Patagonia

Médicos rionegrinos protagonistas en la OMS

La directora de Enfermedades Olvidadas de la OMS, Bernardette Adela Reider convocó a una reunión, los días 15 y 16 de diciembre, a un grupo de expertos en Hidatidosis en la sede de la OMS en la ciudad de Ginebra, Zuiza a los efectos de elaborar un plan de acción para los siguientes 2 años para a Organización Mundial de la Salud, que es la máxima autoridad sanitaria mundial.

 

Edmundo Larrieu, actualmente docente de la Carrera de Veterinaria de la Universidad Nacional de Río Negro, desde el Ministerio de Salud puso en marcha en 1978 el Programa de Control de la Hidatidosis de la Provincia de Río Negro, manteniéndose al frente del mismo durante 30 años. El programa logró bajar la prevalencia de la infección en chicos desde el 5.2% al 0.3%, habiéndose reducido drásticamente el número total de casos operados y la letalidad. Asimismo, el programa fue innovador en estrategias de diagnóstico precoz en las personas, incluyendo el primer estudio masivo de población utilizando la ecografía efectuado en el mundo (Pilcaniyeu, 1984), en el uso intensivo de tratamientos médicos no quirúrgicos como el albendazol y, desde hace 6 años, en el uso experimental a campo de la vacuna EG95 contra la hidatidosis ovina que se aplica en las áreas de Río Chico, Anecón grande y Mamuel Choique en la línea Sur, único lugar en el mundo donde se aplica.

 

Larrieu a lo largo de su carrera fue varias veces premiado, incluyendo 2 premios de la Academia Nacional de Medicina y un Premio a la trayectoria de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria. Actualmente también es el Secretario General de la Asociación Internacional de Hidatidologia.

 

El Dr Leonardo Uchiumi es cirujano en el Hospital Artemides Zatti de Viedma, habiéndose integrado desde hace 12 años a las actividades del Programa de control. Actualmente es el responsable de los Cursos de Diagnóstico y Tratamiento de la Hidatidosis que anualmente dicta el Ministerio de Salud y que desde hace 3 años son promovidos por el Ministerio de Salud de la Nación, dictándose regularmente en otras provincias argentinas, participando activamente en el Comité Medico del Programa, en lo referente a tratamientos no quirúrgicos y manejo de las encuestas masivas de población.

 

¿Que es la hidatidosis? La hidatidosis o equinococosis quística es una zoonosis causada por el parásito Echinococcus granulosus.

 

El EG requiere de dos hospederos mamíferos para completar su ciclo de vida: un hospedero definitivo, (carnívoro, especialmente el perro) donde se desarrolla la fase adulta o estrobilar; y un hospedero intermediario (ungulados como ovinos, caprinos, cerdos, bovinos, guanacos, etc.) en donde se desarrolla la fase larvaria o metacestode o quiste hidatídico.

 

La forma adulta corresponde a una tenia blanca que mide de 3 a 7 mm. de longitud que se adhiere a la mucosa del intestino delgado del perro (también puede ser el zorro) mediante una corona de ganchos.

 

El cuerpo es segmentado y consiste en un número de unidades reproductivas o proglótidos (generalmente 4). Cada proglótido maduro puede contener un promedio de 587 huevos fértiles, estimándose que los proglótidos grávidos son producidos y eliminados con la materia fecal cada 15 días (promedio 0.071 proglótidos/tenia/día) contaminando el suelo, cultivos y agua. Un perro puede portar cientos de EG sin mostrar síntomas de enfermedad (7,8).

 

Los huevos son de características ovoideas, de 30 a 40 micras de diámetro, conteniendo en su interior un embrión hexacanto (oncósfera o primer estado larval) envuelto en varias membranas, y externamente, una gruesa pared queratinizada y de alta resistencia.

 

Estos huevos pueden tener una larga supervivencia en el medio ambiente y mantenerse viables hasta 294 días a temperaturas de 7º C. A 21°C sobreviven durante 28 días, mientras que a temperaturas entre 60°C y 100°C solamente resisten hasta 10 minutos. Así, los huevos de EG resisten mejor en ambientes fríos y húmedos que en ambientes cálidos y secos en donde se vuelven senescentes y pierden vitalidad rápidamente. Más recientemente, algunos estudios muestran que en ciertas regiones de la Patagonia Argentina después de 41 meses bajo condiciones ambientales de un clima árido los huevos pueden mantenerse infectantes (9).

 

Depositados en el ambiente, pueden diseminarse en todas las direcciones (hasta 170 metros) con la ayuda del viento, las aves, las pisadas de los animales, etc.; y pueden ser dispersados en áreas de hasta 30000 ha. por dípteros y escarabajos coprófagos que actúan como transportadores. De esta manera se contaminan grandes extensiones de campo, el agua de arroyos y pozos de bebida, las verduras y todo el lugar donde deambulan y defecan los perros. Estos huevos también quedan adheridos a los pelos del perro.

 

Cuando los huevos de EG son ingeridos (con el pasto o el agua) por hospederos intermediarios susceptibles (ovino, caprino, bovino, cerdo, guanaco, liebre) llegan al estómago, y se produce la activación de la oncósfera que pasa al intestino delgado. Allí, a través de las microvellosidades intestinales, pasa a los sistemas linfático y venoso para llegar a diferentes órganos, principalmente hígado y pulmón. En estos órganos, empieza a desarrollarse la forma larval, metacestode o quiste hidatídico que es típicamente unilocular y que produce líquido en su interior, por lo que irá lentamente aumentando de volumen.

 

En el interior del quiste se forman parásitos en estado embrionario (protoescólices) los que en conjunto se conocen como “arenilla hidática” . Los quistes hidatídicos, la mayoría de las veces crecen en forma muy lenta, tardando muchos años en crecer lo suficiente para causar síntomas en el hospedador, pero en algunos casos lo pueden hacer muy rápidamente generando síntomas en los primeros años de vida del quiste.

 

La muerte del hospedador portador en el campo o su sacrificio para consumo con liberación de las vísceras al medio ambiente cierran el ciclo carnívoro-omnívoro o predador-presa, por lo que el hábito de realizar la faena familiar de carnes de caza o de animales de pequeño porte, es el principal factor de riesgo para la difusión de la enfermedad.

 

Cuando un perro es alimentado con vísceras que alojan quistes, los protescólices se transforman en parásitos adultos, y comienza nuevamente el ciclo del parásito, por ello es reconocida como una ciclozoonosis.

 

El período prepatente, que va desde la ingestión por el perro de vísceras contaminadas a la eliminación de huevos por la materia fecal, es corto, aproximadamente 7 semanas. En ese momento comienza la liberación del primer proglótido maduro con su carga de huevos infectantes, que sale al exterior con la materia fecal del perro.

 

La infección en el hombre ocurre tras la ingestión accidental de los huevos del parásito. Está aceptado que la niñez es la etapa de la vida donde se adquiere la infección debido fundamentalmente a los hábitos de geofagia y al trato descuidado de los niños con los perros (dejarse lamer la cara y las manos, etc.)

 

Fuente: Lo Principal.

 

Las Más Leídas

También te puede interesar