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El jefe de Gabinete explica la derrota de las PASO. Habla de "mística", dice que hay que separar al Gobierno de la campaña y deja un mensaje a sus detractores internos: "No soy el único responsable".
Redacción 25/08/2019 9:59

La voz de Marcos Peña era, tal vez, la más esperada desde la abultada derrota del macrismo en las PASO. El funcionario, en su doble rol de jefe de Gabinete y jefe de campaña, explica el resultado electoral en un problema de “discurso”, el que dice se volvió “frío e incomprensible”, y habla de “exceso de pronósticos”. A su vez, sale potenciado al cruce de los enemigos internos que lo tienen apuntado como el culpable de lo que pasó el domingo 11 de agosto: “No me creo el único responsable”.

Peña brindó una entrevista a La Nación tres semanas después del urnazo que lo puso en el ojo de la tormenta, sobre todo entre sus detractores internos en Cambiemos. A ellos les deja esta respuesta: “Como no me creí el dueño de los triunfos, ahora no me creo el único responsable de la elección”.

Pero pese a las explicaciones sobre los resultados, que elige justificar más por cuestiones humanas que de gestión y de rechazo a un modelo, también se sube a la idea de remontada histórica. “La elección es en octubre y yo sería muy respetuoso de los votantes. No giraría sobre una caja de ahorros que no está llena. La elección va cero a cero”, responde ante una consulta por el escenario de “transición” que sostiene el rival de Mauricio Macri en las presidenciales, Alberto Fernández.

 

 

Durante el extenso reportaje, el jefe de Gabinete arroja algunas definiciones sobre qué fallo, según su óptica, en las PASO. “No tengo dudas de que faltó más territorio, faltó más calle, más militancia de todos, más volver a las fuentes, lo que repercutió negativamente en muchas cosas, entre ellas la fiscalización”, dijo. Y apeló rápido al sentido emocional de la campaña: “Se está corrigiendo. Lo tenemos que hacer mejor y lo vamos a hacer mejor. El sacudón nos ayudó a recuperar una mística menos cómoda”.

Sobre la relación con sus electores, Peña sostiene que "no llegó a romperse, pero se desgastó". "Ahora, nos reclaman que pongamos el corazón y construyamos un mensaje claro de cuál es la épica, y la épica no puede ser la macro. Eso no se siente. La épica es que podemos ser mejores, nos reclaman un liderazgo más humano, más cerca".

Para Peña, un gran componente del voto de Alberto Fernández, que consiguió el 47% en las primarias, fue un voto bronca al macrismo. "Hay casi ocho millones que nos eligieron, hay varios millones que no votaron, otros que votaron por otras opciones, y creo que hay una cantidad de argentinos que votaron a Alberto Fernández y a Cristina Kirchner no por un voto positivo, sino para transmitir un mensaje", explica el histórico jefe de las campañas de Macri.

"Creo que es algo más profundo que el bolsillo o solo el bolsillo, lo que sería subestimar a la gente -dijo Peña-. Creo que esa bronca que una parte de los votantes expresaron no lo hicieron convencidos de votar a otras alternativas, sino queriéndonos dar un mensaje".