Una fuente de aguas proyectada para la calle 7 y 32 adelantándose al futuro, maquinarias para la limpieza y mantenimiento de arroyos abandonadas en depósitos municipales sin presupuesto para su reparación, reducción encubierta de frecuencia y zonas en la recolección de basura, un twitter que hace recordar a una típica acción del alcalde Diamante en la serie de los Simpson, un código de planeamiento urbano diseñado a las necesidades de algunas empresas inmobiliarias y constructoras, ninguna obra de infraestructura para la ciudad después de casi un período y medio de administración, una ausencia que rayó en la desidia después de la catástrofe, se “olvido” de ordenar el corte de energía cuando media ciudad estaba bajo el agua, la “ventaja” de tener a toda su familia y amigos como funcionarios o legisladores provinciales tampoco le sirvió para ser más eficiente a la hora de trabajar y no de recaudar, ni sus mas que frecuentes viajes oficiales al exterior en políticas de hermanamientos o convenios con ciudades casi exclusivamente europeas o de los Estados Unidos han dado aún algún resultado para esta emergencia ni para nada y también falló en las medidas anti inundaciones mediante la pintura de cordones de amarrillo, con lo cual podemos concluir que “este chico tiene mala suerte”.
- Temas del día
- Manuel Adorni
- Inflación
- Toto Caputo
- Intendentes
- Javier Milei


