X

Son obras que el exministro macrista había prometido para 2019. La nueva gestión renueva promesas con plazos que se estiran hasta fines de 2021.

Por 14/08/2020 13:43

Fue uno de los grandes anuncios de la administración macrista y del exministro de Transporte Guillermo Dietrich, que apuntaba a modernizar y mejorar la seguridad en los trenes de pasajeros de la región metropolitana. Los trabajos y los nuevos equipos de control iban a estar listos y operativos para los primeros meses de 2019. Pero el recorte de las partidas presupuestarias y los errores de gestión del gobierno anterior paralizaron el programa y trasladaron a las autoridades asumidas en diciembre la obligación de terminarlo. Se trata del nuevo sistema de frenado automático (ATS, según su sigla en inglés) de los ferrocarriles metropolitanos que el relato macrista buscó instalar mediáticamente como la contracara de la tragedia de Once.

Lanzado al inicio de la gestión de Mauricio Macri, el plan para mejor la seguridad ferroviaria contemplaba una inversión de 250 millones de dólares en la compra y puesta en funcionamiento de un sistema integral de frenos automáticos en todos los trenes urbanos que unen la Capital con el Gran Buenos Aires.

 

 

Al momento del anuncio, en enero de 2016, apenas el 15% de la red ferroviaria de la región metropolitana tenía instalado el sistema ATS. Se encontraba operativo solo en los ramales de la línea Roca a Ezeiza y Glew desde fines de la década del 80, cuando los servicios eléctricos remplazaron a los diesel.
Técnicamente, el ATS es un sistema de seguridad que impide que las formaciones traspasen señales en rojo o que excedan la velocidad de marcha autorizada para cada tramo. Consta de tres componentes: un sistema de semáforos, bobinas en el tendido de vías y una antena ubicada en la cabina de conducción del tren.

Cuando se registra alguna anomalía o falla, el equipo instalado sobre las vías emite una comunicación al tren. Si circula más rápido de lo permitido o traspasa una señal en rojo, el sistema detiene automáticamente la marcha de la formación. 

 

Macri presidente con directivos de la japonesa Marubeni.

 

Tras adjudicar en forma directa la mayor parte del contrato de suministro y montaje de los frenos automáticos al grupo japonés Marubeni, Dietrich había asegurado que en tres años todas las líneas metropolitanas iban a contar con el nuevo sistema de seguridad en funcionamiento. 

Lejos de lo que había prometido Dietrich, las autoridades de la estatal Trenes Argentinos Operaciones (TAO) que desembarcaron a fines de diciembre se toparon con un serio problema operativo generado por el ATS inconcluso y sin fecha cierta de terminación.

De acuerdo con el cronograma difundido por el exministro, en el segundo semestre de 2018 debían estar terminados y operativos los frenos automáticos en todos los trenes de las líneas Urquiza, San Martín, Belgrano Norte y Belgrano Sur. En los ferrocarriles Mitre y Sarmiento y en el Tren de la Costa, el sistema ATS iba estar habilitado en los primeros meses de 2019 y en los tramos faltantes de la línea Roca la incorporación del frenado automático se iba a dar a medida que avanzara la electrificación del ramal a La Plata.

Lejos de lo que había prometido Dietrich, las autoridades de la estatal Trenes Argentinos Operaciones (TAO) que desembarcaron a fines de diciembre se toparon con un serio problema operativo generado por el ATS inconcluso y sin fecha cierta de terminación.

Tras evaluar la herencia recibida y adecuar el esquema laboral a la nueva realidad que impuso la pandemia del Covid-19, la operadora ferroviaria que encabeza Martín Marinucci procedió a reprogramar los trabajos para poder concluir con la instalación del frenado automático en todas las líneas entre los últimos meses de este año y el segundo trimestre de 2021.

Según el último informe que elaboraron los técnicos de la ferroviaria estatal, el panorama que se registra en cada ferrocarril en cuanto a las tareas pendientes y los plazos en juego es el siguiente:

 

-Línea Belgrano Sur: la instalación del sistema ATS tiene un avance del 68%. Prevén culminar los trabajos en dos etapas. La primera estará lista en diciembre y la segunda, a mediados de 2021.
-Línea Sarmiento: en las vías se ha colocado algo más del 50% de las bobinas. En los trenes, la incorporación de los equipos internos va más lenta. Los trabajos registran un avance total superior al 40%. Prevén terminar la instalación integral para el segundo trimestre de 2021. 
-Línea Mitre: se encuentra muy avanzada la instalación de las bobinas en vías en todos los ramales. En cambio, el montaje de los equipos receptores en las cabinas de conducción solo alcanza al 35% de los trenes. En el ramal a Tigre, el ATS entraría en funcionamiento a fines de este año y en los restantes ramales, a mediados de 2021.
-Línea San Martín: los trabajos solo han avanzado en un 35%. Están retrasadas las tareas en vías y estaciones y las previstas a bordo de los trenes. Sería el ultimo ferrocarril en tener habilitado el ATS a fines del segundo semestre del próximo año.
-Línea Roca: el sistema de frenado automático funciona en los todos los ramales eléctricos y sólo restan sumar los servicios diesel, donde los trabajos registran un avance del 40. Se prevé completar la instalación del sistema para diciembre de este año.
-Tren de la Costa: tiene un grado de avance del 84% y la finalización de los trabajos está pautada para el último trimestre de este año.
-Línea Belgrano Norte: los trabajos están bajo la órbita de la ADIF y registran un avance el 70%. El sistema entraría en funcionamiento en los últimos meses del año.
-Línea Urquiza: está ejecutado el 90% de los trabajos y prevén habilitar el sistema en los próximos tres meses.

 

 

ÓMNIBUS PARALIZADOS. Las empresas de ómnibus de larga distancia enfrentan cada vez más escollos que complican y alargan su retorno a las rutas. 
A la prohibición de circular que dispuso a mediados de marzo el Ministerio de Transporte por indicación de las autoridades sanitarias, se han sumado ahora medidas adoptadas por algunas provincias que tornan cada vez más lejano una posible reanudación de los servicios.

En Córdoba, la administración de Juan Schiaretti decretó la suspensión total de los servicios interurbanos hasta nuevo aviso, lo cual afecta a las empresas locales que unen las distintas ciudades de la provincia y a las líneas nacionales cuyos recorridos atraviesan el territorio cordobés.

Por su parte, el gobierno correntino comenzó a cobrar los tests de coronavirus a todos los que ingresen a la provincia. Tienen un costo de 5.390 pesos para quienez cruzan por el puente General Belgrano, que une Chaco con la capital correntina, y de 3.080 pesos quienes pasan por los controles de acceso instalados en las rutas nacionales.

Si mañana llegaran a restablecerse los servicios, a la mayoría de los pasajeros que vayan a Corrientes les saldría más caro el pago del test provincial que el precio del boleto del ómnibus.