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El 15% versión segundo semestre

El 25% que consiguió Moyano para Camioneros es un techo razonable para el Gobierno, pero la CGT ya plantea que es un piso bajo para una inflación de 30%. Es la discusión que viene después del paro.
Por 21/06/2018 20:22

“Que la cuenten como quieran. Devaluamos un 40% en un mes y Moyano firma el 25. ¿Quién gana?”. Con el optimismo a prueba de balas, el Gobierno festeja el acuerdo que Hugo Moyano alcanzó, de manera sorpresiva el martes último, con la cámara de empresarios del transporte. En un contexto de malas noticias y pese a que el techo paritario voló por los aires, Jorge Triaca dice sentirse vencedor.

En el Ministerio de Trabajo, afirman que la huelga de 72 horas que anunciaba Camioneros potenciaba el paro nacional del lunes próximo y tenía la capacidad de resentir la economía todavía más, con impacto prolongado en combustibles, caudales, basura y cereales. Aunque el lunes próximo se espera una medida de fuerza contundente del arco grande del sindicalismo en todo el país, en la Casa Rosada preocupaba más ver a Moyano al frente de una conflictividad que amenazaba con extenderse en el tiempo.

El presidente de Independiente parecía haber arrastrado a la confrontación al resto del sindicalismo y ahora queda, a ojos del Gobierno, casi como uno más de los que participan de una medida extendida, difícil de capitalizar.

 

 

Lejos parecen haber quedado los ambiciosos planes oficiales de ver aislado y tras las rejas al líder sindical más importante de las últimas tres décadas. El cierre de la paritaria de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Transporte (Fadeeac) con Camioneros llegó justo a tiempo, cuando el macrismo se entusiasma otra vez con salir adelante, después de tocar fondo, con cambios de gabinete y respaldo del FMI y Morgan Stanley. Como contó Letra P, para Moyano también es un triunfo: sirve para consolidarlo como un dirigente que exhibe una dinámica propia y que logra mostrar que no depende de la CGT ni de los favores del Gobierno. Perfora el techo salarial y sigue vivo en el mundo sindical, pese a los que le anunciaban la jubilación y la marginalidad.

Sin embargo, la discusión de fondo es si la paritaria de Camioneros es un techo, como pretende Mauricio Macri, o un piso, como proyecta desde el triunvirato cegetista el moyanista Juan Carlos Schmid. En un aval que pareció una crítica, el dirigente de Dragado y Balizamiento le dijo a El Cronista que Hugo se "quedó corto" con el 25% que firmó en el Ministerio de Trabajo. Con pronósticos de inflación que rondan el 30% para fin de año y que incluso hablan de más, ésa será la pulseada que empezará el martes, entre empresas y sindicatos.

 

 

¿LOS PAROS NO SIRVEN? Mientras se acerca el lunes 25, el Gobierno vuelve a poner en circulación su tesis sobre el conflicto social y comienza a regodearse en las encuestas que muestran que el paro nacional levanta la imagen de Mauricio Macri. De acuerdo a ese cálculo, el beneficio es doble. Por un lado, descomprime la tensión social en un marco de caída pronunciada del salario real. No es parte de un plan de lucha que se profundiza contra el macrismo, sino un paréntesis en medio de negociaciones dilatadas y permanentes. Por el otro, reafirma el fastidio de un sector de la sociedad que vota a Cambiemos y no quiere saber nada con medidas de fuerza.

La consigna de la administración Cambiemos es conocida y es probable que vuelva a escucharse antes, durante y después del 25 de junio: los paros no sirven para nada. El caso de la paritaria de Camioneros resulta la mejor desmentida. Después de la huelga, llegó un ofrecimiento empresarial que superó en 10 puntos la primera oferta y vino un acuerdo con el gremio.

La discusión de fondo es si la paritaria de Camioneros es un techo, como pretende Macri, o un piso, como proyecta desde el triunvirato cegetista el moyanista Juan Carlos Schmid.

Según pudo saber Letra P, esta vez la actitud del Ministerio de Trabajo ante un reclamo de Moyano fue entre contemplativa y abierta, exactamente al revés de lo que sucedió cuando se negoció el bono de fin de año de Camioneros. En ese caso, el Gobierno presionó para impedir que se firmara un acuerdo por un monto extra que en algunos casos llegó a 20 mil pesos.

Queda por verse quién va a pagar la multa que el Gobierno ordenó contra el gremio de Moyano por desoír la conciliación obligatoria y llevar adelante una huelga nacional del 14 de junio.

Para el coordinador del Observatorio de Derecho Social de la CTA, Luis Campos, el escenario está cargado de ambigüedad. “Por un lado, es un porcentaje que sigue siendo insuficiente frente a la inflación de este año. Según el acuerdo con el FMI, el rango máximo de la meta inflacionaria del Gobierno es el 32%. Por el otro, dada la situación bastante crítica en materia de actividad económica, no me imagino que vaya a ser sencillo plasmar revisiones salariales que acerquen el incremento anual a lo que firmó Camioneros, comenzando por la propia paritaria de la administración pública y el objetivo del Gobierno de ajustar el gasto público”.


 

 

TECHO MÁS ALTO. La corrida al dólar, la devaluación vertiginosa y la inflación en alza obligaron a Mauricio Macri a dar por muerto el techo paritario que ya nadie tomaba en serio. El cálculo que hacen al lado de Triaca está guiado por la pauta inflacionaria del Banco Central. El Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), que se elabora en base a los pronósticos de las consultoras privadas, corre paralelo a las ambiciosas metas oficiales. Según el gobierno, cuando -en marzo pasado- el REM se ubicaba en 17%, el techo salarial era del 15%. Ahora, con previsiones que se ubican en torno al 27% para fin de año, el techo está en 25%, lo que representa una pérdida de poder adquisitivo del 2% para Camioneros y 12% para el sindicalismo colaboracionista de UPCN, Comercio, la UTA y la UOCRA.

El acuerdo con Fadeeac sorprendió porque la postura empresarial se había endurecido en sintonía con la prédica anti Moyano del elenco amarillo. El presidente de Independiente había anunciado un conflicto largo, pero algo sucedió en las últimas horas y las partes llegaron a un acuerdo.

Sorpresivamente, la cámara empresaria decidió dejar de lado el techo del 15% que había ofrecido como aumento en dos reuniones paritarias y llevó su propuesta hasta el 25%. Un llamado del presidente de la Fadeeac, Daniel Indart, al propio Hugo Moyano acercó posiciones y evitó lo que se anunciaba como una huelga histórica del gremio por 72 horas. Al lado del jefe camionero afirman que fue la contundencia del paro del 14 de junio y el anuncio de una nueva medida de tres días lo que obligó a la patronal del sector a subir la oferta. Hacía años que el sindicato que hoy tiene 200 mil afiliados en todo el país no paralizaba la actividad en todas sus ramas al mismo tiempo.


 

 

A los dos días de paro que se cumplirán el lunes, se le podían sumar otras 48 horas que, según las empresas, atentaban contra los ingresos más que el aumento que finalmente concedieron. Sólo falta que el Ministerio de Trabajo homologue el acuerdo y discutir la multa en una audiencia prevista para el próximo 28 de junio. Ya en 2012, durante un conflicto en el que Moyano fue multado, la justicia le dio la razón al sindicato. 

Para el viejo jefe sindical, el resultado es positivo y un buen argumento para discutir dentro de la CGT, donde su sector promueve una fórmula que une a su hijo Pablo con el bancario Sergio Palazzo. Con escasas posibilidades de liderar a todo el gremialismo, la corriente moyanista se confirma como vértice para confluir con las dos CTA y aglutinar al sindicalismo opositor. Que se quede con el edificio de la calle Azopardo o no, como especulan hoy a nivel de la dirigencia, importa bastante poco. Más importante parece el compromiso por el ajuste que firmó Macri con el FMI y que, según Nicolás Dujovne, no hay posibilidad de incumplir.

Campos, de la CTA, sostiene que con una inflación cercana al 30%, como la que se proyecta, es posible que al Gobierno no le disguste del todo que la pauta se establezca en torno al 25%. Pero advierte: “No creo que los empleadores estén en la misma tónica y no sería raro que se vinieran revisiones salariales bastante complicadas. En algunos casos, llegar a un 25% va a ser un triunfo, aún a pesar de que el aumento quede por debajo de la inflación”. Por eso, recomienda prestarle atención a la evolución de las paritarias en algunos gremios clave. Bancarios, que cerró con dificultad una paritaria sujeta a revisión, es el más poderoso y combativo de los gremios cercanas a Moyano; Alimentación, que reclama aumentos del 25% y no descarta ir al paro-, Comercio, que firmó un insostenible 15% para todo el año y tiene elecciones en poco tiempo; Construcción, que también cerró a pedir de Macri pero sufrirá el impacto del recorte en obra pública, y los estratégicos gremios del Transporte.