03|12|2020

“Frederic tiene razonamientos de centro de estudiantes”

20 de octubre de 2020

20 de octubre de 2020

El diputado rionegrino critica duramente a la ministra de Seguridad y la compara con la gestión de Bullrich en el conflicto mapuche. Los insultos a Carreras.

El desalojo pacífico de una comunidad mapuche en un campo de la zona de El Foyel, paraje muy cercano a El Bolsón y San Carlos de Bariloche, abrió el debate sobre cómo debe ser la resolución al conflicto interminable con los pueblos originarios de la Patagonia andina. Sobre eso, y la política de seguridad nacional en la región, opina el legislador rionegrino Juan Martín (Juntos por el Cambio). En este reportaje con Letra P, también habló de los insultos a la gobernadora Arabela Carreras en Villa Mascardi, cuando intentó dialogar con un integrante de la comunidad que ocupa las tierras. “La indolencia hizo que una toma de terrenos se constituyera en un hecho político y pasara a ser algo que roza la sedición”, dijo. Al mismo tiempo, descargó una fuerte crítica a la ministra de Seguridad de la Nación: “Frederic tiene razonamientos de centro de estudiantes”.

 

 

 

-¿Qué opinión tiene sobre la situación en El Foyel, que terminó en desalojo pacífico? ¿Piensa que fue rápida la reacción provincial?

 

-Es una situación inconcebible que venimos advirtiendo desde hace meses y que deriva de la acción de un gobierno que defiende y promueve a los delincuentes. Cuando desde el poder se baja el mensaje de que todo vale y la única política de tierras que se tiene es fomentar las tomas, suceden y van a seguir sucediendo estas cosas.

 

En el caso de El Foyel, a diferencia de lo que sucedió en Villa Mascardi, hubo una reacción rápida del gobierno provincial y un despliegue preventivo de la policía. También hubo un buen trabajo de la Procuración. El único poder que desentonó fue el judicial, en una prueba más de su desconexión con la realidad, a partir de una resolución del juez Calcagno que demoró el desalojo y permitió la escalada del conflicto. Afortunadamente, otro juez reaccionó y revirtió rápidamente esta decisión permitiendo que se desalojara el campo y se liberara a sus dueños que estaban prácticamente como rehenes o secuestrados, algo realmente irracional.

 

-El gobierno provincial apunta contra la titular de la INAI, Magdalena Odarda. ¿Qué tiene para decir de la gestión nacional en el conflicto? 

 

-Está claro que Odarda y el INAI tienen mucho que ver, pero la responsabilidad no es exclusivamente de ellos. La responsabilidad es de todo el gobierno nacional. El INAI no se mueve solo. Depende de la ministra Marcela Losardo, que es una persona muy cercana al presidente Fernández. Es decir, la cadena de responsabilidades llega al máximo nivel. Además, vimos cómo desde otras áreas del gobierno se daba un aval más o menos explícito a las tomas, diciendo que no eran un problema de seguridad o que hacía falta una sentencia firme para los desalojos.

 

“La gestión Frederic no es una política de seguridad sino un catálogo de las obsesiones ideológicas y razonamientos de centro de estudiantes que caracterizan al kirchnerismo.”

-Las comunidades mapuches, a través de diversas expresiones de voceros, advierten que lo de El Foyel y Villa Mascardi es una recuperación histórica…

 

-La mejor prueba de que no hay nada histórico es que recién hace poco tiempo nos venimos a enterar de estos reclamos. Nunca dijeron nada, nunca se supo nada de estas supuestas comunidades, ni siquiera en 2006, cuando se declaró la emergencia territorial. Lo cierto es que acá hay grupos de delincuentes que se hacen pasar por mapuches para hacerse los vivos. Hay que diferenciar este accionar del de otras comunidades pacíficas, que tienen sus reclamos y los canalizan por las vías institucionales. Con estos últimos, el Estado está en deuda a partir de un relevamiento que ya lleva 15 años. La emergencia de 2006 se prorrogó tres veces y esto impide que se termine con los reclamos. No dudo de que ya se armó un quiosco alrededor de esto, con mucha gente cobrando sueldos, mucho presupuesto y mucho interés para que el relevamiento no termine nunca.

 

-¿Piensa que está nivelada la relación con las comunidades de pueblos originarios en Río Negro?

 

-Históricamente, los rionegrinos nunca tuvimos problemas de convivencia. Acá vinieron italianos, españoles, sirios, libaneses, suizos, alemanes… se mezclaban con quienes estaban antes y en definitiva se sentían todos argentinos. Esto sucedió en toda la provincia y particularmente en la zona cordillerana. En el propio Parque Nacional Nahuel Huapi tenemos una experiencia exitosa con las comunidades locales, que trabajan junto a Parques Nacionales en el cuidado de los recursos.

 

Pero desde hace unos años hay quienes vienen alimentando un supuesto conflicto, generando una grieta y tratando de convencer a todos de que somos una sociedad racista, cuando en realidad no lo somos ni lo fuimos nunca. Lo hacen agitando abiertamente o con mecanismos más sutiles, como lo que llaman eufemísticamente “discriminación positiva”, que es algo que suena muy lindo pero que en realidad encubre una mirada sectaria. Por supuesto que siempre se puede mejorar la relación con las comunidades, pero siempre debe ser en un marco de legalidad y respetando el principio de que todos somos iguales ante la ley.

 

 

 

-¿Qué opina de lo sucedido con la gobernadora Carreras en la ruta 40?

 

-Un hecho absolutamente repudiable, un verdadero atentado contra la institucionalidad. Más allá de las diferencias políticas, todos debemos defender a la gobernadora por lo que representa. Me extraña que no haya habido una reacción unánime de todo el arco político. También es una prueba de lo que pasa cuando se permite que escalen los conflictos. La indolencia hizo que una toma de terrenos se constituyera en un hecho político y ayer pasara a ser algo que roza la sedición.

 

-¿Cómo ve las políticas federales de seguridad, la de la ministra Sabina Frederic comparada con la llevada adelante por Patricia Bullrich?

 

-La respuesta es obvia. No hay ningún punto de comparación entre las gestiones de Patricia Bullrich y Sabina Frederic. De hecho, la gestión Frederic no se puede comparar con nada porque no es una política de seguridad sino más bien un catálogo de las obsesiones ideológicas y razonamientos de centro de estudiantes que caracterizan al kirchnerismo. Es el reflejo de un gobierno que liberó masivamente a los presos, que denunció a vecinos que reclamaban seguridad, que dijo que la toma de tierras no es su problema, que le quitó todo el respaldo institucional a las fuerzas  y que después, como si fuera un simple comentarista, avisa que los delitos van a aumentar.

 

Por otra parte, la gestión de Bullrich fue objetivamente muy buena y así lo reconocen los vecinos. El fin de semana estuve en El Foyel y muchísimas personas me pedían que le mandara saludos a la exministra, que le dijera que la extrañaban. Actuó con la Constitución y la ley en la mano. Todo lo contrario a lo que sucede ahora.