LA ENTREVISTA DEL DOMINGO. CLAUDIO CESARIO

"Lo del blanqueo suena a opereta, sólo filtraron nombres vinculados al Gobierno"

El presidente de la Asociación de Bancos de Argentina (ABA) aseguró que las tasas altas no impactan en la inversión y el crédito. Habló de la autocrítica empresaria y pidió ver la inflación núcleo.

MAR DEL PLATA (Enviado). El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), acaba de dar hace unas horas el indicador de inflación del mes, que reflejó un alza promedio de 1,9%. El dato alborotó un Coloquio de IDEA que venía positivo. Claudio Cesario, el presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), no le rehuye al tema. "Lo que importa es el camino, el rumbo. Lo que estás viendo denota claramente que una inflación del 40% la vas a bajar a algo cercano 20 y eso es casi como ser campeón del mundo. Si en ves de ser 17 es 18 o 21, no me preocupa. Es un número alto, molesto, pero a mi entender no es preocupante, estoy viendo la película", cuenta mientras se sienta en los sillones del lobby del Sheraton de Los Troncos.

 

A lo largo de la entrevista con Letra P, abordará cuestiones más delicados para su sector, el financiero, y otras más agradables. La entidad que preside agrupa a los bancos privados de capital extranjero, un sector que fue apuntado fuerte por el kirchnerismo con denuncias de lavado de activos. "Tuvimos personas perseguidas, pero creo que fue más que nada un show", explica. 

 

El rol de los empresarios en aquellos años es otro de los ítems y responde con una visión particular: "Es fácil criticar con el diario del lunes", afirma. Dice que hubo empresarios que hablaron, que callaron, que criticaron o que se contuvieron para evitar represalias sobre sus compañías. Asimismo, destaca el avance del crédito, aborda el rumor de la posible burbuja inmobiliaria y contesta sobre qué representa para el sector la filtración de datos del blanqueo de capitales que involucró a familiares y personajes cercanos al Gobierno nacional. 

 

BIO. Es abogado egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires. En el ejercicio de la profesión, ha estado vinculado principalmente al universo bancario y financiero. En 1984 se incorporó como Subgerente del Departamento Legal del Bank of America S.A. En 1989 se incorporó al Estudio Allende & Brea, revistiendo el carácter de socio desde 1996. En ese período brindó asesoramiento a los principales bancos de Argentina y del exterior. En 1998 ingresó al Banco Río de la Plata como gerente Principal y director del Departamento Legal. En 2002 y hasta septiembre de 2008 se desempeñó como gerente Principal de Banca Corporativa y de Inversión del banco y también como vicepresidente Primero del Banco Santander Río, donde fue director Titular hasta 2010. En el año 2009 se reincorporó al Estudio Allende & Brea como socio para cogestionar el departamento de Corporate Banking. A partir de abril de 2011, es presidente de la Asociación de Bancos de la Argentina.

 

 

-Si uno mira el número de inflación, se imagina que la meta de inflación del Banco Central termina siendo algo más anímico que real. ¿Coincide?

 

-Creo que sí, hay mucho de eso. Y de expectativas. El argentino tiene mucho eso de querer ganarle a la inflación. Eso le pasa a todos, al comerciante que quiere remarcar antes de que venga el proveedor a entregarle el producto, sino le come la ganancia, y al sindicalista que quiere hablar de inflación pasada y recomponer. Es un tema más de representación mental que de guarismos. Habría que analizar bien por qué el 1,9%. Si está influenciado por estacionalidades, indumentaria, prepagas y algo de alimentos, pero el punto central es que baja la inflación.

 

-¿Pero no preocupa que sea precisamente la inflación núcleo la que siempre está por encima de la media? La compra de alimentos y bebidas está a la baja mientras esos precios suben.

 

-A mí me molesta, pero el que tiene que preocuparse es el Gobierno. Yo creo que los técnicos saben por qué. Lo que uno ve, en base a los números de mi sector que es el financiero, es que lo que venía retrasado eran los préstamos comerciales, pero hoy empezaron a repuntar. Vos veías una explosión en hipotecarios y prendarios, hoy empezó a traccionar el crédito comercial y eso significa confianza. 

 

-En el Coloquio reinó el optimismo y la confianza. ¿Eso responde a un cambio de forma política o a una expectativa real?

 

-Al margen del cambio de formas, lo que tenés son reglas claras de lo que Argentina quiere ser y hacia dónde queremos ir. Queremos insertarnos en el mundo y, para eso, tenés que crecer en todo lo que es exportación y valor agregado. Eso de que saco un granito de soja no va. Tenemos que lograr que la agro-industria y todos los sectores que son competitivos tiren. Ya el mundo no importa y exporta productos terminados, sino que intercambian y participan en un proceso global. Argentina y este Gobierno están haciendo los deberes para insertarse.

 

"Ya el mundo no importa y exporta productos terminados, sino que intercambian y participan en un proceso global. Argentina y este Gobierno están haciendo los deberes para insertarse."

-¿Y cree que está funcionando?

 

-Tenemos una oportunidad, el optimismo de los que están acá radica en eso. Uno a veces dice: "Uh, supermercados está cayendo", pero en realidad cambió el comportamiento de la gente. Creo que los supermercados perdieron la pelea frente a los mayoristas y frente al supermercadismo chino. Primero la excusa es que no estaban bancarizados y hoy ya no es así, es un tema de precios y política comercial. 

 

-En el marco de la dinámica de los precios, el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, queda en el medio de la críticas por su responsabilidad en el control de la inflación vía modelo de tasas altas. ¿Cómo lo ve?

 

-Lo de las tasas es relativo, las Lebacs impactan muy poco en el crédito. O sea, hoy que la Lebac esté en 26% o 28% es secundario. Porque lo que vos tenés es el fondeo de los bancos que está por abajo de eso y que la mayoría de los créditos que estás desembolsando tienen tasa de 20%, 18% o 25%. La tasa no perjudica al crédito ni al depósito. Y la mayor tenencia de Lebacs no está en los bancos, que debieron desprenderse de su posición, porque el problema que están afrontando es de liquidez.

 

-Por el aumento de los créditos.

 

-Los créditos crecieron 75% y los depósitos un 15%, entonces tuvieron que liquidar para atender la demanda de crédito. Supervielle, Galicia, BBVA salieron a emitir acciones al exterior porque necesitan recaudar 600 u 800 millones de dólares para apalancar su negocio. Es una buena estrategia cuando el depósito está mas renuente.

 

-Mencionaba antes el crédito hipotecario. Desde algunos sectores se alerta sobre el compromiso que asume hoy el tomador con una tasa variable por inflación. ¿Es riesgoso?

 

-Hoy el tomador asume una variable que desconoce y es que la cuota se le ajuste por inflación. Eso es un condimento nuevo al que la gente se va a tener que acostumbrar y saber que lo que debe se va a ajustar. Igual, y esperemos que menos que su salario, es algo que va a ser variable. Si la inflación baja, UVA y CER pueden bajar. El argentino que toma crédito quiere inflación a la suba y tasa fija, porque el crédito se le termina licuando, pero es inviable en cualquier lugar del mundo y en la Argentina. No puedo estar pagando depósitos al 20% y que Doña Rosa venga y yo le preste al 15%. Este negocio funciona cuando la captación del pasivo de los depósitos tiene un precio inferior al del activo.

 

-¿Observa algún peligro de burbuja inmobiliaria?

 

-Los precios se acomodaron un poquito para arriba. Creo que a mayor demanda de créditos y mismo stock de viviendas, eso se puede dar. Por eso es que el Gobierno insiste y los desarrolladores están muy mentalizados en hacer nuevas viviendas. 

 

 

Lo que venía retrasado eran los préstamos comerciales, pero hoy empezaron a repuntar. Vos veías una explosión en hipotecarios y prendarios, hoy empezó a traccionar el crédito comercial y eso significa confianza.

 

 

-En el inicio del Coloquio, Javier Goñi, de Ledesma, hizo una fuerte autocrítica sobre el rol de los empresarios durante el kirchnerismo. ¿Tiene una posición tomada?

 

-Al que le quepa el sayo que se lo ponga. Hubo de todo: hubo exponentes que pusieron todo, hubo muchos que no abrieron la boca y otros que la abrían en la medida de lo posible. Es siempre difícil juzgar con el diario del lunes. El problema que tenía Argentina era que, al final de cuentas, las empresas estaban a tiro de decreto. En el Gobierno anterior, vos decías "yo tengo 1.500 empleados, si me planto pierdo los 1.500 o pierdo la empresa". Es muy fácil hacerse el guapo y pelearse con el Gobierno si no tenés un balance y gente atrás. Lo que se trata es de defender lo que se tiene. Debe haber habido gente que se quedó callada porque le iba bien, pero la mayoría trataba de poner los dedos en los agujeros del dique para tratar de frenar el desborde. 

 

-¿Era tan así?

 

-Conozco empresarios que me reconocían que una mala decisión o un comentario podían generar "que estos tipos me maten el mercado internacional que tengo o me prohiban exportar". Cuando hay arbitrariedad en el que toma la decisión es difícil plantarse solo del otro lado. Tal vez, uno podría haber dicho: "Tratemos de estar más juntos y ver qué pasa". Eso fue un poco el germen del Foro de Convergencia Empresarial. De a uno no se puede, estemos juntos.

 

-Pero ya había otras cámaras y polos empresarios agrupados...

 

-Está bien, cada uno con su tema, yo del resto no me puedo hacer cargo. Yo nunca dejé de hablar, pero entiendo a los que no hablaron. El campo se plantó de frente, pero es todo variable, porque el campo votó masivamente a Cristina Fernández de Kirchner unos años antes. Entonces hay cosas que no cierran. Esto de votar con la cabeza en el bolsillo hace que las elecciones no sean lo mejor. Y veo que ahora está cambiando eso. El problema de la Argentina es que los empresarios y la gente piensan en el corto plazo. 

 

-El sector financiero, en los últimos años, fue apuntado por causas de presunto lavado de activos y cuentas ilegales. ¿Lo enmarca dentro del mismo método del kirchnerismo?

 

-Nosotros tuvimos dos personas perseguidas muy mal, pretendieron castigar personalidades. Uno fue Gabriel Ribisich, que hoy ya no está con nosotros, y el otro fue Gabriel Martino (Titular del HSBC). La realidad es que, si querían castigar a alguien, tendrían que haber sancionado a la entidad, no a la persona que la representaba en el país. Y no nos callamos, protestamos, pero creo que era más un show que otra cosa. Eso muestra un poco la hipocresía de Argentina. ¿Vos podés penalizar a alguien que intentó salvar sus ahorros escondiéndolos donde los podía esconder? Quería salvar lo que podía ser su jubilación a futuro. El Gobierno anterior hizo un plebiscito para saber qué hacer con la jubilaciones, la gente dijo que se querías quedar en la privada. Dijeron "no" y, por decreto, se estatizó. Y acá no pasó nada, se apropiaron de una caja para meterle combustible a un modelo que ya no andaba. 

 

 

Gabriel Martino, CEO del HSBC, en el Coloquio de IDEA.

 

"Hoy el tomador asume una variable que desconoce y es que la cuota se le ajuste por inflación. Eso es un condimento nuevo al que la gente se va a tener que acostumbrar y saber que lo que debe se va a ajustar."

-¿Le preocupó a los bancos la filtración de nombres del blanqueo de capitales?

 

-Entiendo que las autoridades están haciendo un sumario para saber de dónde salió la filtración. Pero suena mucho a opereta política, porque lo que se filtró son nombres vinculados al Gobierno. 

 

-¿Pero le parece bien los familiares entren en la amnistía fiscal?

 

-El problema es cuál fue el deporte argentino de los últimos treinta años. ¿Hacer plata negra o que la blanca se convirtiera en negra para pagar menos impuestos? Es lo segundo, no tenías un paraíso de narcos que vendían droga, esto era gente que tenía desde un bazar a una empresa de petróleo. Gano tanto, pago mis impuestos y trato de ver cómo aumento mi consumo para hacer un colchón para cuando no trabaje más. ¿Está mal que sea del Gobierno? Está mal de todos lados. 

 

-Se habló mucho de reforma laboral y en su sector está uno de los gremios más combativos. ¿Piensan en una reforma en los convenios?

 

-Todo depende de qué quieras definir como reforma laboral. Nosotros estamos a favor de ser competitivos y nuestro sector lo es. El sector va a tener que aggiornarse. Tenemos un desafío muy grande que es la fintech, un sector que está siendo estrella en el mundo. Hay modelos que los quieren dejar crecer y después regularlas y otros que piden regularlas primero, porque cuando crezcan va a ser imposible. Yo creo que hay que regularlas de chiquito. En eso no estamos muy de acuerdo con las autoridades del Banco Central. La competencia no es equitativa y los costos del sector bancario son más caras. 

 

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