26|11|2021

Lanús, entre la derrota oficialista y la interna peronista interminable

15 de octubre de 2021

15 de octubre de 2021

Juntos confía en remontar la cuesta, como lo hizo en otras ocasiones. “Misma estrategia”, dice Grindetti. El FdT, ganador, pelea contra sus propias diferencias.

En Lanús, el escenario de noviembre no será muy distinto al experimentado en elecciones pasadas. Con candidatos diferentes, oficialismo y oposición deberán sortear escollos conocidos. Juntos, liderada por la lista amarilla que respalda el intendente Néstor Grindetti, llega vencido en las PASO y apuesta a revertir el resultado, como hizo en 2015 y 2019. El Frente de Todos, tras el filtro de la interna, deberá consolidar el voto detrás de la figura de Julián Álvarez y esquivar las diferencias que socavan la alianza.

 

Grindetti, en línea con la bandera levantada por el PRO durante 2020, apuntó su mensaje electoral a reforzar la idea de la importancia de la educación y de la apertura de las escuelas. En esa línea, eligió como cabeza de la lista al secretario de Educación, Empleo y Deportes municipal, Damián Sala. El dirigente no sólo derrotó al radical Emiliano Bursese en la interna de Juntos, sino que fue el precandidato más votado, con 70.600 sufragios. Sin embargo, los números no le alcanzaron para quedarse con la victoria general de la PASO.

 

Tras las elecciones de 2015, donde Grindetti obtuvo su primer triunfo, Lanús se convirtió en un distrito hostil para las aspiraciones políticas del peronismo. No sólo porque con el paso de los años el intendente PRO potenció su poder y su liderazgo en una región adversa al partido amarillo, sino porque las internas y las ambiciones personales de la dirigencia peronista superaron el objetivo electoral del espacio.

 

En aquellas elecciones, La Cámpora, con respaldo de la actual vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, corrió a Darío Díaz Pérez de la carrera por otra reelección –comandaba el distrito desde 2007– y lo obligó a competir por una banca en el Senado bonaerense. El kirchnerismo se encolumnó detrás de la postulación de Álvarez, quien, pese al triunfo en las PASO, fue derrotado por Grindetti por más de 3.700 votos.

 

En 2017, el elegido fue el exdiputado nacional Edgardo Depetri, pese a que el pejotismo local buscaba que la exdiputada Karina Nazábal bajara al distrito para proyectarse para 2019. Tampoco el triunfo se inclinó para el peronismo. En las elecciones de 2019, tras una interna con cuatro listas, el triunfo fue para Depetri. Como en 2015, las PASO se las quedó el peronismo, pero las generales fueron para el macrismo.

 

El pasado 12 de septiembre se presentaron tres listas en la interna del Frente de Todos. Una fue liderada por el camporista Julián Álvarez en alianza con el sindicalista Víctor De Gennaro y la concejala de Nuevo Encuentro Natalia Gradaschi. La otra la encabezó al presidente del Instituto de Lotería y Casinos de la provincia de Buenos Aires, Omar Galdurralde, quien contó con el acompañamiento de los intendentes de la Tercera sección electoral, principalmente del lomense Martín Insaurralde, hoy jefe de Gabinete del gobierno de Axel Kicillof, y del Frente Renovador. Encabezó la tercera lista el director Nacional de Agenda Política de la Jefatura de Gabinete de Ministros, Agustín Balladares, dirigente cercano al albertismo que cuenta con la estructura del Movimiento Evita.

 

Álvarez se quedó con el triunfo y ahora su objetivo es consolidar los guarismos obtenidos por todas las líneas y superar al oficialismo, un propósito que no ha sido posible en las últimas elecciones. En Lanús analizan que esa dificultad obedece a las grandes diferencias internas entre los distintos sectores que integran el frente y la falta de acompañamiento a la lista ganadora a la hora de militar la boleta para la última ronda. El Concejo Deliberante es una muestra de la falta de acuerdo. El peronismo controla 13 de las 24 bancas, pero repartidas en seis bloques. El punto más álgido de estas diferencias tuvo lugar antes de las primarias, cuando integrantes de la lista de Balladares denunciaron que seguidores de Álvarez habían golpeado a un militante de su lista.

 

Pese al ruido interno, en las redes sociales los tres dirigentes que encabezaron las listas comparten imágenes de actos en las que se los ve juntos. Desconfiados, dirigentes del distrito señalaron a Letra P que las “sonrisas y los abrazos quedan en la foto”.

 

La mesa chica de Grindetti cree posible dar vueltas los resultados. “Hicimos las mejores PASO desde 2015”, indicaron a este portal fuentes cercanas al intendente. En aquella elección, Cambiemos obtuvo 30,25% frente al 37,46% del peronismo; en 2017, cosechó 36.68% frente al 34,44% del kirchnerismo y el 14,32% del Frente Renovador. En 2019, 36,84% frente a 50,74% del peronismo, que volvería a tomar el poder en la provincia de Buenos Aires y la Nación. Por eso, destacan que están mejor posicionados que hace dos años.

 

El oficialismo lanusense tiene en cuenta que en las PASO hubo 10% menos de participación, pero sacaron los mismos votos que en 2019. En esa línea, apuestan a que el electorado ausente se incline por su espacio como en elecciones anteriores y destacan que la interna del peronismo puede volver a favorecerlos.

 

El intendente no cambiará el libreto: la estrategia para noviembre es “hacer exactamente lo que hicimos en la campaña de las primarias”, le dijo a Letra P. Destacó además el rol de líder del candidato a diputado nacional Diego Santilli para explicar el camino a seguir. “Tiene dos características que hicieron que nos fuera bien: una es la empatía con la gente, con capacidad de escucha y diálogo; la otra es que las propuestas son concretas para los problemas que hoy aquejan a la población, como la inseguridad y la falta de trabajo, educación y salud durante la pandemia. Tenemos que seguir en este sentido”, señaló.

 

Como en las últimas tres elecciones, los principales espacios que se enfrentan en el distrito tienen los mismos objetivos y problemas. A uno la estrategia le ha funcionado mejor que al otro para salir victorioso. Habrá que ver si en noviembre se repite la ecuación.