29|9|2021

La Universidad de Cuyo dio de baja el homenaje al negacionista Díaz Araujo

18 de agosto de 2021

18 de agosto de 2021

Graduados, estudiantes y organizaciones políticas y sociales cuestionaron la cátedra que homenajeaba al defensor de la dictadura y lograron su anulación.

La Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) dio marcha atrás con el homenaje al historiador Enrique Díaz Araujo, fallecido en febrero de este año, luego del repudio de estudiantes, docentes y graduados de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), quienes solicitaron al consejo directivo de la Facultad de Filosofía y Letras de esa institución la suspensión de la cátedra libre que planeaban para realzar su figura.

 

Las organizaciones señalaron que se trataba de un profesor que "legitimó desde su posición académica la última dictadura militar, justificó el terrorismo de Estado, avaló la represión clandestina y desarrolló una prolífica obra en la que negó los crímenes de la dictadura y condenó las políticas de Memoria, Verdad y Justicia". 

 

El homenaje suspendido ahora por la universidad incluía una serie de actividades a mediano y largo plazo, que ahora se desarrollarán pero afuera del marco institucional, ya que se se llevarán a cabo a través del Centro de Estudios Históricos que llevará el nombre de Díaz Araujo.  

 

El repudio del colectivo universitario fue acompañado por referentes de organizaciones de derechos humanos, políticas y sociales a través de una carta que ya reunió unas 1500 firmas, entre ellas las de las organizaciones Hijxs, Red de DDHH Mendoza y Familiares de detenidas y detenidos desaparecidos. 

 

Díaz Araujo, historiador, investigador y profesor de las Universidades Católica Argentina y la UNCuyo, ambas de Mendoza, es el autor del libro "La rebelión de los adolescentes", publicado en 1976, en el que refiere al movimiento estudiantil como “juventud salvajizada”. “¡Y basta de permisivismo! Ya no podemos ni queremos seguir descendiendo más. Pasemos a la represión", escribió, pidiendo "la implementación del orden". Además, en declaraciones públicas en 2019, cuestionó la derogación de las Leyes de Punto Final y de Obediencia Debida y pedía "restablecer su validez". 

 

En su carta, los graduados, docentes y estudiantes cuestionaron "los objetivos de la cátedra libre Díaz Araujo" que se pueden leer en la resolución 214/2021 del consejo directivo, que pretende “homenajear de manera permanente” a la figura y trayectoria del historiador, “propiciar la reedición de sus libros” y “promover la investigación y difusión de temas vinculados con la historia americana, argentina y regional", centrados en los contenidos de interés del docente.

 

Los firmantes señalaron que la resolución contradecía "el espíritu crítico de estos espacios de formación y trae al presente los fundamentos del régimen genocida que provocó la desaparición de 30.000 personas en nuestro país" y expresan que "desde su lugar como académico y profesor de historia argentina, durante la última dictadura militar, Enrique Díaz Araujo no se mantuvo ajeno al esquema represivo que imperaba por aquellos años. Sabido es que el terrorismo de Estado operó en distintos niveles desde la persecución ideológica hasta el exterminio físico. En la UNCuyo, cientos de profesores/as, estudiantes y trabajadores/as fueron suspendidos/as y/o expulsados/as, especialmente en los años 1975 y 1976. Muchos/as otros/as fueron detenidos/as, torturados/as y desaparecidos/as".

 

De esta manera remarcaron que "el negacionismo, la defensa de los crímenes de lesa humanidad, el agravio a la memoria de los/as 30.000 desaparecidos/as, el desprecio por la democracia no pueden ser homenajeados ni transmitidos desde cátedras y espacios de formación de una universidad pública como la UNCuyo" y solicitan "la derogación inmediata de esta cátedra".