CÍRCULO ROJO

El ritmo electoral llegó al empresariado, que afina su lobby para conseguir leyes

El establishment prepara una batería de propuestas para visitar presidenciables y condicionar apoyos. Reducción de impuestos y reforma laboral, en la agenda.

El Círculo Rojo se prepara para llevar agua para su molino, en medio del río revuelto del ecosistema electoral que se avecina para 2023. El mundo empresarial tomó nota de las debilidades que generó el desgaste por las internas que atraviesan las dos principales coaliciones políticas del país y buscará hacer valer su poder económico y de generación de confianza en las propuestas que deberán presentar las alternativas electorales a la Presidencia, las gobernaciones y los escaños legislativos. En la agenda existen diversas iniciativas de corto, mediano e, incluso, se juegan por el largo plazo, con el sueño de arrancarles promesas que superen los próximos dos mandatos. Y a la par de los reclamos antigrieta, prometen ponerle picante a la carrera por los votos y subir al ring los reclamos de reformas conflictivas, como la laboral o la impositiva.

 

Por caso, el director ejecutivo del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), Daniel González, festejó que Sergio Massa haya anunciado el envío de un proyecto de ley para la promoción de las inversiones en el gas natural licuado y recordó que el tema fue abordado de manera destacada en el último coloquio que organizó la entidad en la ciudad balnearia bonaerense de Mar del Plata. "No decimos que haya sido por nuestra propuesta, pero sí es importante que las iniciativas se conviertan en trabajos de investigación para que luego tomen forma de proyecto. Así nos van a encontrar con distintos planes que tenemos en la agenda", sostuvo, en el cocktail de fin de año que se realizó en el porteño Centro de Convenciones de Buenos Aires.

 

El proyecto que presentó IDEA en agosto pasado, junto a la fundación FUNDAR, señaló la necesidad de una ley que abriría las puertas a 15.000 millones de dólares para la instalación de una sola planta de licuefacción de GNL. La iniciativa prevé estabilidad fiscal, de modo que  las empresas no estén alcanzadas por nuevos tributos, aumento de alícuotas, derogación de exenciones, eliminación de deducciones o modificación de procedimientos para que se incremente la base imponible; también reclama libre disponibilidad de divisas y accesos al mercado de cambios, a través de un mecanismo de acceso preferencial al mercado de cambios para la etapa de inversión; y, además, estabilidad regulatoria con "contratos en firme de largo plazo para el aprovisionamiento, almacenamiento, logística y exportación, sin posibilidad de redireccionamiento, transporte, separación".

 

La estrategia legislativa del establishment es multiplicar los proyectos de ley para que el Congreso responda durante el año electoral, como una suerte de adelanto de las promesas. El objetivo es superar el ciclo de charlas que mantendrán con los presidenciables, ya sea en reuniones de mesa chica como en agasajos en eventos. De hecho, el paso de Massa por el encuentro que realizó el Grupo Techint con las pymes de su cadena de valor fue un adelanto del lobby. En el predio que tiene la Sociedad Rural Argentina (SRA) en Palermo, el jefe del Palacio de Hacienda le dejó el anuncio del proyecto de GNL a Paolo Rocca. No es poca cosa para el jefe de la T, quien había intentado personalmente, aunque sin éxito, conseguir que esa iniciativa se la garantice el presidente Alberto Fernández y al entonces ministro Martín Guzmán. En una cena en la Quinta de Olivos, el dueño de la multinacional se había ido con la certeza de que debía esperar por la renovación del Gobierno para avanzar en un plan que le permita exportar el gas que Tecpetrol extrae de Vaca Muerta.

 

La reforma laboral es un tema tabú que parece haber pasado por terapia psicológica porque, cada vez con más soltura, se habla en algunos encuentros del mundo de las empresas. Dirigentes opositores, que oficiaron de mensajeros, les recomendaron a alfiles del Círculo Rojo que inicien el operativo clamor en favor de la actualización de los convenios laborales ya que, de mantenerse el discurso de la concordia con los sindicatos, no habrá cambios en las relacionales con el sector trabajador. "O se juegan un poco o no sale, porque con la resistencia de los gremios y el poco compromiso de los empresarios, ¿qué beneficio tendría meterse en una pelea que desatará un fuerte conflicto sindical?", le dijo un vocero a un grupo de empresas, según pudo reconstruir Letra P de un encuentro informal.

 

El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, les adelantó a los industriales de la UIA que, entre sus primeras medidas, en el caso de acceder a la Casa Rosada, está la reforma laboral. Se sorprendió que no haya habido un respaldo contundente, que debía ser expresado con aplausos o en declaraciones a los medios, y se fue con la sensación de que el mundo de las empresas pedía en privado por derecha, pero declamaba anticonflictividad y diálogo por izquierda. "No es momento de plantear esa agenda", se defendió uno de los que se sintió aludido por las críticas que surgieron desde Juntos por el Cambio.

 

La interna de la UIA, que se encendió con antelación a la renovación de autoridades, dejó un mar de fondo en las construcciones del sector privado para hacer lobby en favor de las empresas. Existe cierto malestar de un sector del empresariado por el congelamiento del Grupo de los Seis (G6), que integran las cámaras más poderosas del país, tanto en facturación como en relación con el poder nacional. Se trata de la UIA, Camarco, CAC, Bolsa de Comercio, SRA y Adeba. Además de la concentración económica, el punto en común de las seis cámaras es la actividad productiva, que permite el dinamismo de las empresas que la integran. Ese debería ser, para algunos referentes del establishment nacional, el espacio "correcto" para plantear las dificultades del gobierno, como también darse espacio para los aplausos, completó la fuente consultada. "Durante el gobierno de Mauricio Macri, el interlocutor era AEA (la asociación que reúne sólo a los dueños de las grandes firmas del país, como Rocca de Techint, Luis Pagani de Arcor y Héctor Magnetto de Clarín). Ahora debería ser el G6, pero lo silenciaron", afirmó, enojado, un fabricante.

 

El verano promete agitar las reuniones del Círculo Rojo, más allá del cónclave que reunió a cielo abierto al presidente de la UIA, Daniel Funes de Rioja, con sus pares de las dos entidades que representan el comercio: Mario Grinman de la CAC y Alfredo González de la CAME. Las tres salieron en fila a criticar el bono de fin de año que el Gobierno decretó para el sector público y privado. Hay quienes creen que ese nuevo conglomerado busca ponerse al día con los reclamos y los aplausos al Gobierno, según el caso. Otros, sin embargo, desconfían: "Es el fin del G6. Si eso sucede con este gobierno, una victoria de Juntos por el Cambio sepultará al sector productivo. Aunque no lo den por muerto, porque en medio de las crisis históricas del país, como sucedió en 2001, ese espacio era el único con capacidad de mediación", advirtió un empresario que estuvo presente en el desfile de cinco presidentes en una semana, luego de la renuncia del expresidente Fernando de la Rúa.

 

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