El presidente del Mercado Central, Fabián Miguelez, está al borde de dejar su cargo acorralado por la investigación del Juzgado Federal de Morón por presunta defraudación a la administración pública e incumplimiento de deberes de funcionario público. El Gobierno analiza desplazarlo y el funcionario sólo cuenta con el respaldo del expresidente Mauricio Macri.
Según confirmaron fuentes judiciales, la causa que se tramita en el Juzgado Federal de Morón ya cuenta con elementos probatorios significativos. El expediente, que investiga supuestas maniobras irregulares en la administración del Mercado Central, compromete directamente al funcionario. Las imputaciones incluyen el uso indebido de fondos públicos y la falta de cumplimiento en sus funciones de gestión.
El contexto político también lo deja aislado: en el seno del oficialismo hay consenso respecto de su salida, que podría producirse en las próximas horas. La situación fue definida por un alto funcionario como “insostenible”.
Mauricio Macri, única banca
En medio del escándalo, Miguelez intenta mantenerse en su cargo pese a que su mandato ya está vencido. Su única contención política proviene del expresidente Macri, quien sostiene su continuidad en el cargo como parte de un entramado de alianzas internas. Sin embargo, la presión de la causa judicial y la falta de apoyo del gobierno de Javier Milei tornan su situación crítica.
En las últimas semanas, el entorno del funcionario había intensificado gestiones para renovar su permanencia en el directorio del Mercado Central, lo que generó tensión dentro del oficialismo y abrió un frente de conflicto con otros actores del espacio.
El Gobierno define los próximos pasos
La Casa Rosada ya puso bajo análisis el desempeño del funcionario y su permanencia en el organismo. Fuentes del Ejecutivo indicaron que la salida de Miguelez está siendo evaluada de manera urgente y que podría ser forzada si no se presenta una renuncia “por motu proprio” en las próximas horas.
Fuentes del entorno presidencial señalaron que el objetivo del Gobierno es evitar que el conflicto escale y salpique a otras áreas de la gestión. La estrategia de contención incluye la búsqueda de un reemplazo que no sólo genere consenso interno, sino que también descomprima el frente judicial.
Una salida en cámara lenta
Como contó Letra P en una nota reciente, Miguelez se aferra al cargo a pesar de haber excedido el período legal de su mandato. Esta situación tensó las relaciones internas dentro del Mercado Central y generó malestar entre sectores que reclaman una gestión más transparente.
La demora en su salida responde, en parte, a las negociaciones cruzadas entre distintos sectores del PRO y aliados libertarios, que aún no logran acordar una salida ordenada ni consensuar a su sucesor. Mientras tanto, la investigación judicial continúa avanzando y podría tener definiciones en breve.