“El kirchnerismo está haciendo el ajuste que pedían los liberales antes de la campaña y no lo pueden ocultar”

La izquierda se proclama como la única oposición que enfrenta verdaderamente al kirchnerismo. Tras la gran elección del año pasado, ahora sus legisladores analizan el panorama económico y recuerdan que anticiparon esta situación, pero por sobre todo el accionar del gobierno. En una charla con Letra P, el diputado provincial del PTS en el Frente de Izquierda y de los Trabajadores Christian Castillo describió no sólo esta realidad sino también detalló cómo fue su viaje por Europa de enero, en donde vivió de cerca en cinco países aquella crisis de la que tanto se habla. “Volví y me encontré con la devaluación y con una situación judicial por haber estado en un piquete en 2012”, dijo. La visión de la izquierda respecto a Cristina, Scioli, Massa y el resto de la oposición. Su insistencia con que los funcionarios y legisladores cobren lo mismo que un docente y la lucha por la absolución de los petroleros de Las Heras, encarcelados el año pasado.

¿Cómo fue tu experiencia en la recorrida por Europa?

 

Estuvimos en cinco países: Estado español, Gran Bretaña, Grecia, Francia y Alemania, a invitación de distintas organizaciones de izquierda y sindicales, fundamentalmente dando una serie de charlas sobre la situación política argentina y la experiencia del Frente de Izquierda y de los Trabajadores. Tuvimos una acogida favorable con mucho interés porque no todos los días una fuerza que se reclama antiimperialista, anticapitalista y socialista, que consecuentemente lucha por la independencia política de la clase trabajadora logre tener un apoyo electoral tan importante como el que logramos en octubre y además el avance que hemos tenido en conexión con la participación e intervención en las luchas de los trabajadores. Fue un intercambio y pudimos conocer de primera mano la situación que se está viviendo en el viejo continente, caracterizada por un recrudecer en los ataques a las condiciones de vida de los trabajadores y los sectores populares –obviamente con la especificidad de cada país, pero que se repite uno a otro-. En el medio de un Estado fuertemente endeudado, la receta que aplican es recortes al presupuesto social, más flexibilización laboral, despidos, recorte directo de salarios; eso es una realidad que uno puede ver todos los días. Y del otro lado, las manifestaciones de los trabajadores y los sectores populares.

 

¿Qué dice la gente en la calle? ¿Cómo notaste a la gente en los lugares en donde te moviste?

 

En España estuve en particular un poco más de tiempo en Cataluña y después en Madrid, en una huelga emblemática que ya lleva más de 120 días –los trabajadores de la empresa Panrico- y es muy importante por la consigna que levantan: cero despidos, cero recortes. Están haciendo una experiencia muy progresiva, con solidaridad de los estudiantes y otros sectores, que tomaron –muy interesados ellos- la ocupación de fábricas en la Argentina y en particular la experiencia de Zanón, que fue algo que particularmente vos veías, porque hasta ahora en la forma de resistencia que ha habido en Europa no se vio la ocupación y puesta a producir de las fábricas. Hubo muchas luchas, pero en general para reclamar por el monto de las indemnizaciones, toda la experiencia argentina de defensa de los puestos de trabajo y la gestión obrera de las fábricas es una referencia muy importante; bueno, ya ha estado el compañero Raúl Godoy –legislador en Neuquén- en Europa y llevamos nuevamente esa experiencia. Con respecto a las historias que cuentan, son duras. Hay jóvenes que dejaron la universidad masivamente porque no pueden pagar las cuotas, porque les han recortado las becas; bajas salariales; pérdidas de viviendas –unas 400 mil se han perdido por no poder pagar las hipotecas-; jóvenes que se van a vivir a las casas de sus abuelos –eso los contiene un poco porque las jubilaciones son más altas de lo que son acá, pero lo que pasa es que eso se está agotando a pesar de la contención de ahora-. Uno pudo ver en el Estado español un cierto endurecimiento de las luchas y también una rebelión popular en Burgos, en la localidad de Gamonal, contra un negociado que estaban haciendo un empresario de la construcción y el intendente del Partido Popular y que bueno, lo derrotaron; se frenó el intento de la privatización de la salud en Madrid; ahora Coca Cola está cerrando cuatro plantas embotelladoras y en Madrid hay una resistencia muy importante; o sea es una lucha entre el capital y el trabajo para ver quién paga los costos de la crisis. Y lo que sí, las dirigencias sindicales de ninguna manera han estado a la altura de las circunstancias, es más, han sido completamente cómplices de los planes que han pasado. Y esto tanto en los países como en donde la desocupación es más alta, como en el Estado español y en Grecia, como aquellos países que tienen la desocupación más baja –Alemania y Gran Bretaña-. En Berlín me hice presente en el campamento de los refugiados, que son inmigrantes que han pedido asilo en Italia pero van a Alemania y no les dan permiso al trabajo, y por eso están en una plaza muy importante desde octubre del año 2000. Eso muestra una realidad de Europa, los inmigrantes cómo son maltratados y el surgimiento de movimientos xenófobos y racistas, con una derecha muy retrógrada que se ha fortalecido con la crisis, con mano dura y con un discurso que muchos gobiernos toman también, persiguiendo y deportando a los inmigrantes. En Alemania hay un discurso triunfalista en parte de su clase dominante pero lo cierto es que su economía está virtualmente estancada, con un 0,4% en el año 2013, con un plan neoliberal de hace más de tres años y un aumento de la precariedad laboral: el 15% de los alemanes están en situación de pobreza y hay un crecimiento muy fuerte de la desigualdad social; hay aumento de los alquileres con expulsión de parte de la población de Berlín hacia la periferia y directamente fuera de la ciudad. Los gobernantes aprovechan su lugar de privilegio en la Unión Europea para descargar la crisis sobre los hombros del resto de los pueblos y sobre su propia clase trabajadora.

 

Y partiendo de todo este contexto ¿Cuál es la perspectiva a futuro? ¿Cuál es tu conclusión?

 

Yo creo que se están incubando un montón de contradicciones. Uno podría decir que hay mucho pasto seco para que cualquier cuestión pueda provocar estallidos sociales, como lo fue acá a principios de los noventa y los dos mil, donde todo lo que se había acumulado contra las condiciones de vida populares y de la clase trabajadora, terminó explotando. Hay contradicciones económicas grandes, los Estados están muy endeudados, el euro se sostiene apenas, y sobre la base de sostenerlo se aplican planes que algunos analistas llaman el Consenso de Berlín –haciendo un paralelo con el Consenso de Washington noventista en América Latina-, que son las recetas que mencionaba antes. Hay un descrédito muy grande tanto de los socialdemócratas como de los conservadores, que aplican políticas muy similares –casi que el que está en la oposición gana la elección pero para hacer lo mismo que el que estaba antes en el gobierno y después pierde de vuelta las elecciones-, y eso lleva a cierta apatía por un lado, al crecimiento de la derecha. Hay ciertas variantes de izquierda, llamadas reformistas de alguna forma, y por eso la experiencia del FIT en Argentina es bien tomada, porque se ve una fuerza que levanta claramente una salida anticapitalista y que ha avanzado en su nivel de inserción en el movimiento de masas. Creo también que acá estamos viendo ahora un gobierno que de vuelta aplica un ajustazo, haciendo lo que los liberales le decían que tenía que hacer. Y bueno, se ve que a uno y otro lado del Atlántico la forma de enfrentar la crisis los políticos que responden a la clase dominante son similares: descargarla sobre el pueblo trabajador.

 

¿Cómo nos ven a nosotros en Europa?

 

Depende con quién hables. La visión está un poco contextualizada en un ataque a las monedas de varios países –Turquía, la India, Tailandia- en donde Argentina entra un poco en ese paquete, aunque obviamente la crisis que llevó a la devaluación y al crecimiento inflacionario tiene sus especificidades en nuestro país. Se percibe un ciclo que se agota y que no tiene una renovación clara. Desde ya que depende con quién hables las visiones son diferentes: el establishment político tiene una visión bien neoliberal, dura, pero no es lo que se percibe entre los sectores populares, en donde hay mucho odio contra los que han amasado fortunas y lo siguen haciendo en la crisis; por el contrario hay una degradación del nivel de vida. En España ha caído por lo menos un 30% el nivel de vida de la población, con cifras más altas en Grecia, donde se luchó mucho, con 32 huelgas generales entre 2008 y 2012, pero no bastaron para poder derrotar el plan del gobierno.

 

¿Con qué te encontraste acá cuando volviste?

 

Me encontré con la devaluación. Nosotros veníamos alertando desde la campaña electoral del FIT que se venía un ajuste, decíamos en nuestros spots que la izquierda venía para enfrentar ese ajuste y por eso queríamos diputados de izquierda. No pasó mucho tiempo y se vino el ajuste: Kicillof, Capitanich y Cristina hicieron lo que decían que no iban a hacer, con suba de tasas a más del 30%, devaluación muy fuerte del peso, intento ahora de poner un ancla a los salarios y las jubilaciones tomadas como variables de ajuste para que sean los trabajadores activos y pasivos los que paguen la crisis y no los verdaderos responsables de la misma. Creo que ahora estamos en una pulseada muy fuerte en donde vienen las paritarias y lo que tiene más en contra la clase trabajadora son los dirigentes sindicales burocráticos que ya están dispuestos a hacer una entregada del salario cuando aceptan negociar aumentos escalonados que terminan licuando los porcentajes y por debajo de lo que se proyecta como inflación. Nuevamente una devaluación se descarga sobre los hombros del pueblo trabajador y bueno, el gobierno está mostrando los reales intereses que defiende: intentará camuflar o hacer discursos pero el contenido real no se puede ocultar. Esto es un ajuste como pedían los liberales antes de la campaña y bueno, eso es lo que está haciendo el gobierno de Cristina.

 

Y otra cosa no menor para vos… ¿Te quieren procesar?

 

Bueno, también me encontré con eso: una situación judicial por haber estado en el piquete durante el paro general del 20 de noviembre de 2012 en la Panamericana con los trabajadores de Kraft, entre otros. A mí y a otros delegados de aquellas empresas –Eduardo Ayala, Javier Hermosilla y Lorena Gentile- nos vino una citación por la misma causa y estamos estudiando a ver si pedimos una postergación de la indagatoria. Pero bueno, es una vuelta más de tuerca en la criminalización de las luchas sociales, de querer desalentar que estemos junto a los que están luchando: no lo van a lograr. Del otro lado también llevamos a cabo una lucha por la absolución de los petroleros de Las Heras, que está teniendo un salto en cuanto a todas las adhesiones –acaba de firmar todo el Consejo directivo de la CGT de Moyano pidiendo la absolución-, estuvimos en el acto con miles de personas la semana pasada; en mi viaje aproveché para difundir esta causa y en casi todos los periódicos de la izquierda anticapitalista europea han salido notas de la demanda por la absolución de los petroleros. Allá han firmado masivamente petitorios miembros del parlamento europeo y de varios parlamentos locales, además de hacer actos en conjunto con Buenos Aires y otras ciudades del interior del país: allá se hizo en Berlín, Barcelona, Madrid y París –este último fue muy importante en particular-. En ese sentido también sirvió el viaje. Esa comparación que hace Osvaldo Bayer en una carta que escribió recientemente, que habla de un caso que puede parangonarse con el de Sacco y Vanzetti o los mártires de Chicago –en aquellos momentos se desató mucha solidaridad internacional-; ahora trataremos de hacer lo mismo. Es un caso escandaloso en donde cualquiera que lo vea dice “esto no puede ser”.

 

Hace pocos días otro intendente kirchnerista pegó el portazo y se pasó con Massa ¿Alguna reflexión de lo que significa este panorama?

 

Ahora los kirchneristas descubren que Othacehé era malo. Bueno, Massa era también del gobierno siendo jefe de Gabinete e intendente oficialista. O sea, toda una parte de la coalición kirchnerista está apostando a otra fuerza política ante el agotamiento del ciclo, pero lo cierto es que Massa todavía no es una alternativa de gobierno real; sólo está en la provincia de Buenos Aires, no tiene a ningún gobernador todavía de su lado –eso no quiere decir que en el futuro no lo tenga-, pero sí muestra que hay una fragmentación del poder político importante y que ante la decadencia del gobierno no hay cambios claros para la clase dominante. Hay varios proyectos y demás pero no algo claro. Por eso a Cristina, una vez que hizo el ajuste, los distintos sectores de la clase dominante manifestaron que están de acuerdo en que ella aplique el ajuste: las patronales agrarias, los industriales, los automotrices y la banca –a la cual se le ha dado nuevamente un gran negocio con las tasas de interés tan altas-. Creo que en esta falta de recambio, de última apoyan a Cristina “porque está mostrando que ataca a los trabajadores como nosotros queremos” y las patronales han salido ahora a tratar de sostener este esquema, pero las patronales siempre quieren más.

 

¿Y Scioli?

 

Y Scioli hablando de las bondades de Argentina en Nueva York tratando de conseguir inversiones… Él tiene su propio juego, tratando de quedar como destinatario natural. Pero más allá de quién sea, lo cierto es que todos –oficialismo y oposición- han acordado en esta medida de que el pueblo trabajador pague el ajuste, y no casualmente se han reunido los ministros de Economía de distintas provincias y distintos signos políticos, para todos acordar que a los docentes no les van a dar más de un 25%. Creo que esto es un escándalo. El FIT es la única fuerza política a nivel nacional que se opone a este ajuste y que llama, por el contrario, a levantar un programa en defensa de los intereses de los trabajadores que plantea un salario mínimo igual a la canasta familiar, indexado obviamente según la inflación, que plantea prohibir despidos y suspensiones, el pase a planta de todos los contratados, la jubilación al 82% móvil ya, entre otros.

 

Contame en qué estás trabajando por estos días de cara al año legislativo que se viene.

 

Estamos trabajando una serie de anteproyectos. Uno tiene que ver con una suerte de ley de emergencia para defender el salario y las jubilaciones en donde vamos a plantear alguno de estos puntos que mencionaba recién, cosa que queremos hacer no sólo en las legislaturas provinciales sino también nacionalmente; estamos trabajando en un proyecto para anular las causas a los procesados en protestas sociales; otro proyecto para terminar con el decreto interministerial que hace que se descuenten los días de huelga a estatales y docentes, queremos terminar con este chantaje por parte de los gobiernos; vamos a plantear también un proyecto para que todos funcionarios políticos, diputados y senadores cobremos lo mismo que un docente –también vinculado a la negociación paritaria- y poder develar el discurso de algunos funcionarios que cobran 60 mil pesos y atacan a los docentes por pedir $ 5.500 de básico en este caso. Obviamente vamos a trabajar en el apoyo de la Cámara para la absolución de los petroleros de Las Heras, que nos parece un tema prioritario y fundamental. Todos estos proyectos los vamos a presentar públicamente, pensando en lograr el respaldo de organizaciones de trabajadores, estudiantes y movimientos sociales, para que esto tenga una base.

 

Hay quienes critican el proyecto de la izquierda de que funcionarios y legisladores cobren lo mismo que un docente, porque piden que se nivele para arriba y no para abajo.

 

Eso es una falacia. En general eso lo dicen los funcionarios para seguir cobrando lo que se llevan. Nosotros estamos de acuerdo que crezcan los salarios de los docentes y por eso planteamos un salario igual a la canasta familiar. Ellos dicen “nivelar para arriba” pero son los mismos que se niegan al aumento de los docentes… por eso en realidad lo que defienden son sus privilegios de casta. El FIT en todo el país se ha comprometido a cobrar no más que una canasta familiar cada uno y el resto de la dieta de diputados va al apoyo de distintas luchas: en mi caso he dado la primera donación, el primer aporte, a “la caja de resistencia”, como lo llaman los trabajadores de Panrico en Cataluña, y el fin de semana pasado dimos un aporte de 10 mil pesos a las trabajadoras y trabajadores despedidos de Kromberg & Schubert en el parque industrial de Pilar. Lo mismo vamos a hacer con los trabajadores de otras fábricas, en donde simplemente estamos aportando parte de lo que es el fondo de lucha de la dieta que tenemos, que en mi caso está destinado a esa función.

 

¿Te llamó alguien de la Cámara? ¿Con quiénes mantenés contacto?

 

Con Horacio González conversamos antes de asumir. Me comentó el funcionamiento de la Cámara, nos recibió junto a todos los diputados nuevos. Lo vi también antes de la jura en donde me comentó cómo fue la reunión previa con todos los presidentes de bloque –a mí no me habían podido avisar-. Con otros diputados charlamos informalmente también. Ahora les estamos haciendo llegar la declaración y el petitorio por la absolución de los petroleros de Las Heras. Se está ampliando mucho el arco de apoyo. Yo lo había presentado en diciembre, no quisieron votarlo pero bueno, ahora vamos a ir de nuevo, partiendo de que lo han firmado desde el sector de Yasky, la CTA de Micheli, la CGT de Moyano. Tiene que haber un apoyo muy importante. El pronunciamiento categórico de la Legislatura es muy necesario.

 

Matías Moscoso
tw @matomosco

 

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