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Un grupo minúsculo de senadores exploró la posibilidad de tratar, sobre la hora, un proyecto que sólo estableciera la despenalización. Pero el peronismo lo descarta y el FPV ni siquiera lo evaluó.
Por 08/08/2018 18:06

En el Senado ya no hay plan A ni B ni, pese al intento de dos legisladores que buscaron una aventura de última hora para salvar sus ropas, tampoco C. La tercera vía -salir del laberinto parlamentario por el camino de la despenalización de las mujeres que deciden abortar, idea que cobró cierto en un grupo minúsculo de senadores en los últimos días- está clausurada. Y el margen para que el Congreso sancione la ley por el aborto legal, seguro y gratuito, torciendo lo que parece irreversible se reducía, al cierre de esta nota, a una utopía.

Al inicio mismo de la sesión en la que se puso a consideración el proyecto que llegó con aprobación de la Cámara de Diputados, la senadora Lucila Crexell y el senador Omar Perotti pidieron a la Secretaría Parlamentaria que tenga en consideración los proyectos que ingresaron en las últimas horas. El de la neuquina plantea transformar en ley el fallo FAL de la Corte Suprema -el aborto legal con causales: riesgo de vida de la mujer o por embarazo producto de una violación- y agrega la despenalización de la mujer que aborta hasta la semana 12 de gestación. El del santafecino, aún menos ambicioso, solo toma el fallo FAL y agrega, como causa de despenalización, la “malformación fetal incompatible con la vida extra uterina”.

 

 

Éste fue el camino alternativo que buscaron explorar algunos senadores por el impulso de Crexell, que había adelantado su abstención en la votación por la legalización, y Perotti, quien seguía siendo el único nombre en la lista de “indefinidos”. Aunque su postura en favor de la despenalización sólo en las causales que ya prevé el Código Penal hace prever que, llegado el momento, se inclinará por el rechazo o la abstención. Dificilmente esta posición previa se convierta en un voto a favor.

Antes de eso, los senadores que estaban a favor del proyecto tal como venía de Diputados habían aceptado aplicar algunos cambios en el articulado, a pedido de los representantes de Córdoba en la Cámara alta, para sumar algunas voluntades. Eso alcanzó para que, al caer la noche, se contaran 31 votos a favor de la legalización, contra al menos 38 en contra.

 

 

Pero ese tercer camino fracasó.

El presidente del bloque Justicialista, Miguel Pichetto, se encargó de aclarar antes de la sesión: “Nosotros vamos con la media sanción que viene de la Cámara de Diputados. No vamos a aceptar ninguna cosa extra que tergiverse el espíritu de la lucha y el reclamo del colectivo de mujeres”.

Según pudo saber este medio, el bloque de senadores del Frente para la Victoria ni siquiera evaluó esa opción. Así lo confirmaron dos senadoras que comparten bancada con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y con Silvina García Larraburu, la legisladora que dio vuelta su voto y terminó quebrando la uniformidad del bloque cristinista, sumándose a la mayoría que votará por el rechazo al proyecto que viene de Diputados.

“Ni siquiera lo evaluamos”, aseguró la primera de las senadoras consultadas. “Mi bloque no va a votar la despenalización o, al menos, no hoy”, amplió su colega. “No vamos a tirarle la despenalización como un caramelito al millón de mujeres que está acá afuera pidiendo la legalización -agregó-. Si hacemos eso nos matan a todos. Y con razón.”

Tampoco llegó a tomar volumen suficiente para iniciar un poroteo. Ni Pichetto ni el presidente del interbloque Cambiemos, Luis Naidenoff, llegaron a un intercambio serio para explorar esa opción. Nunca pasó, desde la reunión de comisiones del miércoles pasado, de una idea vaga que solo cobraba valor en la cabeza de un grupo muy reducido de senadores.

EL DISCURSO DE CFK. Cristina integra la lista de senadores que se anotaron para tomar la palabra en la sesión de este miércoles. Según sus colaboradores, se espera que hable entre las 20 y las 21.

La ex presidenta no solo ya se pronunció a favor del proyecto -en un comunicado y una foto grupal con el resto de sus compañeros y compañeras de bloque-, sino que, incluso, participó del plenario de comisiones en el que se firmó el dictamen. Fue hace una semana y apenas unas horas después de que estallara el escándalo de los cuadernos K.

Si finalmente tomara la palabra, sería la primera vez que se manifestaría públicamente a favor de la legalización del aborto. Hasta aquí, siempre que habló de esa posibilidad lo hizo en contra.

Se esfuma la "tercera vía" para el aborto, que se encamina al rechazo

Un grupo minúsculo de senadores exploró la posibilidad de tratar, sobre la hora, un proyecto que sólo estableciera la despenalización. Pero el peronismo lo descarta y el FPV ni siquiera lo evaluó.

En el Senado ya no hay plan A ni B ni, pese al intento de dos legisladores que buscaron una aventura de última hora para salvar sus ropas, tampoco C. La tercera vía -salir del laberinto parlamentario por el camino de la despenalización de las mujeres que deciden abortar, idea que cobró cierto en un grupo minúsculo de senadores en los últimos días- está clausurada. Y el margen para que el Congreso sancione la ley por el aborto legal, seguro y gratuito, torciendo lo que parece irreversible se reducía, al cierre de esta nota, a una utopía.

Al inicio mismo de la sesión en la que se puso a consideración el proyecto que llegó con aprobación de la Cámara de Diputados, la senadora Lucila Crexell y el senador Omar Perotti pidieron a la Secretaría Parlamentaria que tenga en consideración los proyectos que ingresaron en las últimas horas. El de la neuquina plantea transformar en ley el fallo FAL de la Corte Suprema -el aborto legal con causales: riesgo de vida de la mujer o por embarazo producto de una violación- y agrega la despenalización de la mujer que aborta hasta la semana 12 de gestación. El del santafecino, aún menos ambicioso, solo toma el fallo FAL y agrega, como causa de despenalización, la “malformación fetal incompatible con la vida extra uterina”.

 

 

Éste fue el camino alternativo que buscaron explorar algunos senadores por el impulso de Crexell, que había adelantado su abstención en la votación por la legalización, y Perotti, quien seguía siendo el único nombre en la lista de “indefinidos”. Aunque su postura en favor de la despenalización sólo en las causales que ya prevé el Código Penal hace prever que, llegado el momento, se inclinará por el rechazo o la abstención. Dificilmente esta posición previa se convierta en un voto a favor.

Antes de eso, los senadores que estaban a favor del proyecto tal como venía de Diputados habían aceptado aplicar algunos cambios en el articulado, a pedido de los representantes de Córdoba en la Cámara alta, para sumar algunas voluntades. Eso alcanzó para que, al caer la noche, se contaran 31 votos a favor de la legalización, contra al menos 38 en contra.

 

 

Pero ese tercer camino fracasó.

El presidente del bloque Justicialista, Miguel Pichetto, se encargó de aclarar antes de la sesión: “Nosotros vamos con la media sanción que viene de la Cámara de Diputados. No vamos a aceptar ninguna cosa extra que tergiverse el espíritu de la lucha y el reclamo del colectivo de mujeres”.

Según pudo saber este medio, el bloque de senadores del Frente para la Victoria ni siquiera evaluó esa opción. Así lo confirmaron dos senadoras que comparten bancada con la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y con Silvina García Larraburu, la legisladora que dio vuelta su voto y terminó quebrando la uniformidad del bloque cristinista, sumándose a la mayoría que votará por el rechazo al proyecto que viene de Diputados.

“Ni siquiera lo evaluamos”, aseguró la primera de las senadoras consultadas. “Mi bloque no va a votar la despenalización o, al menos, no hoy”, amplió su colega. “No vamos a tirarle la despenalización como un caramelito al millón de mujeres que está acá afuera pidiendo la legalización -agregó-. Si hacemos eso nos matan a todos. Y con razón.”

Tampoco llegó a tomar volumen suficiente para iniciar un poroteo. Ni Pichetto ni el presidente del interbloque Cambiemos, Luis Naidenoff, llegaron a un intercambio serio para explorar esa opción. Nunca pasó, desde la reunión de comisiones del miércoles pasado, de una idea vaga que solo cobraba valor en la cabeza de un grupo muy reducido de senadores.

EL DISCURSO DE CFK. Cristina integra la lista de senadores que se anotaron para tomar la palabra en la sesión de este miércoles. Según sus colaboradores, se espera que hable entre las 20 y las 21.

La ex presidenta no solo ya se pronunció a favor del proyecto -en un comunicado y una foto grupal con el resto de sus compañeros y compañeras de bloque-, sino que, incluso, participó del plenario de comisiones en el que se firmó el dictamen. Fue hace una semana y apenas unas horas después de que estallara el escándalo de los cuadernos K.

Si finalmente tomara la palabra, sería la primera vez que se manifestaría públicamente a favor de la legalización del aborto. Hasta aquí, siempre que habló de esa posibilidad lo hizo en contra.