Trabajadores de la empresa Kimberly-Clark volvieron a protestar ante el cierre de la planta en la localidad de Bernal, que dejó a 200 empleados en la calle. La multinacional se niega a reabrir las puertas de esa ubicación con el argumento de los problemas que generó la crisis económica, pero los delegados de la firma aseguran que existen condiciones para recuperar la producción del lugar. Piden ser recibidos por el gobernador electo, Axel Kicillof.
“Queremos trabajar”, señalaron los empleados, quienes esperan poder mostrarle al representante del Frente de Todos bonaerense el plan para reabrir la planta ubicada en el distrito de Quilmes, publica el portal regional Política del Sur.
En ese contexto, pidieron una audiencia con el ex ministro de Economía para que atienda sus reclamos. “Somos 200 trabajadores que queremos trabajar. Nos dirigimos a Alberto Fernández, presidente electo recientemente, y a Axel Kicillof, gobernador electo, para pedirles que nos reciban de manera urgente y buscar una salida positiva que ponga en funcionamiento la fábrica”, expresaron los cesanteados en una carta abierta enviada a ambos mandatarios.
El “papelazo” es parte de un plan de lucha que lanzaron los trabajadores y que prometen mantener “con nuevas acciones en la semana”. Por lo pronto, los empleados permanecen en las instalaciones de forma pacífica como respuesta a lo que -denuncian- es “un lock-out patronal” que precipitó “el cierre y los consecuentes despidos de la totalidad de los trabajadores por parte de la multinacional”.
“Los trabajadores venimos argumentando que esta planta es totalmente viable y rentable, pudiéndose elaborar productos económicos para la situación económica actual (tal como lo hizo esta multinacional en el período de crisis del 2001). Incluso esta planta puede proveer al Estado en escuelas, hospitales, oficinas gubernamentales, comedores y cooperativas populares”, expresan los trabajadores en la carta abierta, que busca abrir las puertas a una audiencia con Kicillof.
Kimberly-Clark es una firma papelera de Estados Unidos que emplea a unos mil trabajadores en el cono sur y exporta a cuatro países de la región. La empresa ratificó en las audiencias la necesidad de presentar un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC), pero confirmó que no se retira del país, sino que “se compromete a seguir invirtiendo en la Argentina, un mercado clave”. De hecho, mantiene abierta su planta de San Luis y la de Pilar.
La empresa se dedica a la fabricación de servilletas, papel higiénico, papel para pañales, rollos de cocina y papel para productos faciales, y entre las marcas que comercializa la empresa se encuentran los pañales Huggies, la línea de toallas femeninas y tampones Kotex, el papel higiénico Scott, los pañuelitos Kleenex y los pañales Plenitud.