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El intendente encabezó la primera reunión de gabinete ampliado tras la derrota en las PASO. En el gobierno provincial están preocupados y buscan revertir en conjunto el resultado en octubre.
Redacción 04/09/2017 15:35

Este último fin de semana, el intendente de Quilmes Martiniano Molina juntó a toda su tropa en el marco de una reunión de gabinete ampliado. Preocupado por la derrota en las PASO, el jefe comunal del PRO pidió que todos los funcionarios salgan más a la calle de cara a la elección de octubre, para intentar revertir el resultado. Quiere que los vecinos vean el trabajo de gestión que se está haciendo a nivel local con la ayuda del presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal.

Fue la primera reunión después de la mala elección local que el intendente hizo el 13 de agosto, y por eso intentó acomodar y reorganizar la estrategia con la intención de revertir el número. Molina pidió "seguir caminando la calle y relevando los problemas de la gente para llevar más soluciones". Hizo hincapié en salir a mostrar gestión: “los quilmeños ven que el trabajo en equipo que realizamos con Nación y Provincia, de la mano de Vidal, está transformando la realidad del municipio”.

“Sabemos que en algunos lugares esperaban que las mejoras llegaran más rápido", intentó explicar la derrota electoral y siguió: "Tal vez en algunos barrios, donde aún no llegó un asfalto o una salita, necesitan que los ayudemos un poco más. Quiero que los vecinos sepan que ahí vamos a estar. No se olviden que venimos de muchos años de desidia”. "Después de un cuarto de siglo de falsas promesas, corrupción e hipocresía estamos trabajando desde el 10 de diciembre de 2015 para mejorar la vida de nuestros jefes, que son los vecinos", continuó.

En las PASO, a Cambiemos le fue mal en Quilmes, pese a ser gobierno. En el tramo de senadores nacionales, Cristina Fernández de Kirchner se impuso con un 37,35% sobre Esteban Bullrich, que cosechó un 32,58%. En diputados nacionales también ganó UC: Fernanda Vallejos sacó 35,44% contra un 33,09% de Gladys González; y en diputados provinciales la victoria fue para la misma lista, con Laura Ramírez a la cabeza (35,11%) sobre Adrián Urreli (33,03%).

Con respecto al tramo local, Molina tampoco pudo festejar: su candidato Guillermo Galetto obtuvo un 32,89% y quedó segundo frente a la interna de Unidad Ciudadana, que en sumatoria de sus tres listas ganó con un 35%. De esta manera, los vecinos le dieron la espalda a un intendente que nunca pudo hacer pie en su distrito y sufrió más de un traspié en este año y medio que lleva en su cargo.

Vidal fue a ver a Martiniano dos semanas después de las PASO.

Pese a aquello, el jefe comunal intentó rescatar en la reunión interna cuestiones positivas: "Quilmes fue uno de los tres partidos que más votos le sumó a Esteban Bullrich para imponerlo como candidato a Senador Nacional y va por más para octubre", analizó y cerró: "entre las primarias y las generales de 2015 pasamos de un 27 a un 44% de votos para la intendencia". Algo similar intentó hacer Galetto: “en las primarias de este año, sumamos 31.500 votos más que en las de 2015, donde tuvimos un crecimiento exponencial en octubre. Estamos trabajando para que este año pase lo mismo”.

A fines de agosto, Vidal bajó a Quilmes a mostrar apoyo a una gestión que está golpeada. En el gobierno provincial también hay preocupación porque este distrito de la Tercera es uno de los pocos en donde gobierna el PRO y todos los cañones estarán apuntados a intentar dar vuelta el resultado en octubre.

Preocupado, Martiniano le pide a su tropa que salga más a la calle

El intendente encabezó la primera reunión de gabinete ampliado tras la derrota en las PASO. En el gobierno provincial están preocupados y buscan revertir en conjunto el resultado en octubre.

Este último fin de semana, el intendente de Quilmes Martiniano Molina juntó a toda su tropa en el marco de una reunión de gabinete ampliado. Preocupado por la derrota en las PASO, el jefe comunal del PRO pidió que todos los funcionarios salgan más a la calle de cara a la elección de octubre, para intentar revertir el resultado. Quiere que los vecinos vean el trabajo de gestión que se está haciendo a nivel local con la ayuda del presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal.

Fue la primera reunión después de la mala elección local que el intendente hizo el 13 de agosto, y por eso intentó acomodar y reorganizar la estrategia con la intención de revertir el número. Molina pidió "seguir caminando la calle y relevando los problemas de la gente para llevar más soluciones". Hizo hincapié en salir a mostrar gestión: “los quilmeños ven que el trabajo en equipo que realizamos con Nación y Provincia, de la mano de Vidal, está transformando la realidad del municipio”.

“Sabemos que en algunos lugares esperaban que las mejoras llegaran más rápido", intentó explicar la derrota electoral y siguió: "Tal vez en algunos barrios, donde aún no llegó un asfalto o una salita, necesitan que los ayudemos un poco más. Quiero que los vecinos sepan que ahí vamos a estar. No se olviden que venimos de muchos años de desidia”. "Después de un cuarto de siglo de falsas promesas, corrupción e hipocresía estamos trabajando desde el 10 de diciembre de 2015 para mejorar la vida de nuestros jefes, que son los vecinos", continuó.

En las PASO, a Cambiemos le fue mal en Quilmes, pese a ser gobierno. En el tramo de senadores nacionales, Cristina Fernández de Kirchner se impuso con un 37,35% sobre Esteban Bullrich, que cosechó un 32,58%. En diputados nacionales también ganó UC: Fernanda Vallejos sacó 35,44% contra un 33,09% de Gladys González; y en diputados provinciales la victoria fue para la misma lista, con Laura Ramírez a la cabeza (35,11%) sobre Adrián Urreli (33,03%).

Con respecto al tramo local, Molina tampoco pudo festejar: su candidato Guillermo Galetto obtuvo un 32,89% y quedó segundo frente a la interna de Unidad Ciudadana, que en sumatoria de sus tres listas ganó con un 35%. De esta manera, los vecinos le dieron la espalda a un intendente que nunca pudo hacer pie en su distrito y sufrió más de un traspié en este año y medio que lleva en su cargo.

Vidal fue a ver a Martiniano dos semanas después de las PASO.

Pese a aquello, el jefe comunal intentó rescatar en la reunión interna cuestiones positivas: "Quilmes fue uno de los tres partidos que más votos le sumó a Esteban Bullrich para imponerlo como candidato a Senador Nacional y va por más para octubre", analizó y cerró: "entre las primarias y las generales de 2015 pasamos de un 27 a un 44% de votos para la intendencia". Algo similar intentó hacer Galetto: “en las primarias de este año, sumamos 31.500 votos más que en las de 2015, donde tuvimos un crecimiento exponencial en octubre. Estamos trabajando para que este año pase lo mismo”.

A fines de agosto, Vidal bajó a Quilmes a mostrar apoyo a una gestión que está golpeada. En el gobierno provincial también hay preocupación porque este distrito de la Tercera es uno de los pocos en donde gobierna el PRO y todos los cañones estarán apuntados a intentar dar vuelta el resultado en octubre.