Según relataron a través de sus cuentas de Facebook, el encargado “nos dijo con toda la soberbia del mundo que lo que estábamos haciendo era una falta de respeto; que había clientes a los que no les gustaba ver ‘estas cosas’; que él trabajó en ‘Antino’ (boliche gay platense) y que en ese lugar sí estaba permitido este ‘tipo de actos’, que había ‘ciertas cosas’ que no se pueden hacer en cualquier espacio. ‘Así que chicas…’, dijo despreocupadamente, dándonos a entender que debíamos dejar de manifestar nuestro amor o, de lo contrario, retirarnos del bar”.
Todo se dio cuando el sábado a la madrugada Belén estaba en el bar con un amigo y alrededor de las 5 de la mañana llegó su novia, Agustina. En ese momento su amigo fue hasta la barra y la pareja aprovechó para saludarse. A los 10 minutos el encargado se acercó hasta las jóvenes para decirles que dejen de besarse.
Sorprendidas, las chicas eligieron retirarse del lugar pero no se quedaron con los brazos cruzados. Planean hacer una “besada masiva” el próximo viernes a las 19.30 en la puerta del bar como modalidad de escrache hacia el local y a su encargado. Además, van a hacer la denuncia correspondiente en el INADI por la discriminación sufrida.