DECRETO PRESIDENCIAL

Coparticipación: un suculento favor a la Ciudad que puede desatar una tormenta política

Con el pretexto de financiar el traspaso de la Federal, Macri aumentó 167 por ciento los recursos que gira la Nación a la Capital. En la oposición plantean dudas y se esperan reclamos de gobernadores.

El presidente de la Nación, Mauricio Macri, firmó este lunes por la mañana un decreto que aumenta un 167% el porcentaje de coparticipación que recibe la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Lo hizo con el argumento de la necesidad de que el distrto capital asuma los gastos por el traspaso de parte de la Policía Federal, pero, en la práctica, la medida excede largamemnte esa circunstancia y supone un fuerte apoyo financiero al gobierno de su delfín en territorio porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Y se trata de una decisión audaz que podría abrirle un frente de tormenta con los demás gobernadores, que no recibieron tal incremento y, además, perdieron la semana pasada la devolución del 15% de fondos de la Anses que había dispuesto Cristina Fernández de Kirchner antes de dejar la Casa Rosada.

 

El texto del decreto publicado este martes por la mañana – también rubricado por Marcos Peña y Alfonso Prat Gay-  señala que aumenta el porcentaje de recursos que se les asignan a la Ciudad del total de los fondos que recauda la Nación, con lo cual no se verían afectadas las asignaciones de las demás 23 jurisdicciones, pero lo cierto es que se trata de un fuerte aumento de recursos para un distrito, mientras que los demás siguen recibiendo lo mismo que hasta ahora.

 

El expediente indica que "la participación que le corresponde a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires por aplicación del Artículo 8° de la Ley N° 23.548 y sus modificaciones, se fija en un coeficiente equivalente al tres coma setenta y cinco por ciento (3,75%) sobre el monto total recaudado por los gravámenes establecidos en el Artículo 2° de la citada ley, a partir del 1° de enero de 2016".

 

De esta manera, se barre con un decreto firmado por el ex presidente Eduardo Duhalde que determinó que a partir del 1° de enero de 2003 la participación que le corresponde a la Ciudad, por la aplicación del Artículo 8° de la Ley N° 23.548 y sus modificaciones, era de un coeficiente equivalente al uno coma cuarenta por ciento (1,40%) del monto total recaudado por los gravámenes establecidos en el Artículo 2° de la citada ley y sus modificaciones.

 

La distribución de la masa coparticipable de recursos federales es un delicado equilibrio que, a pesar de reclamos históricos de algunos distritos, fundamentalmente de la provincia de Buenos Aires, para que sea revisada la ecuación general, jamás los gobernadores pudieron siquiera comenzar a dscutir para cumplir con el mandato de la reforma constitucional de 1994, que estableció la necesidad de sancionar una nueva ley de coparticipación federal. En total, la Nación le transferíra a la Ciudad, por medio del Banco Nación, un monto de 17 mil millones de pesos.

 

El lunes por la mañana los jefes de bloque de la oposición porteña recibieron el decreto en cuestión y un proyecto de ley que habilita a Rodríguez Larreta a disponer de esos fondos a su antojo y reasignar partidas para volcarlas en el gasto que concierne el traspaso de los casi 20 mil efectivos de la Federal que pasarán a la órbita porteña.

 

Nadie planteó cuestionamientos durante ese breve encuentro, pero una vez finalizada la sesión comenzaron las dudas acerca de si es posible aumentar la coparticipación por decreto. “Está flojo de papeles”, consideró una diputada que aprobó el convenio y el expediente de reasignación de partidas por parte del jefe de Gobierno.

 

En cambio, en el Frente para la Victoria porteño consideraban que la medida abriría problemas con el resto de los mandatarios provinciales, a quienes no se les garantizó ningún incremento de recursos a pesar de que se trata de un pedido constante. El horno, además, ya no estaba para bollos: el miércoles pasado, Macri volteó la devolución de los fondos coparticipables que retenía la Anses al dejar sin efecto un decreto dictado por CFK antes de dejar la presidencia para dar cumplimiento a un fallo de la Corte que ordenaba esa restitución.  .

 

Durante la campaña, el propio Macri adelantó que tenía intenciones de que la provincia de Buenos Aires aumentara su porcentaje de coparticipación hasta llegar al 25 por ciento en el año 2019. Se trataba de una buena noticia para la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, pero ponía en pie de guerra a los gobernadores del interior, que no avalarían una modificación de la ley de coparticipación que beneficiara a Buenos Aires.

 

“Es irritante para todo el interior y para el país federal que queremos ser que Buenos Aires, por ser la hermana mayor, quiera llevarse más plata. Ningún gobernador va a aceptar algo así”, le dijo a Letra P el sanjuanino José Luis Gioja en el mes de noviembre, cuando el PRO echó a correr la posibilidad de aumentar el porcentaje coparticipable del territorio bonaerense. La promesa de campaña, finalmente, duerme en un cajón, seputldada por el riesgo de una rebelión de caciques provinciales.

 

Ahora, Macri lo que hace, según se desprende del decreto, es resignar recursos para aumentar la cuota que recibe la Ciudad no de la masa de recursos federales que coparticipa -o sea, sin sacarles a otros distritos- sino del total de fondos que recauda. No obstante, la medida, destinada a robstecer las cuentas de un mandatario de su mismo signo politico, supone un trato selectivo que amenaza con irritar la siempre sensible piel de los jefes provinciales.

 

Victoria Villarruel, vicepresidenta de la nación.
El gobernador Maximiliano Pullaro y Patricia Bullrich durante una de las visitas de la ministras a Rosario.

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