Lingeri. La novedad fue la presencia de Hugo Moyano, cuyo hijo, Pablo Moyano, había preguntado horas antes "dónde carajo está la CGT" y reclamado una marcha nacional y un paro.
Pablo Moyano no fue el único que apuró. En la previa, la UTEP, que estuvo en la reunión con Alejandro Gramajo como invitado, empujaba la huelga general, mientras que el ala moderada pedía paciencia y la imaginaba cerca de fin de año, con todos los sectores perjudicados por el gobierno. También había quienes querían parar antes de la llegada del Papa, una opción que no reunía consenso.
Las CTA no esperan
Las dos CTA no esperaron. La de los Trabajadores y la Autónoma anunciaron un paro para el 28, 29 y 30 de octubre, precedido por movilizaciones: el 3 de octubre en la peregrinación a Luján, el 6 con los movimientos sociales y el 15 junto al Frente Universitario. Hasta ahora habían privilegiado la unidad con la CGT y evitado salir solas, a la espera de que la central endureciera su postura. Con el anuncio, se reabre una grieta sindical.
La central ya había agotado buena parte del cronograma de movilizaciones anunciado meses atrás y su presencia fue casi testimonial en las marchas del 6 de agosto al Congreso, en San Cayetano y en la protesta de endeudados del 20 de agosto. Además, no marchó el 28 de agosto, cuando sesionó el Consejo del Salario, ni el 2 de septiembre por el Día de la Industria: en su lugar, hizo un acto en Azopardo. La CTA Autónoma dejó una puerta abierta al decir que hay disposición para coordinar una medida conjunta, pero en la CGT siguen esquivando el paro.
El 8, el 15 y el Papa León XIV
La marcha del 8 será otro termómetro del poder de convocatoria. Será a las 15.30 frente a la Secretaría de Industria, en Julio Roca 651, con la consigna "las Malvinas son argentinas, la industria nacional también". Una semana después, la CGT acompañará la Marcha Federal Universitaria del 15, y ese recorrido termina, según explicó, en una "gran marcha federal" posterior.
En ese calendario cae la visita de León XIV, del 8 al 11 de noviembre. La CGT viene trabajando el vínculo: el 12 de septiembre Jerónimo y Martínez lo saludaron en el Vaticano y le llevaron un informe crítico sobre la Argentina, y según trascendió la central prepara un documento para el encuentro con el mundo del trabajo que el Papa encabezará el 9 de noviembre en la UCA. La misa del 11 en Luján podría reunir hasta dos millones de personas. Es la escena en la que la central espera que el mensaje de justicia social gane volumen.