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Quiénes están detrás del misterioso grupo que se quedó con Supercanal

CVI Austral, la firma compradora, montó una eficaz ingeniería financiera. Pero la escala final de la empresa que perteneció a Vila y Manzano llevaría a un peso pesado del sector.
Por 18/07/2018 12:50

El Grupo América vendió Supercanal a un desconocido conglomerado denominado CVI Austral, que encabeza Carlos “Charly” Joost Newbery, un empresario de larga trayectoria en el sector de las telecomunicaciones que se presenta como titular del fondo ICondor. Lo acompañan Pablo Venturino y Mariano Gilles, de White-Bridge, que participaron de la estructuración de la compra junto al fondo CarVal Investors, subsidiaria independiente de Cargill.

En el sector coinciden en que este grupo inversor de varias caras no tiene el poder suficiente para competir en un mercado cada vez más concentrado y que se prepara para una mayor convergencia de servicios. Por lo tanto, se especula con que la compra forme parte de una estrategia de valorización de la cablera para terminar vendiéndola a un peso pesado de las comunicaciones en el mediano plazo.

La venta de Supercanal comenzó a gestarse a fines del año pasado, meses antes de que las telefónicas quedaran formalmente habilitadas a brindar televisión en todas las localidades del país, salvo las de menos de 80 mil habitantes, lo que finalmente ocurrió el 1 de enero. En el nuevo escenario, las firmas ya pueden ofrecer cuádruple play (Internet, telefonía fija, telefonía móvil y televisión), pero para hacerlo es necesario tener una red troncal de fibra óptica capaz de soportar la prestación de esos servicios y el problema de Supercanal son los límites que impone su red de cobre. Pese a ello, igual es una empresa atractiva en el sector pues brinda servicios en 14 provincias -aunque es fuerte fundamentalmente en Mendoza y San Juan- y cuenta con unos 450 mil abonados.

 

 

A comienzos de año, la empresa comandada por Daniel Vila y José Luis Manzano informó que había recibido un préstamo de CarVal Investors para modernizar su red. "Se ampliarán los servicios de televisión digital, telefonía e Internet en un mercado cada vez más demandante de contenidos de video de alta definición y mayor velocidad de navegación en Internet", informaron en su comunicado. Sin embargo, rápidamente trascendió que el préstamo incluía garantía de equity y opción de compra. Por lo tanto, estaba claro que el acuerdo iba más allá de un simple financiamiento.

Quien hizo de nexo entre CarVal y el Grupo América fue Carlos “Charly” Joost Newbery, un incansable buscador de oportunidades en el sector de las comunicaciones de trayectoria sinuosa, lo que impide vincularlo directamente con alguno de los grandes jugadores del mercado local. Fue uno de los fundadores de Movicom Bell South, la primera empresa de telefonía celular de América latina, junto con Bell South, el Grupo Macri, BGH, Inteltech y Motorola. Desde entonces, conoce al presidente Mauricio Macri, quien siguió de cerca la operación. También participó de la creación de la Compañía de Teléfonos del Interior (CTI), sociedad integrada por GTE, AT&T, AGEA (Grupo Clarín), Compañía Austral de Inversiones (Morgan Grenfell y otros), Intelcel S.A. (Benito Roggio e Hijos) y TCW Americas Development Association.

 

Carlos “Charly” Joost Newbery (FOTO: ICondor)..

 

A fines de los 90, formó Hutchinson Telecommunications Argentina, firma luego renombrada Trixco, la cual fue adquirida en junio de 2016 por Nextel (Cablevisión-Clarín) para sumar espectro en la banda de 900 Mhz, junto con otras cuatro firmas que le aportaron espectro en la banda de 2,5 GHz. Esas porciones del espectro habían sido atribuidas originalmente a la prestación de servicio fijo de transmisión de datos, pero Nextel pidió luego el cambio de atribución de esas frecuencias para poder brindar servicios de valor agregado, como datos móviles.

Charly Newbery también hizo una oferta en 2009 para quedarse con Telecom, cuando Telecom Italia, por entonces controlante de la firma, había sido intimada por el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner para vender sus acciones debido a los vínculos societarios que tenía con Telefónica en Europa. Sin embargo, en aquella ocasión nunca apareció el dinero para respaldar ese interés.

Ahora, en cambio, Charly Newbery pudo darle forma a una ingeniería financiera que le permitió quedarse con la empresa de Vila y Manzano. “La compra de la compañía y el despliegue de una nueva red de fibra óptica y servicios digitales demandarán una inversión cercana a los 400 millones de dólares”, se informó el martes en un comunicado.

A la cabeza del enigmático conglomerado CVI Austral que pondrá los fondos aparece el propio Newbery, quien será presidente del Directorio de Supercanal. Newbery se presenta como la cabeza visible del fondo ICondor, especializado en tecnología y telecomunicaciones. En la actualidad, cuenta entre sus activos con la firma Southern Towers, que opera 40 torres de telecomunicaciones teniendo como clientes a Claro, Movistar, Telecom Personal y Nextel; Galander, compañía proveedora de servicios de telecomunicaciones, y Yeap!, firma especializada en Internet de las Cosas, que anunció a comienzos de mes una inversión de 30 millones de dólares. 

Pablo Venturino y Mariano Gilles, de White-Bridge, también integrarán el Directorio de Supercanal. El primero, ingeniero de la UTN, es especialista en mercados financieros con antecedentes en el banco ABN Amro, KPMG y PriceWaterhouse Argentina, mientras que el segundo, contador de la Universidad Católica, trabajó en  Royal Bank of Scotland, ABN AMRO Bank, Citigroup y la auditora Arthur Andersen.

El autor es investigador del ICEP-UNQ (http://icepunq.wix.com/ icepunq)/. En Twitter: @fkrakowiak