En su primer discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), en septiembre de 2024, Javier Milei apenas tocó la cuestión Malvinas. De las 2196 palabras que usó en aquella alocución, apenas 30 fueron dedicadas al reclamo por la soberanía en las islas: el 1,3%. Con su gobierno montado sobre la malvinización que impuso la Scaloneta en el Mundial, este miércoles le dedicó 655 de los 2958 vocablos totales, lo que representa el 22% de su disertación.
"Tampoco la organización ha cumplido satisfactoriamente su misión de defender la soberanía territorial de sus integrantes, como sabemos los argentinos de primera mano, en la relación con las Islas Malvinas", leyó Milei hace dos años en ese mismo lugar, en la sede de la ONU en Nueva York, en su única oración dedicada al tema.
El mandatario ocupó la mayor parte del discurso a criticar al organismo internacional, en línea con su perfil anarcolibertario con el que hizo campaña en 2023. Su postura disruptiva en el plano global la había mostrado por primera vez en el Foro de Davos, su debut en el escenario internacional.
Siguiendo los pasos de Mauricio Macri y Alberto Fernández
Al año siguiente, Milei le dedicó un poco más de tiempo a Malvinas, apelando a una fórmula diplomática tradicional que ya había esgrimido en el mismo foro antecesores como Alberto Fernández y Mauricio Macri.
En esa ocasión, el Presidente le dedicó 86 de las 2628 palabras utilizadas, el 3,3% de toda su alocución, para referirse -dijo- "a nuestro reclamo legítimo e irrenunciable sobre la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes que permanecen ocupados ilegalmente".
De nuevo, introdujo el tema para lanzarle un reproche a la ONU, en un alineamiento con la administración de Donald Trump, que por aquellos días había confirmado un salvataje financiero para el gobierno mileísta, golpeado por la derrota electoral bonaerense del 7S: "A pesar de los 80 años que pasaron desde la creación de esta organización, situaciones coloniales como estas siguen sin ser resueltas". Y cerró invitando "al Reino Unido a reanudar las negociaciones bilaterales".
"La Argentina reafirma los legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Y mantiene su predisposición y el llamado al Reino Unido a reanudar las negociaciones bilaterales que nos permitan encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa", fue el párrafo de Macri ante la ONU en 2019, su último año como presidente.
El reclamo por la soberanía nunca formó parte de la narrativa del líder del PRO, al punto que mucho antes de llegar a la Casa Rosada, en una entrevista en Página 12 en 1997, opinó que recuperar las Malvinas implicaría "un fuerte déficit adicional para la Argentina".
Las Malvinas son argentinas
Si bien entre 2024 y 2025 Milei duplicó el espacio que le dio a Malvinas, este año fue uno de los temas principales de su disertación. Por su nombre las menciona cinco veces y desarrolla el tema como causa nacional; con el proyecto Sea Lion; la explotación petrolera; el derecho internacional; las sanciones a empresas; la Ley de Defensa de la Soberanía que envió al Congreso la semana pasada, como parte del paquete de malvinización de la agenda de la Casa Rosada; el principio de libre determinación que no aplica este caso; la negociación con Reino Unido y los recursos energéticos.
En total, Milei leyó 655 palabras sobre la cuestión, de un total de 2958; el 22,1% del total de su discurso.
Arrancó mencionando el caso Malvinas como el año anterior: para criticar la ONU. "Una organización que se propuso defender la soberanía territorial de sus miembros decidió mirar para el otro lado respecto a la situación de las Islas Malvinas", se quejó.
"Durante demasiado tiempo, los gobiernos argentinos optaron por una defensa discursiva. Nosotros elegimos una defensa pacífica, práctica y efectiva", repitió dos veces el jefe de Estado, sin ahondar en las diferencias.
De una oración, este año Milei le dedicó ocho párrafos. El el último mezcló el reclamo por la soberanía en las islas con Vaca Muerta, en un llamado a las inversiones. "No seremos indiferentes frente a quienes exploten recursos bajo ocupación externa ilegal", sentenció.
Por primera vez el reclamo por las Malvinas es un eje fundamental del discurso de Milei. En 2024, el Presidente aprovechó la vidriera internacional para apuntar contra el globalismo, con criticas a la agenda 2030 por "woke”, a las cuarentenas y al gobierno supranacional. Al siguiente año, su alocución versó de la libertad contra el cortoplacismo, al hablar de déficit, gasto, crecimiento, propiedad, inmigración y alineamiento con la Casa Blanca de Trump.
Recién en 2026, Milei focalizó su disertación ante la ONU en la Argentina, al reclamar por Malvinas y los recursos naturales, promocionando el país, que busca aumentar su peso en el ranking de las naciones, como cuna para la inteligencia artificial.