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Los 12 proyectos que Macri le impone a la Legislatura porteña antes de fin de año

Letra P.- El jefe de Gobierno exigió a sus legisladores que avancen con la aprobación de una serie de iniciativas que quiere tener sancionadas antes de 2015. Presupuesto, Plan Maestro para la Comuna 8 y hasta una inesperada reglamentación para los centros culturales, están entre las iniciativas que el PRO planea convertir en ley en la primera quincena de diciembre.

Como es habitual en la Legislatura porteña, cuando se acerca fin de año las aguas quietas que ocasiona la eterna y espesa discusión del Presupuesto, comienzan a agitarse producto de la batería de leyes que el macrismo desea sancionar antes de cerrar el ciclo parlamentario.

 

La relajación de la mayoría de los legisladores porteños se evapora cuando el macrismo activa su ingeniería para satisfacer los deseos del líder del espacio y, como pueden, empiezan a contar los votos para dejar tranquilo a quien ocupa el sillón de Bolívar 1.

 

Producto de estas iniciativas que se proponen a las apuradas, se generan sesiones maratónicas que se extienden hasta la madrugada, el momento clave para dar luz verde a normativas polémicas. Como por ejemplo, el convenio con el juego que favoreció a Cristóbal López y que se aprobó gracias al macrismo y al kirchnerismo en los últimos minutos de la sesión especial del 9 de diciembre de 2013.

 

De la docena de expedientes, la mayoría fueron redactados directamente en las oficinas del Poder Ejecutivo de la Ciudad de Buenos Aires, pero otros corresponden a legisladores del PRO y hasta se evalúa dar el visto bueno a iniciativas opositoras, como la reglamentación normativa para centros culturales.

 

Sin duda, el deseo máximo de Macri es que el Parlamento le apruebe el Presupuesto 2015 sin inconvenientes, debido a que es el expediente que aloja los cálculos de gastos y recursos con los que gobernará el último año de su mandato. También, en lo que se conoce en la Legislatura como “paquete económico” hay que agregar a la Ley Tarifaria (donde están fijadas las alícuotas de los impuestos) y al Código Fiscal (donde están determinado los impuestos obligatorios).

 

El jefe de Gobierno también quiere extender la concesión del Bus Turístico de la Ciudad por un período no mayor a cinco años. Para eso es necesario que la Legislatura dé el visto bueno al proyecto del Ejecutivo que implicaría renovar el contrato con las compañías Derudder Hnos y Rotamund S.R.L. que hoy operan el servicio de bus que, desde 2009, lleva a pasear a los turistas por la Ciudad de Buenos Aires.

 

Siguiendo con su vocación de concesionar, Macri quiere que para fin de año sus legisladores le habiliten la posibilidad de que el Centro de Exposiciones y Convenciones de la Ciudad pueda ser usado y explotado por un plazo de “hasta 30 años”.

 

Además, el precandidato presidencial del PRO envió a la Legislatura porteña un proyecto para modificar la traza de la línea H, que se extenderá desde Pompeya hasta Retiro, pasando por Once y la Facultad de Derecho. Según se fundamenta en la iniciativa, el Gobierno porteño podría en un futuro llevar ese subterráneo hasta la Villa 1-11-14, ubicada en el Bajo Flores.

 

El expediente, firmado por Macri, su jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, y el ministro de Desarrollo Urbano de la Ciudad, Daniel Chaín, es una muestra más de la intención del macrismo de revitalizar la zona sur de la Ciudad para fortalecer el voto PRO en las comunas sureñas.

 

Este año, el bloque oficialista intentará sancionar de manera definitiva el polémico Plan Maestro para la Comuna 8, otra iniciativa que, a la mirada del macrismo, atraería más votos en el sur porteño. En 2013 consiguió la primera lectura gracias al siempre dispuesto apoyo del kirchnerismo, pero durante la actual temporada legislativa un grupo de legisladores K se le rebelaron a la jefa de bloque, Gabriela Alegre.

 

La ex ibarrista debía continuar el acuerdo de Juan Cabandié con Cristian Ritondo pero el recambio legislativo y la consecuente entrada de Lorena Pokoik, Pablo Ferreyra, Paula Penacca y Jorge Aragón al Parlamento porteño dificultaron el avance y frustraron la intención del PRO de cerrarlo a mitad de año. Por lo menos en dos sesiones distintas el macrismo quiso tratarlo sobre tablas, pero la falta de manos kirchneristas hizo fracasar la idea.

 

En concreto, el año pasado el PRO y el Frente para la Victoria sancionaron en conjunto la construcción de una Villa Olímpica y exenciones impositivas para la radicación de empresas vinculadas con el deporte.

 

Además, la iniciativa plantea la creación del Distrito del Deporte de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y una Villa Olímpica que funcionará para albergar a los atletas que participen de los Juegos de la Juventud 2018. Ese texto consensuado contiene un punto muy cuestionado que es el otorgamiento de títulos de propiedad a los habitantes de las villas de la zona, sin garantizar la urbanización de esos barrios. Ahí reside el foco de conflicto que ocasionó que esos legisladores se resistieran a prolongar el acuerdo con el PRO, una postura a la que también se sumaron Jorge Taiana y María Rachid.

 

Macri también quiere modificar la ley que establece un régimen de promoción de las empresas de tecnologías de la información y las comunicaciones que se afincan en el Distrito Tecnológico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que funciona en los barrios de Pompeya y Parque Patricios desde el año 2008.

 

El expediente está firmado por el ministro de Desarrollo Económico, Francisco Cabrera, su par de Hacienda, Néstor Grindetti, Horacio Rodríguez Larreta y el propio Mauricio Macri. Según se explica en la norma enviada al Parlamento, el proyecto propone la extensión de la ley que creó el Distrito Tecnológico por otros diez años pero “con un régimen de beneficios decrecientes en el tiempo”.

 

El Ejecutivo porteño le pedirá también a la Legislatura que antes de concluir el año le permita modificar la Ley N°5014, una norma que dio luz verde al Ejecutivo para efectuar “una operación voluntaria de administración de pasivos”. El proyecto explica que el Gobierno porteño desea emitir una o más series de títulos de deuda pública, por un importe de hasta ochocientos noventa millones de dólares (U$S 890.000.000) o su equivalente en pesos.

 

Sorprendentemente, el macrismo planea acompañar el extenso pedido de la oposición para regular la actividad de los centros culturales. Como informó Letra P, quien primero deslizó la intención del Gobierno porteño de trabajar en esta cuestión fue el ministro de Cultura, Hernán Lombardi.

 

Durante la reunión en la Legislatura en la que explicó el presupuesto de su cartera, y en la que engolosinó a los legisladores opositores, Lombardi no dijo una palabra de los constantes cierres de centros culturales por parte de la Agencia Gubernamental de Control (AGC) pero confirmó que se trabajaría en una ley para regular esos espacios.

 

Actualmente, hay presentados tres proyectos en torno a la regulación de centros culturales. Como explicara este portal, la situación de estos espacios sociales y culturales en la Ciudad es complicada debido a que no existen en el Código de Habilitaciones, razón por los que son cerrados por la autoridad competente.

 

No obstante, a priori, parece haber intención de revertir este flagelo. Desde UNEN, el PRO y el kirchnerismo pelearán por ver cuál de los tres expedientes prospera aunque todo indicaría que, de llegar a una norma con posibilidad de votarse, sería fruto de un amplio consenso.

 

También, el jefe de Gobierno quiere establecer un régimen de promoción para los cafés, bares, billares y confiterías notables de la Ciudad de Buenos Aires y trabajar en un proyecto que contemple la urbanización del barrio Cildañez, ubicado en el sur del distrito.

 

Se quedó con las ganas

 

A fines de 2013, cuando el año legislativo se acababa, el PRO también intentó aprobar un paquete de leyes trascendentales para Mauricio Macri. El cierre parlamentario iba a ser del todo feliz para el bloque oficialista, pero la oposición no cedió el brazo en algunas iniciativas que dejaron con la sangre en el ojo a quienes mandaban en la bancada de color amarillo.

 

A pesar de haber obtenido logros como la sanción parcial del Plan Maestro para la Comuna 8 o la normativa que reglamentó las PASO y la Boleta Única en la Ciudad, el PRO no consiguió que la oposición acompañe la iniciativa para prohibir a los “trapitos”, la creación de un Instituto que evalúe a los docentes y alumnos de escuelas porteñas y otro para la autorización de un shopping en Caballito.

 

El Instituto de Evaluación de la Calidad y Equidad educativa se frustró en diciembre del año pasado, pero en agosto de 2014 el PRO encontró apoyo en parte de UNEN y aprobó el viejo anhelo de Macri. El proyecto de los legisladores oficialistas Cristian Ritondo y Roberto Quattromano para prohibir a los “trapitos” y limpiavidrios aún no tiene el consenso de la oposición pero, durante todo el año, el PRO insistió hasta el hartazgo para ponerlo en debate.

 

Por último, en los primeros días de diciembre de 2013, el oficialismo no logró reunir los votos kirchneristas, siempre listos para acompañar las iniciativas polémicas y difíciles, para rezonificar un predio del barrio de Caballito. Ese procedimiento habilitaría la construcción de un shopping en las inmediaciones a la cancha del Club Ferrocarril Oeste.

 

De esta manera, quedaría libre el camino para la empresa constructora IRSA, de aceitadas relaciones con el Jefe de Gobierno y también con la Presidenta de la Nación, para que pueda edificar un centro comercial de más de 10 pisos de altura, 40 locales como mínimo, cines y un estacionamiento de 50.000 metros cuadrados.

 

Si bien el PRO se encontró con un inesperado freno K el año pasado, según pudo saber Letra P, el oficialismo porteño volverá a la carga con esta iniciativa, que beneficiaría al empresario Eduardo Elsztain, el próximo miércoles, cuando sea tema de debate en la Comisión de Planeamiento Urbano.

 

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