FASE M

El blue se reacomoda a la inflación y pone en riesgo el plan de Massa

El dólar mantendrá su alta temperatura a tono con el verano y tendrá efecto en las remarcaciones de productos. ¿Si llega a 400 pesos, habrá Massa 2023?

El dólar blue promete mantenerse caliente durante el verano y seguir su racha alcista en búsqueda de acomodarse en torno a la inflación del 2023, mientras analistas consideran que el peligroso número de 400 pesos por cada divisa estadounidense podría alcanzarse en el reacomodamiento que el mercado presiona durante el inicio de cada año. Este lunes en las casas de cambio cerró en 371 pesos. La emisión monetaria de diciembre, sumado a la desconfianza que existen por los controles en el acceso al MULC, sumaron voracidad en las compras en el paralelo y dispararon las cotizaciones, a pesar del mantenimiento de una política de tasas de interés que beneficia a la continuidad de los ahorros en pesos. Ese escenario de tensión promete trasladarse a las góndolas, por presión de los costos productivos, como también a los negocios de cercanía, debido a que el corrimiento pega con fuerza a los insumos de la economía informal. Todas variables que condicionan el plan electoral de Sergio Massa.  

 

"El mercado lo está viendo como un reacomodamiento, porque el dólar estaba atrasado, ya que ajustado por inflación tiene que estar más cerca de 400 que de 350 pesos. La inflación del año pasado le ganó por lejos al dólar MEP y al contado con liquidación. Además, en todos los diciembres se atrasa mucho el dólar, porque se necesitan muchos pesos, y es normal que a mediados de enero empiece a empujar la demanda de dólares, porque todo lo emitido en diciembre se siente en el primer mes del año", aseguró el presidente de la Alyc Patente de Valores, Santiago López Alfaro, consultado por Letra P. Esa mirada refuerza la idea de una continuidad de la presión sobre el paralelo para el resto de la época estival.

 

Para el mercado, los "desequilibrios macroeconómicos graves" que atraviesa el país lleva al dólar a ajustarse en torno a los índices inflacionarios. La ecuación sería la siguiente: teniendo en cuenta el efecto de las tasas de interés altas, en noviembre y diciembre gana el peso; pero en enero y febrero, el dólar se fortalece. Esa situación renueva las presiones devaluacionistas sobre el dólar formal, una fórmula que el gobierno de Alberto Fernández supo esquivar hasta el momento y que el ministro de Economía reúsa desde su llegada al Ejecutivo. Una apreciación brusca de la divisa estadounidense tendría efectos contundentes en la inflación, evalúan en Hacienda.

 

Allí está el mayor de los temores de Massa. De mantenerse la racha alcista del blue, y aún siendo un mercado reducido en el intercambio de divisas, tendrá un efecto "inevitable" en los precios que tanto cuidan desde el equipo económico, con Matías Tombolini en la cabeza de esa tarea. La cadena de producción es sensible a los movimientos de divisa que opera en el mercado informal, especialmente en tiempos en que la compra de dólares libres sólo se consigue en las cuevas, incluso cuando algunas empresas quieren hacerse de liquidez para poder pagar importaciones de bienes e insumos para sostener la cadena de producción. Sabiendo que la informalidad de la economía está en torno al 40%, ese sector cuenta con fuertes indicios de actualizaciones más contundentes.

 

Según fuentes empresarias consultadas por este portal, "la suba de los costos será inevitable y, aunque se quiera contener la inflación con acuerdos, es poco probable que se pueda absorber un traslado a precios de un dólar que está inestable y genera tensiones en las expectativas del mercado". "No creo que se pueda cumplir con la meta de inflación del 60% anual cuando hay pocos dólares disponibles, vencimientos de deuda externa y cada vez más dificultades para acceder al MULC para comprar en los mismos valores en que se exporta. Lamentablemente, este verano tendrá más presión en los precios, porque ante tantos desequilibrios económicos, siempre hay un agujero nuevo por tapar", afirmó el dueño de una empresa alimenticia, en estricto off the record. A los vaivenes de la moneda norteamericana se suma el ruido político que generó el acuerdo entre al Secretaría de Comercio y el sindicato de Camioneros para la inspección de precios

 

De confirmarse ese traslado, el plan de Massa de mostrar un sendero de reducción de precios pondrá en riesgo la posibilidad de reelección para el oficialista Frente de Todos e incluso hace peligrar el propio sueño presidencialista del titular del Palacio de Hacienda, que busca con el dominio el IPC tener una imagen de conducción en uno de los problemas que más preocupa a los trabajadores, ante la pérdida de poder adquisitivo.

 

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