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Los productores organizaron un "frutazo" para demostrar los problemas de rentabilidad. La justificación de autoridades provinciales, que apuntan al gobierno nacional.
Por 22/04/2019 8:22

Falta de rentabilidad y un progresivo retroceso en la producción son algunas de las causas que movilizarán este martes a la Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén hasta la Plaza de Mayo para regalar un poco de su producción. Los acompañarán representantes de otra entidad, la del citrus de Entre Ríos. Llevarán toneladas de peras, manzanas, naranjas y mandarinas al centro de la Ciudad de Buenos Aires. La protesta tiene el respaldo del gobierno rionegrino, que advierte una falta de políticas nacionales para salvar al productor. El objetivo es claro: que el gobierno nacional atienda sus demandas.

La crisis económica hace tambalear a la principal economía del Alto Valle de Río Negro y Neuquén. Cientos de productores estarán representados en la protesta que tendrá epicentro a metros de la Casa Rosada, en un claro mensaje de rechazo a “la falta” de políticas que ayuden a desarrollar al sector. 

 

 

El móvil del viaje hasta la capital es la ausencia de un plan productivo y una baja rentabilidad, planteo que se reitera en los últimos años del kirchnerismo o en los cuatro del mandato de Mauricio Macri. Según explicaron a Letra P voceros de la Federación que conduce Sebastián Hernández, peligran 1.500 productores y unos 50 mil puestos de trabajo. Ante tal panorama, proponen dos puntos para recuperar la actividad: desarrollar un programa de comercialización directa (del productor al consumidor) e implementar una política de regulación que garantice la distribución justa de las ganancias.

Como ejemplo, los chacareros rionegrinos y neuquinos advierten que por cada kilo de manzana reciben $6,30 cuando el costo de producción alcanza los $11,18 por kilo, y en las góndolas se paga $70; en cuanto a la pera, se recibe $5,15 cuando producirla sale $11,18 mientras el consumidor la paga $50. “La diferencia entre lo que recibe el productor y lo que paga el consumidor queda en manos del Estado y la intermediación comercial”, explicaron los federales.

 

 

En contacto con Letra P, el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de Río Negro, Alberto Diomedi, respaldó la acción en Buenos Aires. “Las economías regionales no están bien, eso lo planteamos en el último Consejo Federal Agropecuario, de nada sirven abrirse mercados si no se es competitivo. Es necesario tener un esquema no asfixiante”, contó Diomedi.

“El valle, por la falta de programación de políticas, tiene una realidad compleja. Detrás de esto, hay un montón de actores involucrados. Hoy, la fruticultura está girando hacia otro lado”, se lamentó el funcionario que reconoció el sustento del reclamo: “Los muchachos de la federación tienen todo el derecho del mundo de manifestarse”, razonó.

Para la reconversión del Valle -continuó Diomedi- se necesita un plan de diez años de plena producción y un marco jurídico acorde. Ante esta demanda, en la previa de la elección provincial, el senador nacional Miguel Ángel Pichetto –quien volvió a mostrarse en la provincia– fue el vocero de la prórroga de la emergencia que postergó por un año una deuda de más de 1.600 millones para diferentes actores de la actividad.

 


Pichetto, Sica y Weretilneck, antes de las elecciones en Río Negro.

 

“El proyecto de ley también permitirá ampliar los beneficios fiscales a los sectores afectados, ya que habilita a la AFIP a formular convenios de facilidades de pago para cancelar obligaciones fiscales que se devenguen hasta el 31 de mayo de 2020, o incluso permite incluir períodos posteriores en caso de que se necesite volver a prorrogar la emergencia”, explicó Pichetto, luego de fotografiarse con el ministro Dante Sica y el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck.

Este aporte fue tomado como una señal electoralista en la previa del aplastante triunfo de Arabela Carreras sobre Martín Soria, quien se prepara para defender a General Roca en la elección municipal.

La crisis en los valles se traslada a Buenos Aires

Los productores organizaron un "frutazo" para demostrar los problemas de rentabilidad. La justificación de autoridades provinciales, que apuntan al gobierno nacional.

Falta de rentabilidad y un progresivo retroceso en la producción son algunas de las causas que movilizarán este martes a la Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén hasta la Plaza de Mayo para regalar un poco de su producción. Los acompañarán representantes de otra entidad, la del citrus de Entre Ríos. Llevarán toneladas de peras, manzanas, naranjas y mandarinas al centro de la Ciudad de Buenos Aires. La protesta tiene el respaldo del gobierno rionegrino, que advierte una falta de políticas nacionales para salvar al productor. El objetivo es claro: que el gobierno nacional atienda sus demandas.

La crisis económica hace tambalear a la principal economía del Alto Valle de Río Negro y Neuquén. Cientos de productores estarán representados en la protesta que tendrá epicentro a metros de la Casa Rosada, en un claro mensaje de rechazo a “la falta” de políticas que ayuden a desarrollar al sector. 

 

 

El móvil del viaje hasta la capital es la ausencia de un plan productivo y una baja rentabilidad, planteo que se reitera en los últimos años del kirchnerismo o en los cuatro del mandato de Mauricio Macri. Según explicaron a Letra P voceros de la Federación que conduce Sebastián Hernández, peligran 1.500 productores y unos 50 mil puestos de trabajo. Ante tal panorama, proponen dos puntos para recuperar la actividad: desarrollar un programa de comercialización directa (del productor al consumidor) e implementar una política de regulación que garantice la distribución justa de las ganancias.

Como ejemplo, los chacareros rionegrinos y neuquinos advierten que por cada kilo de manzana reciben $6,30 cuando el costo de producción alcanza los $11,18 por kilo, y en las góndolas se paga $70; en cuanto a la pera, se recibe $5,15 cuando producirla sale $11,18 mientras el consumidor la paga $50. “La diferencia entre lo que recibe el productor y lo que paga el consumidor queda en manos del Estado y la intermediación comercial”, explicaron los federales.

 

 

En contacto con Letra P, el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de Río Negro, Alberto Diomedi, respaldó la acción en Buenos Aires. “Las economías regionales no están bien, eso lo planteamos en el último Consejo Federal Agropecuario, de nada sirven abrirse mercados si no se es competitivo. Es necesario tener un esquema no asfixiante”, contó Diomedi.

“El valle, por la falta de programación de políticas, tiene una realidad compleja. Detrás de esto, hay un montón de actores involucrados. Hoy, la fruticultura está girando hacia otro lado”, se lamentó el funcionario que reconoció el sustento del reclamo: “Los muchachos de la federación tienen todo el derecho del mundo de manifestarse”, razonó.

Para la reconversión del Valle -continuó Diomedi- se necesita un plan de diez años de plena producción y un marco jurídico acorde. Ante esta demanda, en la previa de la elección provincial, el senador nacional Miguel Ángel Pichetto –quien volvió a mostrarse en la provincia– fue el vocero de la prórroga de la emergencia que postergó por un año una deuda de más de 1.600 millones para diferentes actores de la actividad.

 


Pichetto, Sica y Weretilneck, antes de las elecciones en Río Negro.

 

“El proyecto de ley también permitirá ampliar los beneficios fiscales a los sectores afectados, ya que habilita a la AFIP a formular convenios de facilidades de pago para cancelar obligaciones fiscales que se devenguen hasta el 31 de mayo de 2020, o incluso permite incluir períodos posteriores en caso de que se necesite volver a prorrogar la emergencia”, explicó Pichetto, luego de fotografiarse con el ministro Dante Sica y el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck.

Este aporte fue tomado como una señal electoralista en la previa del aplastante triunfo de Arabela Carreras sobre Martín Soria, quien se prepara para defender a General Roca en la elección municipal.