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Tras varios días de trabajo para normalizar la situación, la empresa de bandera logró colocar en estado seguro el pozo gasífero donde se registró un incidente. La justificación de la provincia.
Redacción 07/12/2018 11:12

La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Río Negro impuso como medida cautelar la prohibición a YPF para que intervengan nuevamente en el pozo 335 de la Estación Fernández Oro, en Allen, (ya sea para ponerlo en producción y abandonarlo en modo definitivo) sin la previa aprobación de un nuevo estudio de impacto ambiental. Esta medida trae un poco de tranquilidad en la localidad del Alto Valle, históricamente ligada a la producción frutícola, que fue escenario de cruces entre la oposición a Cambiemos y al gobernador Alberto Weretilneck. La información surge tras conocerse este jueves el resultado de las pruebas de hermeticidad e integridad de la instalación, que fue remitida por la concesionaria a las tres autoridades de aplicación con competencia en la temática, que son el Departamento Provincial de Aguas, Ambiente y Energía.

Desde los organismos provinciales de control hicieron saber que la única condición segura que aceptarían es que la locación se encuentre en el estado anterior al momento del incidente, lo cual -remarcaron- se consiguió. De igual modo, la empresa debe presentar en forma oficial todos los informes que expliquen lo sucedido y responder a los requerimientos puntuales que se le puedan formular.

El pozo en cuestión es el EFO 355, que al igual que ocurre con cada perforación que se hace en territorio provincial, contaba con un Estudio de Impacto Ambiental aprobado. Por ello se aclara que, si bien aún se continúa la etapa de investigación, ya se determinó que el incidente no se registró por un incumplimiento normativo sino por una falla del material, lo que provocó una fisura en el caño utilizado.

Con respecto a la fuga, se pudo establecer que sólo se registró en la boca del pozo y se comprobó que no existió otra rotura en ningún otro tramo de la cañería. Más precisamente, el incidente sucedió a la altura de la bodega del pozo, que es una cámara de hormigón de 1,80 mts de profundidad que se construye como contención para posibles fugas. En cuanto a la emanación intermitente que se registró fue agua de producción (agua, arena y gel) más gas sin presión. Pese al incidente no deseado, resalta un comunicado de la provincia patagónica, funcionaron todos los protocolos de actuación ante estos supuestos y por ello no se ha registrado impacto ambiental alguno fuera del perímetro de la locación, que se encuentra especialmente impermeabilizada para estas situaciones.

 

 

"Si alguien se sintió molesto -resalta el texto- porque no se permitió el acceso irrestricto a la locación fue sólo por cuestiones de seguridad operativa, pero de ningún modo para ocultar información. De hecho, toda la información de lo ocurrido está incluso en poder de la Justicia que ha intervenido a través del Ministerio Público Fiscal, y ante quien tanto YPF como las Autoridades de Aplicación se han puesto a disposición".

Por otra parte, se informa que el Departamento Provincial de Aguas tomó muestras, con la presencia de un escribano público, de todos los cursos de agua próximos a la locación, así como de los freatímetros que la rodean para el monitoreo permanente de las napas.

En la última maniobra que realizó YPF en el pozo, que fue realizada ayer, se lograron colocar tapones de seguridad por debajo de los 100 metros de profundidad para aislar la zona productiva. Ello agregó una barrera de control más, adicional a la barrera de la columna hidrostática existente, lo cual permitió asegurar el pozo hasta que se restaure la bodega. Y, si bien durante las próximas horas se retirará el equipamiento de contingencia que se llevó al lugar, se está haciendo un monitoreo permanente de la situación.

Río Negro paraliza un pozo de YPF después de una fuga en el Alto Valle

Tras varios días de trabajo para normalizar la situación, la empresa de bandera logró colocar en estado seguro el pozo gasífero donde se registró un incidente. La justificación de la provincia. 

La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Río Negro impuso como medida cautelar la prohibición a YPF para que intervengan nuevamente en el pozo 335 de la Estación Fernández Oro, en Allen, (ya sea para ponerlo en producción y abandonarlo en modo definitivo) sin la previa aprobación de un nuevo estudio de impacto ambiental. Esta medida trae un poco de tranquilidad en la localidad del Alto Valle, históricamente ligada a la producción frutícola, que fue escenario de cruces entre la oposición a Cambiemos y al gobernador Alberto Weretilneck. La información surge tras conocerse este jueves el resultado de las pruebas de hermeticidad e integridad de la instalación, que fue remitida por la concesionaria a las tres autoridades de aplicación con competencia en la temática, que son el Departamento Provincial de Aguas, Ambiente y Energía.

Desde los organismos provinciales de control hicieron saber que la única condición segura que aceptarían es que la locación se encuentre en el estado anterior al momento del incidente, lo cual -remarcaron- se consiguió. De igual modo, la empresa debe presentar en forma oficial todos los informes que expliquen lo sucedido y responder a los requerimientos puntuales que se le puedan formular.

El pozo en cuestión es el EFO 355, que al igual que ocurre con cada perforación que se hace en territorio provincial, contaba con un Estudio de Impacto Ambiental aprobado. Por ello se aclara que, si bien aún se continúa la etapa de investigación, ya se determinó que el incidente no se registró por un incumplimiento normativo sino por una falla del material, lo que provocó una fisura en el caño utilizado.

Con respecto a la fuga, se pudo establecer que sólo se registró en la boca del pozo y se comprobó que no existió otra rotura en ningún otro tramo de la cañería. Más precisamente, el incidente sucedió a la altura de la bodega del pozo, que es una cámara de hormigón de 1,80 mts de profundidad que se construye como contención para posibles fugas. En cuanto a la emanación intermitente que se registró fue agua de producción (agua, arena y gel) más gas sin presión. Pese al incidente no deseado, resalta un comunicado de la provincia patagónica, funcionaron todos los protocolos de actuación ante estos supuestos y por ello no se ha registrado impacto ambiental alguno fuera del perímetro de la locación, que se encuentra especialmente impermeabilizada para estas situaciones.

 

 

"Si alguien se sintió molesto -resalta el texto- porque no se permitió el acceso irrestricto a la locación fue sólo por cuestiones de seguridad operativa, pero de ningún modo para ocultar información. De hecho, toda la información de lo ocurrido está incluso en poder de la Justicia que ha intervenido a través del Ministerio Público Fiscal, y ante quien tanto YPF como las Autoridades de Aplicación se han puesto a disposición".

Por otra parte, se informa que el Departamento Provincial de Aguas tomó muestras, con la presencia de un escribano público, de todos los cursos de agua próximos a la locación, así como de los freatímetros que la rodean para el monitoreo permanente de las napas.

En la última maniobra que realizó YPF en el pozo, que fue realizada ayer, se lograron colocar tapones de seguridad por debajo de los 100 metros de profundidad para aislar la zona productiva. Ello agregó una barrera de control más, adicional a la barrera de la columna hidrostática existente, lo cual permitió asegurar el pozo hasta que se restaure la bodega. Y, si bien durante las próximas horas se retirará el equipamiento de contingencia que se llevó al lugar, se está haciendo un monitoreo permanente de la situación.