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Con la negociación congelada desde mayo, ATE y UPCN meten presión para apurar un aumento salarial. El horizonte en octubre y la amenaza de medidas de fuerza.

Por 11/09/2020 12:12

Aunque ningún dirigente lo relacione públicamente, el desembolso millonario anunciado por Axel Kicillof para apagar la rebelión policial se convirtió en un nuevo catalizador de las demandas de recomposición salarial de los sindicatos estatales nacionales. Previendo que la crisis bonaerense iba a desembocar necesariamente en una mejora salarial, las conducciones de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) y de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) renovaron sus propios reclamos. 

Ahora, la situación amenaza con mutar y derivar en medidas de fuerza que, hasta ahora, fueron evitadas por ambos sindicatos como gesto de buena voluntad y de compresión de la magnitud de la crisis. Pero con la paritaria estatal frenada en un incierto cuarto intermedio dictado en mayo, las gestiones se aceleran en paralelo a que se postergan las definiciones oficiales.

 

 

Meses atrás, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, fue el encargado de informarle a Andrés Rodríguez (UPCN) y a Hugo Godoy (ATE) que no había chances de discutir aumentos hasta tanto no estuviera claro el panorama económico generado por la crisis sanitaria. A eso se sumaba la falta de concreción de un acuerdo con los acreedores extranjeros, un desafío cumplido.  

Desde los gremios afirman que durante las reuniones para avanzar en temas no salariales, el Gobierno reconoció una pérdida del 36% en el poder adquisitivo durante los últimos cuatro años. No obstante, en los pasillos del Ministerio de Trabajo plantean la imposibilidad de recuperar esa pérdida en un solo año, máxime cuando el Estado está inyectando miles de millones de pesos en el sector privado, vía ATP, y en los sectores más vulnerables, a través del IFE.

Este martes, tras intimar a las autoridades de ministerios y organismos nacionales, el Consejo Directivo de UPCN le giró un pedido urgente al director de Análisis Laboral del Sector Público, Agustín Carugo, para que convoque de manera urgente a la Comisión Negociadora del Convenio Colectivo. En el mismo sentido, ATE difundió un documento reclamando el fin del cuarto intermedio y el avance en la discusión salarial, pero también el cierre de la paritaria 2019, de la cual queda pendiente una actualización.

 

 

El pedido incluye la concreción del proyecto de efectivizaciones de personal de planta con contratos temporales, la ampliación a toda la administración pública de la asignación estímulo por actividad esencial y la extensión hasta fin de año del bono de 5.000 pesos para el personal de la salud.

La extensión del plazo para que el Gobierno blanquee una propuesta salarial, inicialmente fijado para septiembre y después nuevamente postergado para octubre, empieza a generar los primeros cortocircuitos en la relación entre ATE y el Ejecutivo, que podrían desembocar en una medida de fuerza a fin de mes. Así se lo hizo saber personalmente este jueves Godoy al ministro Claudio Moroni, durante una reunión a puertas cerradas en la cartera laboral.

Así, el Gobierno quedó en una encrucijada que amenaza con limar la relación con aliados centrales para definir la hoja de ruta para las pospandemia en el Estado.