ELECCIONES 2017

Ruido abajo: presión sobre CFK para que no entregue el PJ y enfrente a Randazzo

Intendentes pujan para que el frente que diseña el kirchnerismo incluya al Partido Justicialista. La apuesta: quebrar a los aliados del ex ministro para vaciarle el armado y ganarle por goleada.

En el mediodía de este miércoles, cuando reúna a intendentes, legisladores y jefes de los partidos que integrarán la alianza con la que el peronismo K se presentará a las primarias del 13 de agosto, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner escucharía un ruego: caciques territoriales le meterán presión para que no le regale el sello del PJ al ex ministro Florencio Randazzo, que incluya al Partido Justicialista en el armado que diseñan sus ingenieros electorales y que juegue ella a fondo, es decir, que enfrente a su ex colaborador en las PASO.

 

Al cierre de esta nota, en el corazón del kirchnerismo no le daban chances de éxito a ese plan, que incluiría un fuerte operativo hormiga para quebrar a los aliados de Randazzo y vaciar el armado rival para ganarle por goleada en las urnas el próximo 13 de agosto. Pero no se animaban a descartarlo.

 

 

La habilitación de una disputa interna con Randazzo supondría un cambio sustancial en la postura de CFK, que había manifestado su decisión de presentarse como candidata en las elecciones de este año pero había aclarado que no competiría contra su ex ministro de Interior.

 

El plan implica riesgos: el mano a mano en una elección abierta, de la que puede participar todo el electorado, es una lotería. Si saliera mal, la carrera política de la ex presidenta llegaría indefectiblemente a su fin.

 

Pero también tiene ventajas que son altamente valoradas por muchos dirigentes con vasta trayectoria en las lides electorales y son esgrimidas por los intendentes:

 

  1. Le permitiría al peronismo kirchnerista –que no es todo kichnerista, pero se encolumna detrás de la ex presidenta- incluir al PJ en la alianza de partidos que pondrá en la bolsa de lo que podría llamarse Frente Ciudadano para la Victoria.
  2. Le permitiría, en caso de ganar la pulseada interna, ir en octubre por los votos que coseche Randazzo en agosto, que valdrían oro en una elección que podría ser de tercios (un reparto más o menos equitativo entre Cambiemos, el peronismo y la alianza Massa-Stolbizer, que sumó el nada despreciable aporte logístico del camionero Hugo Moyano).

Por eso, un eventual lanzamiento de CFK a una interna con Randazzo incluiría, dicen los que defienden esta opción, la puesta en marcha una campaña hormiga de presiones sobre cada uno de los aliados del ex ministro con el objetivo de convertir la mayor cantidad de randazzistas en cristinistas. Sería el plan vaciamiento, destinado a garantizar un triunfo aplastante de la ex presidenta que no dejara la más mínima duda sobre la vigencia de su liderazgo.

 

El gobernador Maximiliano Pullaro y Patricia Bullrich durante una de las visitas de la ministras a Rosario.
El presidente Javier Milei y la gerenta del FMI Kristalina Georgieva. 

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