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La TV Pública y Radio Nacional apuestan por contenido para jóvenes, más producción federal y nuevas plataformas. Retos nuevos, ¿limitaciones viejas?

Los medios públicos atraviesan un escenario crítico a nivel mundial. Allí se combina la migración de audiencias, el protagonismo de las grandes plataformas de contenido, la inestabilidad económica, la competencia con los medios privados y, ahora, el covid-19, que trastoca procesos productivos y del trabajo en las emisoras. Así, los desafíos para las áreas digitales de Canal 7 y Radio Nacional son varios y convergen en un punto: reinventarse sin perder su función social distintiva.

Los desafíos para las áreas digitales de Canal 7 y Radio Nacional convergen en un punto: reinventarse sin perder su función social distintiva.

El área digital de Radio Nacional supo contar con 25 integrantes, según explicó Martín Bibiloni, uno de sus coordinadores junto a Federico García. Actualmente son 12 personas que adaptan los contenidos de las cinco frecuencias porteñas para su circulación digital, administran la página y las redes y supervisan la actividad de las filiales, que suben sus contenidos en forma independiente. Sobre la reducción del sector digital, Bibiloni expresó: “Menospreciar los medios públicos fue una decisión política de la gestión anterior. Se suponía que sabían de cuestiones digitales y tecnología, pero nada de eso se aplicó acá”.

En el sector digital de Canal 7 actualmente hay 14 personas. “En la medida en que se puede, comenzó a moverse la maquinaria. No podemos dejar la vertical de la información, pero también entender las nuevas lógicas de consumo, analizar bien la comunidad para producir contenidos de interés y que interpelen”, señaló María Victoria Rodríguez Ojeda, coordinadora del área digital de la TV Pública.

EL VÍNCULO CON LAS AUDIENCIAS. Los datos y el interés por los usos y consumos del público siempre han estado presentes en los medios de comunicación. Sin embargo, no existía un volumen de información como el que se obtiene y clasifica en la actualidad ni un nivel de personalización en base a la demanda como ocurrió en la última década. Tampoco es debate saldado cuánto y cómo extraer de las métricas de audiencia en medios públicos, porque no es sencillo conciliar la tendencia al uso de big data con funciones que no se rigen por criterios de mercado.

Canal 7 es socio estratégico de Google y Facebook y utiliza datos de las herramientas que brindan esas compañías para medir contenidos del sitio oficial (tvpublica.com.ar) y otras plataformas. “Tenemos un servicio básico de métricas, pero estamos haciendo informes semanales cuantitativos y cualitativos con las respuestas de las comunidades que participan en las plataformas de la TV Pública”, dice Rodríguez Ojeda, .

 

 

Por su parte, en la radio pública piensan la página institucional como la prolongación digital del aire, con el objetivo de facilitar la escucha a demanda: suben prácticamente todas las entrevistas de los programas y segmentos del servicio informativo. No es la cantidad de clics lo que guía las publicaciones. Sin embargo, algunos podcasts registran un importante seguimiento, como los “Cuentos de Medianoche”, de Quique Pesoa; “Lo intempestivo” o “Historias de nuestra historia”, de Felipe Pigna.

MÁS ALLÁ DE LA GENERAL PAZ. A través de las métricas de Google Trends, en el área digital de la TV Pública observaron que la mayoría de las visitas al sitio corresponde al interior del país. “La audiencia digital es la audiencia del interior; entonces, tenemos que producir más contenidos federales”, sostuvo Rodríguez Ojeda.

Sin embargo, Canal 7, que se presume de alcance nacional, se caracteriza por un alto centralismo en la producción informativa, como demuestra año a año en sus informes la Defensoría del Público. Como en el resto de las canales de aire, dominan las noticias que tienen como lugar representado al AMBA y, particularmente, a la Ciudad de Buenos Aires.

La llegada de Radio Nacional a todo el país está garantizada por su red de 49 emisoras. Según Bibiloni, la apuesta es transformar esa potencia desde esas estaciones, en contenidos atractivos y confiables, al aire y en la web, que superen una mirada centralista y generen una agenda que no siga a los “multimedios hegemónicos”.

 

 

DE PLATAFORMAS, PODCASTS Y CONTENIDOS PARA JÓVENES. Con algunos programas de Canal 7, el área digital trabaja con coproducciones en las plataformas de redes shttps://www.twitch.tv/ociales para potenciar los contenidos musicales destinados a jóvenes. Es el caso de los vivos en “Todos estamos conectados”, que cada domingo transmite al músico destacado de la semana por Instagram Live, o del ciclo de Lito Vitale a la medianoche.

Pero también piensa contenidos digitales exclusivos. En ese sentido, en agosto de este año, la TV Pública lanzó la plataforma Twitch con un desafío virtual: reconocidos futbolistas de la selección nacional jugaron en vivo en un partido de FIFA 2020. “Fue un éxito y ahora la idea es alimentar esa plataforma con contenido ad hoc”, destacó Rodríguez. Así, abrió su participación en una plataforma utilizada especialmente por audiencia joven, en el que se fusionarán contenidos deportivos con la comunidad gamer.

 

 

La pandemia vino a descolocar rutinas, desacelerar proyectos y disponer de un flaco presupuesto, marginal durante el gobierno de Cambiemos. Ahora bien, la situación de aislamiento también consolidó algunos escenarios. Así lo entiende Rodríguez Ojeda: “Hoy la pandemia revalorizó nuestro canal de Youtube y volvimos a posicionarnos como fuente confiable. Desde marzo crecimos un 80% de suscriptores”. En Radio Nacional, si bien no se producen contenidos exclusivos para internet, allí se segmentan, organizan o se convierten en nuevos formatos: una columna puede transformarse en un podcast; una entrevista destacada puede ser transmitida por Facebook Live o recuperar material sonoro histórico para recordar los 100 años de la radio.

Los medios estatales buscan su lugar en la red sin olvidar su perfil público y sin renunciar a nuevas audiencias. La apuesta requiere definiciones, equipos de trabajo y respaldo institucional, más allá de las gestiones. El desafío será, también, lograr audiencias estables, una deuda común en los medios públicos, condicionados siempre por las coyunturas.