15|9|2021

Guzmán repartió flores a Todos, pero no pudo evitar el estallido

15 de septiembre de 2021

15 de septiembre de 2021

Habló respaldado por Fernández y elogió a CFK, a Máximo K y a Kicillof, que pidió menos rigor fiscal. El cristinismo respondió con una ola de renuncias.

La presentación del proyecto de ley de Hidrocarburos con el que el Gobierno espera dinamizar inversiones en combustibles fósiles fue la oportunidad que tuvo el ministro de Economía, Martín Guzmán, de responder ante las críticas que, cada vez más amplificadas, lo tienen en el centro de la interna de la coalición gobernante. El titular del Palacio de Hacienda defendió el rumbo económico y, sobre todo, entregó un mensaje conciliador, con reconocimientos a quienes piden o mandan a pedir su cabeza. El cristinismo le respondió con una serie de cartas de renuncia sobre la mesa del presidente Alberto Fernández.

 

Mientras el gobernador Axel Kicillof recibía las cartas de renuncia de todo su gabinete, Guzmán se aferró a la continuidad y a la premisa de que "es con todos", ante el auditorio de gobernadores, empresarios, sindicalistas y funcionarios. "Hay algo que me gusta mucho de lo que Cristina (Kirchner) decía en Tecnópolis hace unos días, que es esta idea de la persistencia en las convicciones y la terquedad, por un lado, y al mismo tiempo la adaptabilidad, por el otro", interpretó. "Hemos gobernado 21 meses en este contexto de enorme incertidumbre, donde la adaptabilidad ha sido fundamental. Todo el tiempo hubo que dar respuestas, siempre con convicción de que cada paso lo hacemos con el objetivo de cuidar a nuestra Argentina. Ese es el camino sobre el que buscamos seguir construyendo a la Argentina", dijo.

 

También hubo un reconocimiento a los otros accionistas de la coalición de Gobierno. Primero, recordó que el país entró en la crisis pandémica endeudado y sin recursos. "En este contexto de notable escasez, de falta de instrumentos y de hartazgo, de intranquilidad, se ha hecho un trabajo de definir prioridades, siempre cuidando a la gente, a la salud, el tejido productivo y social de la economía y de la sociedad, para que podamos pasar de una etapa de hartazgo, angustia e intranquilidad a una etapa de oportunidades, de previsibilidades y de tranquilidad", se defendió. En involucró a todos los líderes del espacio al traer a la memoria la crisis de hace un año, cuando se disparó la brecha cambiaria y se ajustó el cepo al dólar. "Recuerdo el momento del salto en la brecha cambiaria, hablando entre todos nosotros, junto al Presidente, junto a Sergio (Massa), a Máximo (Kirchner), Axel (Kicillof), siempre ayudando, siempre buscando cuidar a nuestra gente", enumeró.

 

Con Kicillof tuvo otro gesto, al reconocer que durante su gestión como ministro de Economía intentó hacer frente a la restricción energética. "Axel hizo mucho para poder resolver el déficit energético que venía teniendo Argentina", dijo, mientras la cámara tomaba al gobernador de Buenos Aires. La noche previa, en una entrevista con Télam, Kicillof había pedido una reacción del gobierno nacional que tocó el territorio de Guzmán. "Para alcanzar la recuperación y compensar las pérdidas de la pandemia, hay que relajar la mirada fiscalista", sostuvo.

 

Las especulaciones sobre la continuidad de Guzmán y su margen de maniobra de aquí en más son permanentes. Fernández lo abrazó desde el lunes, cuando estuvo en primera fila en la presentación del proyecto de ley de Compre Argentino. Y, sobre todo, este miércoles. Fuentes oficiales indicaron que Guzmán está al tanto de la batería de medidas económicas que el Presidente les anticipó el martes a intendentes. También dieron a entender de que las debe aceptar, aunque sea a regañadientes. De todos modos, según reconstruyó Letra P de distintas fuentes, los anuncios se centrarían en la aceleración de programas que ya estaban en agenda, como el aumento del salario mínimo vital y móvil (clave para remunerar el Potenciar Trabajo y otros planes sociales). No se descartan bonos a jubilados y titulares de AUH, pero el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) está fuera de la consideración.

 

El ministro anticipó que el proyecto de ley de Presupuesto llegará este miércoles al Congreso, como marca la ley. El propio oficialismo había puesto en duda ese mandato constitucional. Guzmán anticipó que la inversión en obra pública representará el 2,4% del PBI y que no habrá pagos al Fondo Monetario Internacional. "Si tuviéramos que pagar esos U$S19.000 millones de vencimientos de capital, habría que hacer un mega tarifazo", dijo. Fernández lo enfatizó: "Presentamos el Presupuesto dando por cierto que el año que viene no tenemos que cumplir con compromisos externos", sostuvo.

 

Si algo mostró Guzmán hasta el momento es una sorprendente capacidad de adaptación. Resistió al despido fallido del subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo. Pero, a diferencia de aquella vez en la que marcó su posición en la interna y calificó a esos subsidios adicionales de regresivos, optó por extender la mano a quienes se la quieren morder. Casualidad o no, apenas terminaron los discursos de Guzmán y de Fernández, el ministro de Interior, Eduardo De Pedro, puso a disposición del Presidente su renuncia. Lo siguieron otros funcionarios que responden a la vicepresidenta, como Fernanda Raverta, Luana Volnovich y los ministros de Justicia y Ciencia, Martín Soria y Roberto Salvarezza.