X
Condiciona al fin de la represión su participación en el diálogo para llamar a elecciones. Partidarios del presidente depuesto bloquean el abastecimiento de combustibles. Ya hay 23 muertos.
Redacción 18/11/2019 12:10

El partido de Evo Morales, el Movimiento Al Socialismo (MAS), exigió el "repliegue" de las Fuerzas Armadas como condición para sumarse al diálogo propuesto por la mandataria autoproclamada de Bolivia, Jeanine Áñez.

Roxana Lizárraga, designada ministra de Comunicación por el gobierno de facto, convocó el domingo a un diálogo político en medio de una intensificación de la represión contra los seguidores de Morales, que ya dejó 23 muertos, y de un fuerte cerco informativo.

Los cocaleros permanecen en estado de movilización y rodean la planta de combustibles de Senkata, en El Alto, lo que amenaza con un desabastecimiento a la capital del país, La Paz. Esas acciones son coordinadas por partidarios de Morales para lograr que las autoridades surgidas del golpe del domingo 10 saque a las Fuerzas Armadas de las calles.

Un decreto de Áñez que exime de responsabilidad penal a efectivos de las Fuerzas Armadas en relación con la represión de las protestas fue duramente cuestionado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). De acuerdo con este organismo, las protestas iniciadas el 20 de octubre dejaron 23 muertos y 715 heridos; de ellos, nueve muertos y 122 heridos solo el último viernes.

 

 

El nuevo ministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano, ofreció una curiosa interpretación del decreto al afirmar que "es un elemento disuasivo, porque lo que pretende el gobierno es sencillamente evitar la confrontación. Lo que pretende es evitar que existan más muertes y, sobre todo, que la paz social se restablezca", detalló.

Sostuvo que "de ninguna manera se transforma en una licencia para matar”, añadió.

En tanto, la diputada Sonia Brito fue vocera del MAS en la rueda de prensa en la que se fijó postura contra la represión y otra legisladora, Betty Yáquez, dejó en claro la vocación de diálogo de esa agrupación.

El MAS cuenta con una amplia mayoría en las dos cámaras de la Asamblea Legislativa, por lo que su participación en el proceso es crucial para que el mismo tenga algún viso de legitimidad. 

En ese sentido, hay tensión por la sesión legislativa convocada por el MAS para este martes, en la que deberá tratarse la renuncia presentada por Morales. Ese paso es constitucionalmente clave para que pueda tener lugar una transición ordenada y la realización de comicios, pero es temido por las autoridades de facto.