29|6|2022

Kaniche, el senador cumbiero de Perotti

01 de diciembre de 2020

01 de diciembre de 2020

Es una de las espadas del gobernador en la Cámara alta. Capitalino, sabalero y exevangelista, el legislador es al mismo tiempo líder de una banda tropical.

Popularidad y cumbia son dos de los eslabones más importantes del ADN de Marcos Castelló. El cantante conocido como “Kaniche” en el ambiente tropical carga consigo años y años llevando su cumbia santafesina por los escenarios de toda la provincia y el país. Así sedimentó una gran popularidad en las barriadas de la ciudad capital, de la cual emergió. En 2015 se metió en el mundo de la política de la mano del peronismo, doctrina que se le fue “enraizando desde muy chico”, según le cuenta a Letra P. Pasó por el Concejo local y hoy es una de las espadas del gobernador Omar Perotti en el Senado.

 

Castelló cree fervientemente en la existencia de Dios y a la vez recomienda a todos y todas leer a Evita y tomar las banderas que desplegó a lo largo de su vida. También es amante del fútbol. Fanático del sabalero Colón, siente cierto aprecio por Unión, porque su madre era hincha del tatengue. Acaba de meter su primer gol a nivel legislativo porque, este jueves, Diputados sancionó su primer proyecto: convertir en ciudad a la localidad de Sauce Viejo, cercana a la capital.

 

 

DEJA QUE HABLEN. Castelló conjugó cumbia, popularidad, política y una pizca de peronismo: con esa fórmula llegó a ser hoy el senador por el departamento La Capital. El músico camina por los pasillos de la Legislatura y, a pesar de no usar los sacos coloridos y extravagantes típicos de la movida tropical santafesina que se calza cuando se sube al escenario, se percibe a la legua que no es alguien que emergió directamente del mundillo de la política.

 

No usa corbata, sonríe casi todo el tiempo y se lo percibe ajeno al denso rosqueo que habita en los recintos del edificio legislativo. Pero, si bien es un poco esquivo a los “tire y aflojes”, semanas atrás, cuando el Ejecutivo presentó el presupuesto 2021, se sintió disconforme por la falta de obras para su departamento e inició gestiones con la Nación para conseguir financiamiento. Quienes pasillean por el Senado aseguran a Letra P que por su espontaneidad es habitual que se saltee algunas “reglas” protocolares de la política.

 

 

 

 

¿Por qué decidió meterse en política?, se preguntaron muchos de su entorno cuando dio el salto. En un momento de su vida sintió que había cumplido todos sus sueños como músico, y ahí consideró el pedido de su padre de que hiciera todo lo posible para ayudar a la sociedad. “La historia la mirás sentado o te levantás y la escribís”, relata a Letra P. Ahí se decidió a ingresar al mundo de la política con intenciones de trabajar por los más relegados. El gremialista Carlos Felice lo impulsó para que fuera su candidato a senador en 2015, interpretó “la señal de Dios” y puso primera. La gran mayoría de los santafesinos y santafesinas recuerda aquella campaña por su jingle “Santa Fe necesita estar mejor”.

 

 


Castelló en su banca.

 

 

ESPACIOS VACÍOS. Si bien hizo una buena elección, perdió con el fenómeno Emilio Jatón que empezaba a trazar el camino que terminaría en la intendencia capitalina. Castelló asegura que replicar hoy ese recorrido no está en sus planes, no lo ha hablado con Perotti y por lo tanto ser candidato en 2021 o 2023 por ahora no está en su horizonte. “Hoy no estoy preparado para hacer algo así, un cargo ejecutivo te demanda otra cosa”, se justifica.

 

Retrocediendo una página en su corta carrera política, en 2017 había empezado a cristalizar su popularidad al alcanzar una banca en el Concejo alistado en la tropa perottista. En 2019, fue por la revancha en el Senado y le arrebató al Frente Progresista el escaño que el justicialismo había ocupado durante largo tiempo. Castelló sueña con que la gestión de Perotti sea la mejor de toda la historia. Muestra de la confianza que se tienen mutuamente es que el rafaelino le pidió que sea el secretario departamental del PJ en la lista de unidad.

 

 

 

ESTÁS EN EL RECUERDO. El cumbiero que hoy es ícono de la música santafesina a nivel nacional padeció necesidades en su niñez. Siente que le sirven de motor para trabajar en la política. A los 14 años tuvo que empezar a trabajar en la carnicería de su padre. A partir de ese momento dejó la escuela y no pudo terminar la secundaria. Confiesa a Letra P que “es algo que no lo enorgullece, pero que lo volvería a hacer porque la causa era más que justificada, llevar el pan a mi casa”. En ese momento sus sueños de ser veterinario se esfumaron y su madre “se lloró todo”.

 

En su infancia y juventud, dedicaba sus momentos libres a la música. A los 12 años tuvo con amigos su primera banda y a los 14 lo llamaron de un grupo de cumbia profesional. Desde ese momento no paró de tejer su éxito hasta llegar a conformar su propio grupo musical, Kaniche, profesionalizado y transformado en una empresa.

 

“La cumbia tiene que ver con el barrio, donde había cumbia de fondo todo era una fiesta permanente, desde chico se me fue enraizando y quedando en la piel”, responde Castelló a Letra P ante la pregunta de por qué eligió ese estilo. No es casual que gran parte de su caudal de votos venga de los barrios más populares de Santa Fe. 

 

 

 

 

Como casi todos, Castelló va fluctuando a lo largo de su vida. Hace algunos años fue evangelista y hoy ya no, pero sigue “alabando a Dios”. Así como no cambió su fe en un ser superior, tampoco saltaría el cerco del peronismo para irse a otro partido. A su estadía en la política no le pone una fecha de vencimiento, pero explica: “Tengo una vida que también quiero vivir y una familia de la que quiero cuidar. Cuando mis ideas se vean plasmadas, tal vez ese día me sienta realizado”.