07|5|2021

Mi villano favorito

25 de marzo de 2021

25 de marzo de 2021

El Gobierno celebra el raid mediático de Macri, que lo sube al ring electoral, pero dice que el voto blando se logra con gestión. Mancha venenosa con Larreta.

Aunque entiende que todavía falta mucho para las elecciones y aún tiene que rendirle cuentas al electorado, en términos de vacunación y recuperación económica, el Gobierno nacional celebra por lo bajo el raid mediático que inició Mauricio Macri a partir de la presentación de su libro, Primer Tiempo, y aspira a que se mantenga en el centro de la escena.

 

“Que hable todos los días”, le dijo a Letra P un hombre de la mesa chica de Alberto Fernández, consultado sobre las entrevistas que brindó en los últimos días el expresidente. Sobre la mesa, los números y análisis cruzados. Casi todas las encuestas le dan a Macri una altísima imagen negativa. En una de mediados de marzo, realizada por Analía del Franco, el número trepa hasta el 72,2% entre los encuestados de manera presencial en el Gran Buenos Aires. La cifra baja un poco a nivel nacional, aunque se mantiene alta. Según un sondeo de Zuban Córdoba del mes de febrero, la negativa de Macri araña los 60 punto a nivel país.

 

Albertistas y cristinistas coinciden en lo obvio: al oficialismo le conviene mucho más confrontar con un Macri que ostenta números de desaprobación tan altos y representa al núcleo duro de Juntos por el Cambio que con Horacio Rodríguez Larreta, un dirigente que se presenta como más moderado y quiere quedarse con los votos volátiles del centro. “Tener su imagen viva es tener al dirigente con imagen más negativa del país en contra. Tenemos que mantenerlo en el ring”, agregan en otro despacho de Balcarce 50 que se identifica con Fernández.

 

Para el cristinismo también es ganancia. “Es la expresión de un sector importante de la oposición pero no mide”, dicen en el ala que responde a Cristina Fernández de Kirchner, pero trazan una línea de diferencia con lo que sucedió entre 2015 y 2019 con la vicepresidenta: “Es al revés de lo que pasaba con Cristina. Cuando éramos oposición ella era la que más medía. Por eso ganamos. Macri es el referente de muy pocos”.

 

Más allá de los números, es la decisión de Macri de pararse como el referente principal de Juntos por el Cambio lo que alienta al Gobierno. “Larreta y (María Eugenia) Vidal jugaron a ser acompañantes terapéuticos de Macri. No se querían hacer cargo. Ahora queda claro que es el jefe, que conduce y que todos son lo mismo”, dicen en un despacho del primer piso de la Casa Rosada.

 

Macri ayuda. El expresidente volvió a irrumpir en la escena pública para presentar su libro, en el Centro de Exposiciones, donde se garantizó la presencia de toda la dirigencia de Juntos por el Cambio, inició un ciclo de entrevistas y este jueves fue más allá, cuando decidió salir al territorio para compartir una actividad con Rodríguez Larreta en su bastión electoral, la Ciudad de Buenos Aires. Fue una recorrida por el Centro Metropolitano de Diseño, donde estuvo también la ministra de Educación, Soledad Acuña.

 

En la Casa Rosada asomó la posibilidad de que Macri decida, finalmente, ser candidato en las elecciones 2021 y le complique, así, los planes de moderación a Rodríguez Larreta. Además de la visita de Macri, este jueves el jefe de Gobierno recibió otra sorpresa, cuando Cristina metió la cola en la interna ajena y lo elogió desde su cuenta de Twitter por haber contado la experiencia del secuestro de su padre durante la dictadura.

 

“Mas allá de las públicas diferencias políticas y económicas que tenemos, resulta reconfortante que uno de los dos principales dirigentes de la oposición comparta sensibilidades, vivencias y mirada similares sobre la tragedia de la dictadura cívico militar”, dijo Cristina. El otro dirigente aludido fue Macri, quien este jueves comparó el sufrimiento de su propio secuestro extorsivo, en los ´90, con el padecimiento de Estela de Carlotto durante la dictadura, que desapareció a su hija y robó a su nieto, Ignacio, nacido en cautiverio que recuperó su identidad 36 años después.

 

“Es muy bueno que aparezca Macri, que nadie se olvide de que está vivito y coleando, y no apareció nadie que se le anime, empezando por Larreta, que está nervioso”, dicen en la Casa Rosada donde, aunque celebran, también aclaran que el Frente de Todos busca mucho más que el votante duro antimacrista. Cristina misma, entienden en el Gobierno, ya abrió varias veces el juego a la oposición para hacer acuerdos sobre los grandes problemas nacionales, como el endeudamiento. La convocatoria llega a todos, salvo a Macri. El tuit sobre Rodríguez Larreta parece confirmar la idea. 

 

Sin embargo, el voto moderado se conquista “con gestión” y el Gobierno todavía tiene cuentas que rendir. “Lo que determina los resultados electorales tiene mucho más que ver con problemas y soluciones reales que con todo lo demás. Cómo nos vaya en las elecciones va a tener que ver con la vacunación y con la reactivación económica. Hay dos núcleos duros y lo del medio se gana o se pierde por la gestión”, sintetizan en la Casa Rosada.