Política

Ocaña pegó el portazo, cerró con Lousteau y ahora los afiliados de Confianza Pública la quieren expulsar

Letra P.- La ex ministra K rompió el bloque en la Legislatura porteña y se fue al frente Eco sin avisar a su compañera de Confianza Pública, que la destrozó en el recinto y formó un nuevo bloque. Los afiliados piden datos sobre el “manejo económico” del partido y le niegan apoyo para la campaña por la Jefatura de Gobierno.

 

Los afiliados y dirigentes del partido Confianza Pública se enojaron con la legisladora porteña Graciela Ocaña porque prendió el fuego el espacio, rompió el bloque en el Parlamento local y encima cerró un acuerdo con Martín Lousteau sin consultarle a nadie.

 

En 2013, Confianza Pública apareció en la escena porteña como un partido que llevaba la cara de Graciela Ocaña, como adalid de la transparencia y las buenas formas, y al sindicalista del juego y ex legislador del PRO, Daniel Amoroso, como mecenas de la ex ministra de Salud de la Nación.

 

Con boleta corta, Confianza Pública ubicó en la Legislatura porteña dos diputadas: Ocaña y Cristina García. A pesar del logro, la alegría duró poco. A fines de 2014, la ex titular del PAMI dejó de dialogar con sus compañeros del partido. “Apagó los teléfonos y no nos atendió más”, comentaron a este medio dirigentes del joven partido.

 

La relación se mantuvo como pudo hasta que llegó el cierre de listas de legisladores porteños. Ocaña, fiel a su estilo, se manejó en soledad y le encontró lugar a dos hombres de su riñón en la lista de Eco, que también integran el Partido Socialista, la Coalición Cívica, la UCR y el PSA. Para eso, marginó al sector de Amoroso, quien le financió toda la campaña de 2013.

 

Como explicó Letra P en exclusiva, esta situación resquebrajó la relación, ya mala, entre Amoroso y Ocaña. Pero la ex ministra de Salud kirchnerista tenía guardada una estocada final.

 

En la sesión ordinaria del 9 de abril, hizo llegar un comunicado en el que anunció que Confianza Pública se mudaba al interbloque Eco. Concretamente, el secretario parlamentario de la Legislatura porteña, Carlos Serafín Pérez, tuvo que leer el mensaje que asombró a todos porque Ocaña faltó a la sesión.

 

Lo curioso es que fue una decisión que tomó sola y fue ella quien únicamente se pasó al grupo de legisladores que responden a Lousteau. Su compañera de bloque, Cristina García, quedó en el medio y debió crear un bloque propio que llamó Confianza Pública Democrática. Es decir, Ocaña mudó Confianza Pública a Eco sin que nadie del partido supiese esa jugada y sin invitar a García.

 

En esa oportunidad, García la destrozó en el recinto de sesiones. “No la creí capaz de esta acción. Me siento muy desilusionada, marca un antecedente autoritario y discriminatorio en este Parlamento”, lanzó. Ahora, la bronca con Ocaña se extendió a los afiliados del partido que la quieren correr de la presidencia que aún, increíblemente, ostenta.

 

En concreto, expresaron su apoyo a García y piden que se convoque a elecciones para elegir a las nuevas autoridades de Confianza Pública. En sentido, solicitaron el “urgente llamado a elecciones internas de autoridades partidarias, las cuales deberán ser democráticas, libres y transparentes, con el objetivo de definir una nueva conducción que genere un verdadero espacio participativo, ya que con la presidencia actual no nos sentimos representados”.

 

Además, explican que no apoyarán la campaña de Ocaña, que va a internas con Lousteau para definir al candidato a jefe de Gobierno de Eco que disputará el segundo lugar con el Frente para la Victoria. Por si fuera poco, los dirigentes del partido de Ocaña piden datos sobre el manejo de  los fondos de Confianza Pública. “Es nuestro derecho poder disponer de dicha documentación”, aseguraron.

 

Si bien García formó un nuevo monobloque, fuentes del Frente Renovador comentaron a este medio que Sergio Massa y Daniel Amoroso, que tienen buen vínculo, estarían en negociaciones para forjar un eventual acuerdo. “Después de las PASO podría haber definiciones”, adelantaron a Letra P. Actualmente, el massismo cuenta con un solo legislador: el ex Proyecto Sur Javier Gentilini.

 

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Julio Cobos, diputado de la UCR.

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