El fracaso de Álvarez Rodríguez y Arlía en la búsqueda de apoyos a Scioli
A pesar de los llamados a diferentes localidades de la Provincia, los Intendentes nunca respondieron a la solicitud de apoyo contra la acción de fuerza que realizan los docentes.
En el momento el Frente Gremial Docente anunciaba una medida de fuerza que enardecía los pasillos de la casa de gobierno, dos de los representantes kirchneristas que trabajan con el gobernador Daniel Scioli comenzaron un raid telefónico para requerirles ayuda a los jefes comunales del interior bonaerense.
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El encargado de marcar y pedirles el apoyo a los Intendentes fue el siempre polémico Alejandro Arlía, que les solicitaba a los referentes políticos la unión a la cruzada contra Baradel y compañía, grupo que enardece al sciolismo que constantemente lo relaciona a Nuevo Encuentro, partido que maneja el titular de la AFSCA, Martín Sabbatella.
Mientras tanto, en Lanús, los referentes de la tercera sección electoral se congregaban en la tierra de Darío Díaz Pérez para reiterar su apoyo a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de cara a las elecciones legislativas de octubre. Toda una señal.
Al mismo tiempo, en La Plata, los minutos pasaron y después de los llamados, un silencio de tumba invadió el despacho de quien esperaba las respuestas para afianzar la lucha a favor del Gobernador. Cristina Álvarez Rodríguez, la encargada de recibir la confirmación, nunca escuchó la voz de los que tenían que salir a respaldar a Scioli.
Lo que se buscaba en un primer punto era plantear a la “Educación Pública como un derecho universal de nuestros chicos”. Además, en segundo término, quizá el que hizo pensar varias veces hasta rechazar el pedido, buscó ligar a los jefes comunales al ex vicepresidente de Néstor Kirchner con el planteo de que dio muestras “durante sus 5 años de gestión, de su vocación por jerarquizar la educación, con mejores salarios y obras edilicias”.
El último, en la misma sintonía, explicaba que la “legitimidad del reclamo no puede avasallar el derecho de los niños a aprender y que 4.500.000 de pibes están perdiendo días de clase”. Nada influyó en los referentes de las comunas, que reflejan el fracaso de los sciolistas k en el intento de unir fuerzas en la encrucijada que mantiene en vilo a la Provincia.