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El Gobierno prorrogará el programa que regula valores de 2.300 productos, aunque las compañías advierten que ya van a pérdida. Niegan desabastecimiento.

Por 29/10/2020 19:58

La continuidad del programa de Precios Máximos para más de 2.300 productos de consumo masivo es un hecho, pero las grandes empresas pugnan para que el Gobierno comience a desarmarlo. Por estas horas, la administración de Alberto Fernández definía si el control de precios, que vence el sábado 31, seguirá sin cambios hasta fin de año (quizás con aumentos moderados) o da curso al “gradualismo” que piden las compañías para ir sacando productos de la regulación. Sabe que la estabilidad depende en gran medida de contener las expectativas devaluatorias.

Hay, en lo discursivo, una comunión de visiones: Precios Máximos es un programa de emergencia que no se extenderá en el tiempo y se irá desarmando. “No sirve tener todos los precios congelados. Tenemos Precios Cuidados, que sirven como referencia para el resto”, dijo a TN la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca Bocco. Pero, en los hechos, los empresarios quieren que ponerle fin cuanto antes. “Pedimos dar por concluido Precios Máximos y continuar con Precios Cuidados; tenemos aumentos de costos muy fuertes y un congelamiento que descoloca a la industria”, afirmó ante Letra P Daniel Funes de Rioja, presidente de la Coordinadora de Productores de Alimentos (Copal).

 

CONFIRMADO. Este adelanto de Letra P fue oficializado este viernes a través de una resolución de la Secretaría de Comercio Interior, publicada en el Boletín Oficial y que entrará en vigencia el domingo próximo.

 

El reclamo por los Precios Máximos está al tope de la agenda de las empresas de consumo masivo. El programa se inició con el aislamiento y congeló precios de 2.300 ítems a los valores del 6 de marzo. La Secretaría de Comercio Interior convalidó dos actualizaciones, en julio y octubre, y los empresarios ejecutivos esperan que, al menos, haya un nuevo retoque en el mes que comienza.

SIN MÁRGENES. “Las rentabilidades van tornándose totalmente negativas, contra una devaluación del tipo de cambio oficial del 33%, materias primas que aumentaron entre 25 y 47 por ciento, una logística que subió entre 14 y 30 por ciento y salarios que lo hicieron entre 25 y 28 por ciento”, enumeró Funes de Rioja. “A eso se suma un ‘costo covid’, que nadie pone en valor pero que es de entre 20 y 25 por ciento de la masa salarial”, añade, en referencia a las medidas de prevención y a las rotaciones de trabajadores que no pueden acudir a sus lugares de tarea.

"Las rentabilidades van tornándose totalmente negativas", dice Daniel Funes de Rioja.

La secretaria de Comercio Interior, Paula Español, definía por estas horas cómo será la continuidad del programa. “Estamos trabajando en cómo salir del actual congelamiento de precios, pero eso se va a hacer en concordancia con la política sanitaria y económica”, le dijo a Página/12. En esa dependencia no dieron mayores detalles.

Los empresarios apuestan a que comience, al menos, un desarme gradual. El ejecutivo de una de las marcas líderes de consumo masivo especuló con que vayan retirando del control de precios los productos premium, como champagnes, aceites de oliva o artículos de belleza y cuidado personal no elementales. “Suponemos que el programa se prorrogará hasta fin de año, pero quizás puedan empezar a desarmarlo para hacerlo en dos o tres etapas”, sostuvo. De todos modos, admitió que no hay mesas de trabajo para ir pensando de qué manera comenzará el desguace de Precios Máximos sin que eso implique fuertes remarcaciones en las góndolas.

"El diálogo es bueno y planteamos alternativas para salir de Precios Máximos y seguir con Precios Cuidados”, dijo uno de los empresarios que participa de las reuniones con el Gobierno. “La salida debe ser gradual; no podés aplicar de golpe los atrasos de precios del 25% promedio”, agregó.

 

 

A comienzos de octubre, los Precios Máximos tuvieron un aumento promedio del 3%, que llegó al 5% para las harinas y sus derivados y al 6% en vinos, espumantes, yerbas y otros.

ABASTECIMIENTO. Tanto en el Gobierno como en los supermercados niegan que el mix de Precios Máximos y brecha cambiaria provoque desabastecimiento en las góndolas. En una gran cadena indicaron, sí, que hay menos variedad. Lo atribuyeron, sin embargo, al efecto covid: con restricciones para producir, las empresas se concentraron en los productos de mayor rotación.

 

Los supermercados empezaron a registrar caídas en las ventas de productos básicos, como fideos, arroz y aceites.


Las ventas de los supermercados se resintieron con el correr de la pandemia. En agosto, según el INDEC, las grandes superficies vendieron 5,7% menos que un año antes, en cantidades. Si primero se dio una concentración de ventas en los productos esenciales (fideos, aceites, arroz, harinas), advierten supermercadistas que las cantidades vendidas de esos alimentos también comenzaron a retraerse.