Molina es de estrecha confianza de Cristina, y de esta forma quedó a cargo de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), que según informaron, a partir de este momento se dedicará más a la recuperación de adictos que a la lucha específica contra el narcotráfico.
“De la lucha contra el delito se encargará Berni“, aseguró Capitanich.
Molina es un cura muy cercano a la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, y de gran confianza de la propia Cristina.
Teniendo en cuenta lo que fue el tratamiento del nuevo Código Civil en el Congreso, este nombramiento procuró enviar otra señal positiva a la Iglesia.
“Su nombramiento no viene de la Iglesia”, aclaró Posiglioni, subsecretario de Control de Sustancias Psicoactivas.