28|7|2022

Fortalezas y desafíos de Kravetz, el elegido de Grindetti en Lanús

26 de marzo de 2022

26 de marzo de 2022

Jefe de Gabinete municipal, es el dirigente que intentará retener la intendencia de la Tercera para el PRO. Inicio K, fórmula con Telerman y peronismo amarillo.

LA PLATA (Corresponsalía Buenos Aires) Con ADN kirchnerista y una larga historia de gestos incondicionales al PRO más puro, Diego Kravetz se mueve con la misma cintura política en C5N, La Nación+ o sus propias redes sociales. Su tanque de batalla son temas relacionados a la seguridad en el conurbano bonaerense, el armado político más allá del núcleo duro amarillo y los buenos vínculos con la Justicia. Lo ayudan su rol de súpersecretario en la función pública de un distrito complejo -es jefe de Gabinete y responsable de seguridad en Lanús- y el respaldo directo del intendente Néstor Grindetti, quien hace al menos un año lo eligió como su sucesor. El hiperactivo y mediático funcionario se prepara para la batalla de 2023, consciente de los múltiples déficits que padece.

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El candidato de Grindetti para el distrito rodeado de otros controlados desde hace décadas por el peronismo estudió en el colegio Cangallo Schule, se recibió de abogado en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y cursó un posgrado sobre el Régimen Jurídico de los Recursos Naturales que no concluyó. En 2003, encabezó la lista de aspirantes a la Legislatura porteña por el Partido de la Revolución Democrática, que llevaba a Miguel Bonasso como diputado nacional, una de las tantas expresiones del primer kirchnerismo.

 

A partir de ahí, coordinó el armado local del Frente para la Victoria (FpV) en territorio porteño, espacio al que perteneció hasta 2009. Dos años después, se convirtió en el compañero de fórmula del exjefe de Gobierno Jorge Telerman, a quien había enfrentado desde su banca en la Legislatura, en las elecciones en las que, finalmente, un Mauricio Macri aún con bigotes obtuvo su reelección.

 

Con el tiempo se convirtió en otro de los hombres de máxima confianza del jefe comunal de Lanús, que accedió al segundo piso de la Municipalidad después de siete mandatos del histórico barón del conurbano Manuel Quindimil y dos del excluido Darío Díaz Pérez. Primero, al ocupar el cargo de secretario de Seguridad y, después, al sumar la Jefatura de Gabinete local tras la mudanza de Adrián Urreli a la Legislatura, una de las principales espadas legislativas del intendentismo PRO en la Cámara baja. Más tarde, en 2019, al encabezar la lista de postulantes al Concejo Deliberante.  

 

Habitual expositor sobre el delito en la Argentina y América Latina, recientemente publicó un libro sobre el tema y suele ser blanco de las críticas vinculadas a la “mano dura”. De hecho, hay quienes todavía recuerdan la represión al merendero Los Cartoneritos, en Villa Caraza, en plena gestión de Patricia Bullrich y Cristian Ritondo al frente del Ministerio de Seguridad nacional y provincial. Tal vez por ese rol, que la derecha prefiere definir como “mano justa”, y por su alta exposición mediática es que opositores lo comparan con Sergio Berni

 

En ese largo camino que debe transitar de cara a los comicios ejecutivos del año que viene, Kravetz apuesta a una campaña centrada en la gestión y en una trasferencia de votos directa de Grindetti hacia él. En diálogo con Letra P, el alcalde argumentó por qué no buscará un nuevo mandato: “No sé si ocho años está bien o doce es mejor, pero tengo la responsabilidad de armar un equipo a largo plazo que le asegure a los vecinos que la política y la gestión que estamos llevando adelante no va a cambiar. Estoy convencido de que Diego está capacitado para llevarla adelante. Ninguno de nosotros es imprescindible y esta es una forma de salir de la perpetuidad de los intendentes”.

 

Para que llegue mejor preparado a la contienda y a un eventual gobierno, es que Grindetti lo sumó a las reuniones de seguimiento que encabeza cada 15 días con distintos funcionarios, además de recorridas en claro movimiento electoral, como reuniones con vecinas emprendedoras de Lanús Oeste o comerciantes locales.

 

Al mismo tiempo, quienes lo conocen buscan cubrir su talón de Aquiles, que son los temas económicos, como la inflación, la brecha monetaria o la deuda externa, agendas hoy sensibles para todo político, aunque también otras más cotidianas que exceden su responsabilidad, como una propuesta de largo plazo para mejorar el espacio público lanusense, una de las debilidades que heredó Grindetti y aún no pudo sortear del todo.

 

Con más o menos fortalezas, desafíos y debilidades, Kravetz se sabe elegido por el jefe del PRO en la Tercera sección electoral. El tiempo dirá si logra superar en las urnas a una oposición local peronista sumamente fragmentada que, todo indica, repetirá en 2023 su historia de desencuentros internos. Por eso, aún no está claro si tendrá enfrente al dirigente de La Cámpora Julián Álvarez, al diputado massista Nicolás Russo, a Omar Galdurralde -hombre de confianza de Martín Insaurralde- u otro. Cerca de medio millón de habitantes lanusenses deberá elegir.