Abel Furlán activó el plan de resistencia de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) frente a la intervención judicial que lo desplazó de la conducción: armó una estructura paralela, convocó a una movilización al Congreso para el 9 de junio y ahora busca el respaldo del triunvirato de la CGT, que por ahora muestra un apoyo más institucional que político.
El fallo de la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, dictado el viernes 22 de mayo, dispuso la intervención de la UOM por 180 días y el desplazamiento de toda su conducción, una medida sin antecedentes desde el retorno de la democracia. Los jueces Víctor Pesino y María Dora González declararon nulos los comicios de la seccional Campana y, por efecto dominó, la reelección nacional de Furlán del 18 de marzo, que el secretario general había consumado en abierto desafío a una cautelar que ordenaba suspenderla.
Reunión en la CGT
La Confederación General del Trabajo (CGT) rechazó el fallo en un comunicado y declaró que "la defensa de la democracia sindical no se negocia", pero el respaldo tuvo sus matices: del triunvirato cegetista, solo Octavio Argüello se sumó al abrazo a la sede sindical del martes. Para este miércoles, está previsto una reunión formal con el resto de la conducción cegetista en Azopardo 802. Por lo bajo, en la mesa chica de la central hay más indiferencia que solidaridad genuina: los referentes de la CGT no olvidaron que Furlán construyó el FRESU como espacio de confrontación directa con el Gobierno y por fuera de la estrategia de la central.
El abrazo del martes en Alsina 485 fue, de todos modos, una muestra de fuerza. El FRESU convocó y respondieron Sergio Palazzo, de La Bancaria, y diputado Rodolfo Aguiar, de ATE; Claudio Marín, de FOETRA; Agustín Lecchi, de Sipreba; Roberto Baradel, de la CTA, y Walter Correa, ministro de Trabajo bonaerense, entre otros. Furlán trazó una línea histórica ante los dirigentes reunidos: "La UOM fue intervenida en el 55 y en el 76. Cada vez que hubo un proyecto de ajuste, intentaron disciplinar a las organizaciones sindicales".
Choque en la conducción de la UOM
En el marco del plan de resistencia que activó Furlan, el Consejo Directivo del gremio se reunió también esa jornada con más de dos tercios de los secretarios generales del país y resolvió en forma unánime rechazar la medida judicial. Designó a Daporta, de la seccional Avellaneda, como delegado administrador nacional, y a Emiliano Gallo, de Vicente López, para Zárate-Campana. Esa estructura entrará en colisión con el interventor Alberto Biglieri cuando intente tomar posesión del cargo.
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Abel Furlán, salpicado por denuncias de fraude
La convocatoria al Congreso para el 9 de junio tiene una segunda lectura. Ese día, el Senado trata el pliego para extender la vida laboral del juez Pesino, de 75 años, uno de los camaristas que firmaron tanto la nulidad de la elección metalúrgica como el fallo que semanas antes había dejado sin efecto la cautelar contra la reforma laboral. Los abogados de la conducción desplazada evalúan además una denuncia ante el Consejo de la Magistratura para pedir el juicio político a Pesino y a González.
El cuadro que enfrenta Furlán, sin embargo, no se explica solo desde afuera. Cinco seccionales -Capital, San Nicolás, Villa Constitución, Santa Fe y La Plata- votaron contra su reelección en marzo. La Agrupación Azucena Villaflor, la Lista Naranja que originó las denuncias, rechazó esta semana la tesis de la persecución política: "Hay años de desmanejos con la plata de los metalúrgicos que Furlán intenta tapar buscando apoyo en otros sindicatos y en la política", señaló y denunció irregularidades en el manejo de USEM -la empresa vinculada a los fondos sindicales- y dos años sin recomposición salarial en el sector siderúrgico.
La causa que lleva el juez Ercolini
En paralelo avanza una causa penal. El juez Julián Ercolini ordenó el allanamiento a la sede central de la UOM y avanza una imputación por administración fraudulenta, defraudación y asociación ilícita vinculada al manejo de los fondos del gremio. Furlán sostiene que detrás del fallo hay intereses empresariales -apunta al Grupo Techint- y señala que desde que asumió Milei la UOM perdió 25.000 puestos de trabajo.
Con ese frente múltiple, la paritaria metalúrgica entra en una semana de definiciones sin conducción electa: el gremio industrial más importante del país llega a la negociación salarial con el interventor Biglieri de un lado, la estructura paralela de Daporta del otro, y sin respuesta clara sobre quién tiene autoridad para firmar un acuerdo.