Política

El ascenso de Julián Domínguez en las estrategias del Gobierno

Estuvo en primera fila, junto con la Presidenta Cristina, en la asunción de Francisco. Su intervención fue vital para la agenda de la delegación argentina. A la hora de hablar de candidatos, desde el kirchnerismo nacional y provincial se fogonea al titular de la Cámara de Diputados.

A fines del año pasado sonaba como Jefe de Gabinete, ahora es señalado como uno de los hombres de confianza de Cristina, con futuro como Gobernador o algo más. El ala oficialista referenciada en Carlos Zanini recela de Domínguez. A su vez, Zanini mantiene desde años una interna con Julio de Vido, este último –ahora- con más poder.

 

Carlos Zannini y Julio de Vido son dos soldados históricos del kirchnerismo. Ambos tuvieron la absoluta confianza de Néstor Kirchner en sus años como intendente de Río Gallegos, gobernador de Santa Cruz y presidente. Tras su muerte, mantuvieron esa confianza con Cristina, aunque con altibajos: ambos quisieron siempre monopolizar la referida confianza. En las últimas semanas, De Vido comenzó nuevamente a ser el nexo entre la Rosada y los intendentes. Y Julián Domínguez es el puente de plata entre de Vido y los intendentes.

 

Con las elecciones cercanas y su estrella en ascenso, Cristina encomendó en el titular de la Cámara de Diputados el alineamiento del poder territorial del PJ: la irrupción -con Julián como referente- del grupo Santa Teresita que reunió a unos 70 intendentes bonaerenses, 10 diputados nacionales y unos 20 legisladores provinciales definió el grado de peronización que quería Cristina.

 

Hubo varios encuentros más, en todos Domínguez es la cabeza visible desde  donde se despliega el operativo de vacío de poder del Pj territorial en torno de Daniel Scioli y Sergio Massa.

 

La llegada de Cristina al Vaticano

 

Desde hace más de tres lustros las relaciones de buena parte de la dirigencia local con el papado no han pasado por la jerarquía eclesiástica argentina ni por la nunciatura vaticana. La reacción refractaria de parte del kirchnerismo  por la designación de Francisco, se compensó  con el aporte de dirigentes kirchneristas de vínculo personal con la Iglesia y el nuevo Papa: entre ese grupo se destacó el presidente de la Cámara de Diputados.

 

Ni bien se conoció la noticia, Domínguez se pronunció en favor de que el nombramiento como Papa de Jorge Bergoglio sea “un signo positivo de este nuevo tiempo”. Estaba en la Cámara de Diputados y los presentes recuerdan que “debió contenerse para interrumpir la sesión que presidía cuando conoció la noticia”. Poco después de conocerse la designación, la Cámara de Diputados expresó su “orgullo, emoción y beneplácito” durante esa  sesión en el recinto.

 

Y cuando la resistencia desatada en el ala frepasista tenía su pico más alto con las declaraciones de Horacio Verbitsky u Horacio González de Carta Abierta, en el entorno presidencial destacaron la intervención de Domínguez en favor de que Cristina tuviese un rol –que finalmente tuvo- de armonía, más cordial con el ex arzobispo porteño.

 

“Estamos muy contentos como argentinos de que nuestra Presidenta haya sido honrada con ser la primera Jefa de Estado que es recibida por su Santidad. Y como argentino, ver la celeste y blanca en todos los lugares, llegar a Roma y ver a un argentino que la humanidad lo viene a reconocer y a celebrar su asunción, es reconfortante” dijo Domínguez, uno de los cuatro privilegiados, junto con Cristina, en la primera fila de la entronización de Francisco.

 

El peronismo federal tuvo su segundo encuentro en Concepción del Uruguay, Entre Ríos. 
Cortés y Weretilneck comparten un acto en Bariloche junto con los ministros Confini y Muena.

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