Si bien venía gestándose hace unos días, el sábado fue el día D del reclamo en la Provincia. José Carranza y Salvador Baratta, ex subjefe de la Bonaerense, son los líderes del Sindicato de Policías y Penitenciarios (Sinpope) y le plantearon a Alejandro Granados una serie de reclamos.
El ministro de Seguridad, rápido de reflejos, le ofreció al Sinpope duplicar el sueldo de bolsillo de los uniformados y, entre otras medidas, analizar un cambio del régimen laboral: pasar del 24 por 48 actual a un sistema de 12 por 36 horas.
Baratta, quien es también concejal massista en Lanús, es cercano a Hugo Moyano. Pero el domingo otra expresión policial apareció en escena: el Sipoba, que encabeza Nicolás Masi.
En 2011 Masi movilizó una revuelta tras un enfrentamiento entre policías y militantes de La Cámpora en la jura de Daniel Scioli y su vice Gabriel Mariotto en la Legislatura.
Ese día, varios efectivos fueron puestos en disponibilidad y el Sipoba agitó una movilización en defensa de los policías. Masi, también retirado, tiene vínculos con la CTA de Pablo Miceli.
El domingo por la mañana se reunió con otros efectivos frente al cuartel de Infantería, en La Plata. El acuerdo de Granados con Baratta desató un puja de representatividad y el Sipoba entró en escena.